jueves, 30 de abril de 2015

Anaxágoras




Historia de la Psicología

Los primeros filósofos griegos

Anaxágoras 

Homeomerias: Material de construcción del mundo.
En Anaxágoras pueden apreciarse bien los esfuerzos de la filosofía presocrática por resolver el problema del ser y el devenir.
Él encuentra una nueva solución.


El punto de partida será como otras veces la imposibilidad de que algo provenga de la nada o de que algo se convierta en nada. Nuevamente se apunta a una solución genérica de que no hay nada que hablar de un hacer, o hacerse de las cosas sino de una nueva mezcla, ni tampoco de un morir o desaparecer, sino de una separación o disociación. La idea le vino de una sencilla observación de los fenómenos naturales. Todas las grandes soluciones de los presocráticos arrancaron de reflexiones igualmente simples. Anaxágoras se queda pensativo ante el hecho maravilloso de la alimentación o nutrición humana y se pregunta: ¿cómo será posible que el pelo salga del no pelo y la carne de la no carne? Así llega a creer que la materia de que algo se compone está allá en algún modo germinalmente en aquello de lo cual algo se hace. Los últimos elementos de las cosas son, según él, ciertos gérmenes, que cualitativamente son de la misma esencia que el producto resultante, son homeomerías, como Aristóteles las llamó. Tenemos ahora un número infinito de homeomerías cualitativamente diferentes porque también las esencias de las cosas son cualitativamente diferentes en número infinito. Estas son eternas, indestructibles es lo que su peculiaridad especifica da a cada una en particular “aquello de lo que hay mayor cantidad es una cosa por la que más claramente es cognoscible, eso es y eso fue cada cosa en particular”.

lunes, 27 de abril de 2015

Parménides



Historia de la Psicología

Los primeros filósofos griegos

Parménides (515-474 A.C.)

“El devenir se ha extinguido y la destrucción ha desaparecido totalmente”. Para Parménides es nuestro mundo del Devenir una simple apariencia; el Mundo del Ser es la verdad misma.
Parménides no tiene ninguna intención de explicar con su doctrina de lo Ente el mundo natural de la multiplicidad y el movimiento.
La negación de éste lo hace fundador de la metafísica griega.
Lo ENTE es no generado, imperecedero, íntegro, único, inconmovible, temporalmente sin límites y completo; estos predicados muestran claramente la dirección del pensamiento de Parménides: éste tiende a alejarse del devenir, hacia un Ser absoluto que es algo enteramente distinto y considera como su propio y especial logro el haber sacado al Ser del reino de la experiencia inmediata de los sentidos.
Si en Heráclito el proceso de generación y corrupción es una mutua y constante transformación de los contrarios, en Parménides, generación y corrupción se explican de otra manera: la cosa que está presente ya pronto no existirá.
El verdadero Ser no puede tener nada en común con el NO-SER. Ni tampoco puede ser múltiple.
Parménides expuso su doctrina bajo un poema épico, que constaba de dos partes: El camino de la opinión y El camino de la unidad, uno verosímil y el otro fidedigno respectivamente.
La doctrina de Parménides giró alrededor de la naturaleza y función del pensamiento, el cual tenía permanencia, lo que le faltaba a la percepción sensible de que se ocupó Heráclito. Por otra parte, Parménides desconfió de los sentidos: “eran los ojos y los oídos justo los órganos que extraviaban a los hombres”.


Volviendo al pensamiento, en una parte de su poema, Parménides dice: “Pues pensar y ser son uno y lo mismo”. El Intelecto de Parménides lo conduce inevitablemente a una crítica del conocimiento humano. El simple hecho de que se sirve de la imagen de las dos vías para exponer su teoría, muestra cuanto está dominado por este motivo. Esto se ve confirmado por la forma en que se ven las dos partes de su obra, como tratando con la “verdad” y la “apariencia” respectivamente, con lo que sitúa así la metafísica de la primera parte, como la física de la segunda, dentro de una perspectiva epistemológica o crítica. 

Hume



Historia de la Psicología
Empirismo

David Hume

Breve Biografía
Otro de los pensadores que conformó la famosa tríada empirista junto con Locke y Berkeley, fue el escocés David Hume. (1711 – 1776)
Fue quizás el más brillante de todos, fundamentalmente porque llevó esta teoría a sus últimas consecuencias, o por lo menos a completarla.
Hume fue un excelente escritor y ensayista, su obra principal fue “Investigación sobre el entendimiento Humano”, que data de 1748 y además otra de sus excelentes obras fue “Historia de Inglaterra”.
Se lo reconoce por su gran capacidad para el análisis psicológico y a su filosofía se puede considerar como un psicologismo.
Desde sus críticas al Racionalismo prepararon el camino para las posteriores investigaciones de Kant.

Su filosofía
Como filósofo, postulaba la idea de que todo conocimiento procede de la experiencia externa, es decir, lo que proviene de los sentidos, o también de la experiencia interna, la auto-experiencia.

Su psicología
Según se demuestra, Hume pretende hacer un  análisis de los hechos psíquicos, que él llama “percepciones del espíritu”, donde la percepción para él es sinónimo de cualquier estado de conciencia.
Se introduce con Hume un cambio de esquema, respecto de la teoría de Locke. En lugar de sensación y reflexión, propone hablar de impresiones (percepciones directas) e ideas.
Se trata así de suprimir toda noción que unifique dos fuentes de operación mental.
Si la sensación de Locke se orientaba hacia una res extensa y su reflexión hacia una red cogitans, los nuevos términos descartan todas esas  referencias implícitas y permiten que los acontecimientos psíquicos difieran en el modo de manifestación. Las impresiones son más vívidas, las ideas menos.
Hume postula que “si penetramos en nuestras mentes, no encontramos ni materia ni yo, solo sucesos”. Aquí tenemos un análisis de la mente orientado desde una visión positivista, sin presupuestos.

Impresiones: Por impresiones entiende a las sensaciones.

Ideas: Por ideas entiende a las representaciones de la memoria y las fantasías.
Ideas: Todas las ideas proceden de las impresiones.
En su “Investigación sobre el entendimiento humano”, escribe:
“Todo el mundo admitirá fácilmente que hay una considerable diferencia entre las percepciones del espíritu cuando una persona siente el dolor del calor excesivo, o el placer de la tibieza moderada, y cuando después recuerda en su memoria esa sensación o la anticipa imaginándola”.
El recuerdo es un derivado de la impresión y no de un estado originario, de igual manera ocurre con la fantasía.

Los conocimientos
Todos los conocimientos que poseemos derivan de las impresiones, y este proceso también lleva implícitas las ideas.
De acuerdo a estos términos, el ser humano tiene la capacidad de componer, mezclar o dividir todos los contenidos que las impresiones nos proporcionan. Esto responde al concepto de leyes de asociación de ideas.

Ideas
Hume las clasifica, siguiendo la original línea aristotélica en:
1.   Asociación por semejanza
2.   Asociación por contigüidad en el tiempo y en el espacio
3.   Asociación por causa y efecto

Otro de los temas que estudia Hume es el estudio de las pasiones, siguiendo el esquema usado en la investigación del Entendimiento Humano.

Impresiones
La vida mental del sujeto para él, comprende dos clases de impresiones:
·       Original
·       Secundaria
Todos los hechos internos que no poseen ningún antecedente psíquico. Éstas sólo pueden describirse, los demás acontecimientos son derivados y éstos pueden tener explicación o solución.
En el campo del entendimiento, la impresión es la sensación real, a ella corresponde el estado “original” de placer o dolor.
En ese estado complejo de la mente que se llama “pasión” la sensación de placer o de dolor debe ir acompañada por sentimientos de esperanza, temor o algún estado semejante; o sea que el sentimiento primario lleva implícitos estados secundarios.

Tratamiento de las afecciones: método experimental
El tratamiento científico de las afecciones será el método experimental para descubrir los tipos de sentimientos, sus orígenes y su relación con las ideas. Las afecciones directas incluyen el deseo y la aversión, la alegría y la tristeza, la esperanza y el miedo.
Todos los estados se clasifican en pares, porque la base es doble: bueno y malo.
La diferencia entre esos tres pares reside en aspectos adicionales:
“el deseo tiene relación con el bien como algo presente, la alegría con el bien asegurado para el futuro; la esperanza, con el bien probable aunque remoto”.
La esperanza y el miedo son distintos de los otros estados porque tienden a mezclarse.
Todos estos aspectos mencionados tienen antecedentes en Platón, Descartes y Spinoza, aunque Hume avanza algo más en el alma y piensa que todo sentimiento semejante tiene la tendencia a provocar sus contrarios: los sentimientos se corresponden con las ideas en el espíritu y éstas se mueven por asociación.

Afecciones directas y afecciones indirectas
Las afecciones directas implican nada más que una causa y las indirectas una causa y también un objeto. Por ejemplo, el objeto puede ser uno mismo o algo distinto de uno mismo. Las formas son el orgullo y la humildad, en el caso que se refieran a uno mismo y en el caso que se refieran a los demás, el amor y el odio.

Pasiones
Debemos comprender que el sujeto no es la causa de la pasión; la causa es un estado interno que nosotros asociaos con la idea de alguna persona o cosa que en psicología nosotros denominamos objeto.
Este aspecto de la Teoría, constituye algo muy importante porque Hume se preocupa por evitar la idea de objetos naturales de amor y de odio; no piensa que existan objetos naturales de las pasiones, sino que cualquier objeto combinado con una afección se convierte en el objeto de una afección indirecta.
Aquí se resalta la tendencia real de Hume y la negativa a aceptar teorías a priori, que comienzan con la idea de objetos que debieran ser amados u odiados. Hume, además clasifica como instintivos a la benevolencia y la malevolencia del amor y del odio.
En síntesis, Hume se propone reducir las pasiones complejas a estados simples del sentimiento asociados con ideas.

Doctrina de la simpatía
El aspecto menos creativo de su esquema, es la doctrina de la simpatía, la cual reconoce plenamente y le adjudica capital importancia en la psicología del ser humano.
Dice Hume al respecto: “la idea del sentimiento de otra persona está asociada con la idea de uno mismo. Pero es más claro aún que la verdadera simpatía depende de la posibilidad de revivir el recuerdo de una experiencia correspondiente. Por ejemplo: “su desgracia la siento como propia, yo he sabido lo que es sufrir”. Conceptos que después fueron retomados por la Psicología Compresiva de Dilthey.

El alma
La idea del alma es paralela a la sustancia material; o sea esta pensamiento que ahora pienso, este deseo o este dolor que ahora experimento serían manifestaciones o accidentes del alma misma o de la sustancia pensante que soy yo, es decir, tengo impresiones de los estados de mi alma, pero ni tengo ninguna impresión del alma.
Todas mis percepciones son siempre manifestaciones de algún estado particular, pero sin embargo, no encuentro ninguna impresión de mi alma o yo.
Para Hume, lo que se llama alma o yo, es el conjunto de nuestros pensamientos, o una serie de percepciones que se suceden sin cesar, y esto también es el yo.
Finalmente, podemos decir que las teorías de Hume fueron anticipadoras de importantes estudios posteriores y a modo de síntesis, digamos que en Ética, Hume desarrolló una teoría utilitarista, declarando que lo útil es el principio de la moralidad; en filosofía de la religión, se limitó a admitir que las causas del orden en el universo poseen cierta analogía con la razón, pero rechazó toda doctrina teológica y filosófica acerca de Dios; remitiéndose a la experiencia histórica estimó nociva la influencia de la religión sobre la moralidad y la vida.

Por lo tanto, no podíamos dejar de señalar la notable amplitud y capacidad del filósofo para abordar tan diversos temas.


viernes, 24 de abril de 2015

Heráclito



Historia de la Psicología


Heráclito (576-480 A.C.)




Heráclito es el creador de un nuevo estilo filosófico enormemente eficaz por lo incisivo y por su potencia lapidaria de formulación.
Se conocen partes o trozos de su libro, a la manera de aforismos, aunque no se sabe muy claramente la manera de escribir del filósofo de Éfeso. 

Estos trozos de su obra están plagados de sentencias, en forma de metáforas, como por ejemplo:

“el carácter – el demonio del hombre”,

“el camino de subida y el camino de bajada – uno y el mismo”,

“la armonía invisible – mejor que la visible”.

El comienzo de la obra, aún conservado, nos habla de la palabra que proclama el filósofo, el LOGOS, palabra que expresa una eterna realidad y por consiguiente, eterna ella misma.

Heráclito es el profeta de una verdad de la que tiene conocimiento intelectual, en la que utiliza la “intuición justa” o el “pensar justo”, con una referencia a la “conducta práctica del hombre”. 

Heráclito enseña a los hombres acerca de “palabras y acciones”, términos en que insiste durante toda su obra. Y es evidente que sus enseñanzas pretenden influir sobre la “conducta” de los hombres. Además, en otros pasajes, define a la sabiduría como un hablar y obrar” de acuerdo con la verdad y sentencia en otro lugar, que los hombres  no deben obrar y hablar como si estuviesen dormidos (inconscientes). Y vemos cuanta es la importancia que ha concedido 
Heráclito a esta imagen del dormir y despertar, por la frecuencia con que la usa. Es decir que los que están despiertos tienen un cosmos en común, mientras que lo que están dormidos, tienen su propio cosmos.
Pero esto tiene un sentido simbólico, los que están despiertos tienen un mundo en común, por ejemplo como prueba su comercio mutuo; mientras que el mundo de los sueños en que se encuentra el durmiente resulta inaccesible a los demás.

El Logos

Y lo que se refiere al Logos, es el saber subyacente, el cual es incomprensible para los hombres al oírlo por primera vez, más aún, los unirá en un cosmos común una vez que hayan podido comprenderlo.

Heráclito es el primer filósofo que abordó el problema del pensamiento filosófico, poniendo la vista en su función social.

EL LOGOS no es solo lo Universal (das Allgemeine) sino también lo común (das Gemeinsame). Y esto hace algo afín, a la ley del estado, que liga a todos los ciudadanos, es mucho más aún, que la ley de la república, más grande y más poderosa, pues el logos es lo que es común a todas las cosas. Su órgano es la mente, y habla con la mente, no es otra cosa, para Heráclito, que hablar “con lo común”.
“Aquellos que hablan con la mente, nos dice, no pueden sin hacerse fuertes con lo común a todos, justo como una ciudad, que se hace fuerte con su ley”.

Es la primera vez que la idea de Ley se hace presente en el pensamiento filosófico, y es más se la considera como el objeto del más alto y más universal conocimiento. El término no se usa solo en el sentido político, sino para lograr un orden en la Naturaleza y la realidad misma. “El sol no rebasará sus medidas”.

La Doctrina de los contrarios

Otro de los temas centrales de Heráclito es la doctrina de los contrarios:
“La guerra es la madre de todo y la reina de todo. De unos hace dioses, de otros, hombres. De unos hace esclavos, de otros hombres libres”.
La hostilidad y el choque de fuerzas contrarias, explican de una y otra forma la experiencia humana y anticipan de una manera, en una escala cósmica, la teoría de la ambivalencia.
Cuando Heráclito habla de la división del mundo en dioses y hombres, esclavos y hombres libres, lo cual es según las ideas griegas, la base de todo orden, apunta a revolucionar el pensar, hasta ese momento; porque Heráclito concibe a los dioses y los hombres como contrarios.
La guerra, tomando la sentencia de Heráclito, resulta la experiencia filosófica primaria. Pero debemos entender por guerra, en el sentido simbólico, el constante cambio y lucha de contrarios, abarcando incluso a la paz.

Siempre hay una transformación reciproca, en la pareja de contrarios. Dice Heráclito: “Siempre hay en el fondo uno y lo mismo: vida y muerte, amor y odio, vigilia y sueño, juventud y vejez”.
Aristóteles atribuye a Heráclito, el decir que lo que tiende a separarse logre unirse  y que la más bella armonía es la que surge de cosas diferentes. Y esto hace alusión a la armonía musical, o la armonía de lo alto y lo bajo, como un argumento contra Homero, el cual había maldecido erróneamente la lucha que existe entre los dioses y los hombres. Es posible así, o como una especulación, que se atribuya a Heráclito la armonía de los sexos.
En el fondo, la unidad de Heráclito, no puede percibirse en ninguna de las formas usuales, por ejemplo: “Armonía invisible mejor que la visible”. Por ser invisible, está oculta a los ojos del hombre, aún cuando en realidad es el supremo poder de acuerdo con el cual tiene lugar toda cosa de este mundo.

Heráclito no concibe al filósofo ni como el hombre que proclama la naturaleza del mundo físico, ni como el descubridor de una nueva realidad por detrás de la apariencia sensible, sino como DESCIFRADOR DE ENIGMAS, como el hombre que interpreta el sentido oculto de todo cuanto sucede en el Ser humano. De aquí, de lo oculto, surge el apelativo de “OSCURO” en Heráclito.

Heráclito eligió el fuego universal como doctrina y lo justifica en su sentencia: “El rayo pilotea todas las cosas (rayo, arma tradicional de Zeus)  y el hecho de que el fuego pueda gobernar todas las cosas lo pone en contacto con la sabiduría suprema, aunque esto no sea lo mismo que Dios, que además Heráclito se encarga de separar bien de los hombres: “Un hombre es algo infantil para Dios, así como un niño es algo infantil para el hombre”.

Heráclito de Efeso, es considerado uno de los filósofos más brillantes, y uno de los ejes principales de la Filosofía, donde además hace aportes desde sus metáforas y sentencias a la Psicología.

La filosofía del DEVENIR de Heráclito, hace también fluir constantemente a todas las disciplinas y propone una autocritica permanente y constante.



Conductismo




Historia de la Psicología
El ocaso del Conductismo

La lingüística cartesiana

En cuanto a la lingüística, encontramos:
-      resucitó lo que se consideraba que era el programa racionalista de Descartes
-      se propone explicaciones sumamente formales del lenguaje, pero del lenguaje entendido como el órgano de expresión de la razón
-      resucitación de  la noción de las ideas innatas. 

Chomsky
A.   consideró que el lenguaje era una posesión racional exclusivamente humana
B.    sus ideas entraron en conflicto con los tratamientos conductistas del lenguaje.


1.   La crítica fundamental de Chomsky al libro de Skinner era que todo en él era equívoco.
2.   Los términos técnicos fundamentales de Skinner (estímulo, respuesta, reforzamiento, etc.) están bien definidos en los experimentos de aprendizaje animal, pero no pueden extrapolarse a la conducta humana sin sufrir serias modificaciones.
3.   La  crítica aguda e implacable de Chomsky, junto con su propio programa positivo, aspiraba a derrocar la psicología conductista, no a liberalizarla.
4.   Para Chomsky el conductismo no podía ser reformado, sólo podía ser sustituido.


La influencia de Chomsky

      I.          Afirma que el lenguaje humano no se entenderá hasta que la psicología describa las reglas de la gramática: es decir, las estructuras mentales que subyacen al habla y al acto de escuchar el habla.
   II.          Un enfoque conductista superficial que únicamente estudie el habla y la escucha, pero que descuide las reglas internas que los rigen, resulta necesariamente inadecuado.
III.          Chomsky ha propuesto una teoría innatista de la adquisición del lenguaje para acompañar su teoría formal del lenguaje adulto como algo regido por reglas.
IV.          Propone que los niños poseen un dispositivo de adquisición del lenguaje biológicamente dado que guía la adquisición de su  lengua materna entre los dos y los doce años.
   V.          Para Chomsky igual que para Descartes, el lenguaje es una posesión exclusiva de la especie humana.
VI.          Cree que el lenguaje mismo, y no la capacidad más general de pensar, es una característica específicamente humana.
VII.          La mente rechazada por Watson en 1913 había vuelto a la psicología traída por Chomsky.
VIII.          Su aporte del lenguaje como algo gobernado por reglas, contribuyó a la formación de las teorías del procesamiento de la información posteriores, que afirman que toda la conducta está gobernada por reglas.

La erosión de los cimientos spencerianos: los límites del aprendizaje animal

1)    Se creía que los principios que surgían de los experimentos controlados de forma artificial aclararían el modo en que aprenden todos los organismos, independientemente de su herencia evolutiva.
2)    El supuesto de la validez general de las leyes de aprendizaje era fundamental en el programa conductista, porque si las leyes del aprendizaje fuesen específicas de cada especie, los estudios de la conducta animal no servirían para comprender al ser humano.
3)    Las pruebas acumuladas en los años sesenta demostraron que las leyes del aprendizaje descubiertas en ratas y palomas no eran generales, y que existían límites importantes en cuanto a qué y cómo aprenden los animales, unos límites impuestos por la historia evolutiva del animal.
4)    Para multitud de conductas la herencia evolutiva de un animal pone límites bien definidos a lo que éste puede y no puede aprender.
5)    Los descubrimientos de los Breland, García y otros demostraron las limitaciones del viejo paradigma de Spencer en el que descansaba el programa de investigación conductista.
6)    Siguiendo a Spencer, los conductistas supusieron que las leyes del aprendizaje se podían demostrar en una o dos especies y después extrapolarse a las demás, incluida la especie humana.


7)    Las nuevas investigaciones demostraron que ese supuesto era falso, ya que no se podía pasar por alto la cuestión de las especies. Es más, estos nuevos descubrimientos respaldan la afirmación de Chomsky de que los seres humanos no eran simplemente ratas complicadas.

miércoles, 22 de abril de 2015

Hartley


Historia de la Psicología

El asociacionismo

David Hartley

Breve Biografía

Nació en Inglaterra en 1705 y murió en 1757. Toda su vida y su obra estuvo influenciada por las doctrinas empirícas  y materialistas de la época.
En principio se la había educado para clérigo, como había sido su padre, pero finalmente se dedicó a la medicina, donde se convirtió en un eminente médico.
Es reconocido, fundamentalmente por su obra “Observaciones Acerca del Hombre”, obra realizada entre 1730 y 1746, y se completó en 1749, aunque no llamó demasiado la atención.
Más tarde su hijo publicó una nueva edición en el año 1801.
Pero lo más importante del caso es que la influencia de Harthley se postergó hasta el siglo XIX, y el gran seguidor de sus obras fue James Mill.

Su obra

La obra de Harthley, incluye tres partes que no tienen ninguna relación entre sí.

            I.        Primera parte: Contiene la doctrina física de las vibraciones.

           II.        Segunda parte: Se refiere a las operaciones de la mente.

         III.        Tercera parte: Se refiere a la religión cristiana.

Harthley ocupa un lugar importante en la historia, como iniciador de la psicología fisiológica, cuando en esa época no se esperaba ninguna posibilidad acerca del tema.

La hipótesis de este autor, explica que “la mente y el cuerpo cooperan siempre y que existe siempre un equivalente físico para la operación mental, u un equivalente mental para la operación física”. El desarrollo de esta hipótesis ocupa todas las partes de su obra en lo que atañen a la psicología.
Refiere que las observaciones de Newton, son de capital importancia para su doctrina de las vibraciones.

Dice además: “Hace dieciocho años me enteré que el Rev. Gray afirmó la posibilidad de deducir de la asociación todos nuestros placares y dolores intelectuales. Eso me indujo a considerar el poder de la asociación”.
Harthley tomó directamente de los Principios de Newton, los puntos de vista de la sensación como proceso físico; es decir “el objeto de la sensación da origen a la idea de sensación al producir una impresión sobre el organismo y crear una alteración de los nervios, esas alteraciones se llaman Vibraciones.

Teoría de las vibraciones

1.   Los objetos exteriores, al actuar sobre los órganos de los sentidos provocan en el cerebro las vibraciones de partículas pequeñísimas de materia.
2.   Estas vibraciones se transmiten de una partícula a otra a través del éter constituyen la causa inmediata de las sensaciones.
3.   El orden y disposición de estas últimas reflejan el orden y disposición de los impulsos exteriores que provocan vibraciones.
4.   Hacía mención en el carácter material del origen de las ideas pero no identificaba las vibraciones mecánicas con las ideas mismas.
5.   Para él las vibraciones son corporales, mientras que las ideas son de origen espiritual.

Su obra influyó en J. Mill, y además en Priestley y sirvió como una de las principales fuentes de la Psicología Asociativa.



lunes, 20 de abril de 2015

Kant



Historia de la Psicología
Idealismo
Manuel Kant
Image result for kant imagenesBreve Biografía
Filosofo alemán, nacido en Königsberg en 1724 y fallecido en 1804.
Era hijo de un maestro de ascendencia escocesa, recibió educación escolar desde 1732 hasta 1740 en el Collegium Fredericianum, y continuó sus estudios en la Universidad de su ciudad natal, en la cual a partir de 1746, se desempeñó como preceptor.
En 1755 fue docente privado y en 1770 recibió el cargo de profesor titular de Lógica y Metafísica de la Universidad de Königsberg. Permaneció siempre soltero y nunca salió de Prusia oriental.
Era delicado de salud, vivió consagrado por entero a su obra filosófica.
Entre sus principales obras se encuentran:
-      “Historia Universal de la Naturaleza y Teoría del Cielo” (data de 1755 y plantea una hipótesis luego renovada por Laplace, sobre el origen mecánico de nuestro sistema solar).

-      “Crítica de la razón pura”


-      “Prolegómenos a toda metafísica futura que pueda presentarse como ciencia”.
-      “Fundamentos de la metafísica de las costumbres”.

-      “Crítica del juicio”.


-      “La religión dentro de los límites de la mera razón”.

-      “Antropología en sentido pragmático”.


Su filosofía

a.   Formado en el racionalismo de Leibniz – Wolff y la lectura de Hume, lo impulsaron a una crítica de la razón.

b.   Convencido que la Metafísica no había obtenido los resultados seguros de otras ciencias, se propuso dilucidar si era posible aquella como ciencia.

c.   A partir de ahí se plantea resolver una cuestión previa: “Cómo es posible la ciencia, cuáles son sus fundamentes y cuáles son los límites del conocimiento”.

d.   Como frente al empirismo de Hume estaba la existencia de la Matemática y de la Física de Newton, con sus verdades demostrables. Esto llevó a Kant a un planteo a través de los juicios a priori, ya que lo al hombre se le presenta, es sólo un caos de sensaciones y la experiencia consiste en ponerlo en orden y unificarlo por medio de las formas a priori de la sensibilidad (Espacio y Tiempo); y el conocimiento es una síntesis trascendental de los fenómenos de las formas a “priori” del entendimiento (categorías).

Las categorías

Son condiciones a priori, para pensar lo incondicionado, que se condicionan con ellas.

El espacio y el tiempo

Son dos condiciones a priori para el entendimiento.

El conocimiento

Es el conocimiento el que hace o forma los objetos como tales.
El conocimiento no se rige por los objetos, sino al revés por el entendimiento, que es el legislador de la Naturaleza (idealismo trascendental).

La cosa

La cosa en sí es, pues, incognoscible.

La metafísica

La metafísica como conocimiento teórico, por razón pura, de realidades que trasciendan toda experiencia, es imposible.
Alma, Mundo y Dios, los tres temas principales de la metafísica tradicional, son ideas indemostrables e irrefutables por la ciencia.

Kant, aportes filosóficos

                       I.        Rechaza el argumento ontológico, pues el ser no es un predicado real sino trascendental, es una posición y por lo tanto la existencia de algo no puede deducirse de su concepto.

                     II.        La existencia de Dios y la Libertad e inmortalidad del alma es un postulado de la razón práctica que es anterior y superior a la teórica o especulativa (primado de la razón práctica).

                    III.        Kant cree en Dios.

                   IV.        Dios no es un objeto de conocimiento mediado, sino una exigencia de la conciencia moral.

                    V.        En su crítica de la razón práctica pura, Kant parte de un hecho cierto e indiscutible: “La conciencia del deber moral” y afirma que no cabe pensar nada, en el mundo o fuera de él, que pueda ser considerado sin limitación alguna como bueno, más que una voluntad pura.

                   VI.        Postula la libertad y la inmortalidad del alma.

                 VII.        La fe religiosa se funda en la moral.

                VIII.        La filosofía de Kant es en último término una metafísica del “ser humano”, una Antropología.
En síntesis, frente a las impresiones del contorno, la sensibilidad, pone el “espacio” y el “tiempo” que transforman dichas impresiones en fenómenos, los cuales aparecen ordenados espacial y temporalmente.
Dado este ordenamiento la “sensibilidad” coloca las “categorías” que transforman los puros fenómenos espacio-temporales en sustancias, esencias, unidades, posibilidades, etc., pero sin dejar de ser fenómenos, por eso para Kant, el “conocimiento es sintético”,  es decir es una síntesis de los datos materiales puros y de los elementos ordenados puestos por el sujeto; primero el espacio y tiempo y luego las categorías. “Todo aquello que sea una síntesis de estos factores no puede ser conocido”.
La facultad del hombre, que interviene en la elaboración de las impresiones y que las ubica en espacio y tiempo se llama “sensibilidad”. Por eso no se puede conocer el “mundo”, el “alma”, ni “Dios”, porque no son dados en la sensación. Sin embargo, sí se puede hablar de ellos, y eso es debido a que la razón realiza síntesis al infinito.
-      Cuando quiere unificar, en una idea, todas las experiencias, construye la idea del mundo.
-      Cuando quiere unificar todas las experiencias  internas, construye la idea del alma.
-      Cuando quiere unificar ambas, construye la idea de Dios.
La facultad que elabora estas ideas es la razón.

La ética de Kant se vincula, por otra parte, con su “filosofía  del estado” y de la “historia”.
El objeto de las leyes coercitivas del estado es el de cohonestar la libertad del uno con la del otro.
La finalidad ulterior de la evolución política es, en cambio, la de superar el mismo estado, transformándolo en una “comunidad de hombres libres”.
Cada hombre constituye, como personalidad libre, una finalidad en sí, y debe tratarse, conforme a este principio, como persona y no como cosa.
Su filosofía de la historia la basa Kant en la idea de una evolución hacia la libertad.
Aunque no se lo puede comprobar, desde la visión Kantiana la humanidad va progresando hacia la realización de este supremo fin moral.
La época del iluminismo y los comienzos de la revolución francesa eran, para Kant, los signos de que la humanidad había alcanzado su mayoría de edad y estaba madura para la autodeterminación.

Su Psicología

-      Kant somete a una dura crítica toda la metafísica tradicional, y en especial la psicología cosmología y teología racionales de Leibniz y Wolff.

-      La filosofía trascendental no sería otra cosa que la auto-observación psicológico-antropológica, la que debe distinguirse, a priori, del conocimiento metafísico.


-      Unos años después de su muerte, se publicaron “Las confesiones sobre la Psicología”, que pronunció en sus últimos años. Aquí encontramos:

a.   Distingue una psicología empírica y una psicología racional.

b.   Las clasifica y trata de un modo estrictamente sistemático todas las facultades separables empíricamente y los puntos de vista racionales.

c.   El resultado que esperaba de tal ciencia aparece, en sus consideraciones preliminares sobre la psicología empírica: “El conocimiento del hombre no se reduce al conocimiento del cuerpo, es ampliamente superior a ello”.

d.   En la segunda parte de la obra, pasa de los conceptos psicológicos genéricos permanentes, a los especiales, que deben ser valorados en ciertos hombres, o en grupos de ellos.

e.   Abandona el método analítico utilizado hasta entonces, en favor de una integración cuyo objeto son hombres o grupos humanos que puedan ser considerados y caracterizados como totalidades.

f.    En esta segunda parte se conduce tan sistemáticamente  como le fue posible. Según el grupo se considera lo siguiente:

 El carácter de la persona (natural, temperamento, carácter por antonomasia)
 El carácter del sexo
 El del pueblo
 El de la raza
 El del género humano

g.   Con esto Kant anticipa la división de la Psicología en general y diferencial y desarrolla una doctrina del carácter.

h.   Kant es importante en el desarrollo de la psicología, porque aplicó a la misma su crítica general de la ciencia.

-      En su obra “La Crítica de la Razón Pura”, demostró que el contenido de todo conocimiento proviene de la experiencia, de tal forma que todos los datos psicológicos empíricos son importantes.
-      La percepción del hombre está limitada a lo que aparece, a lo que se manifiesta.
-      Más allá de los meros datos de la apariencia, una ciencia de estos fenómenos psicológicos, debe “sintetizar los datos”.
-      La psicología empírica  se ocupa de los datos de nuestra experiencia interna.
-      La psicología racional, en cambio se ocupa a través de una comprensión de la naturaleza del alma, gracias al pensar, está más allá de la razón humana. Kant elimina así la psicología racional del dominio de las ciencias filosóficas o empíricas, al mismo tiempo que liga a la psicología empírica la suposición filosófica de sus condiciones a priori necesarias para el conocimiento.

En líneas generales, la filosofía de Kant, proporcionó a la psicología una gama de conocimientos, que impidió que la misma se convirtiera en un capítulo de la fisiología, en el cual se redujeran los fenómenos mentales a meros procesos cerebrales.
Kant le proporcionó a la psicología una nueva y poderosa doctrina filosófica.