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miércoles, 27 de julio de 2016

Métodos en psicopatología: la importancia del conocimiento






Por nuestra parte, más allá de toda clasificación en otro de nuestros apuntes consideramos que todo método debe estar íntimamente relacionado y ser interdependiente de acto de conocimiento correspondiente y del sujeto a conocer.
Por ello antes de hablar específicamente de los métodos en psicopatología una breve incursión por el conocimiento y las necesarias condiciones para que éste sea posible.

A) CONOCIMIENTO
Definimos el conocimiento como un proceso óntico (*) que sucede en un individuo (sujetp, quien a través de ciertos elementos (datos) adquiere un resultado (saber) de algo (objeto).
En todo proceso cognoscitivo es preciso que exista un objeto de conocimiento, con sus distintos niveles óntico, ontológico, gnoseológico y expresional, y un sujeto de conocimiento, vinculados por el acto de conocer. Existe dos tipos de conocimiento que nos interesan: el filosófico y el científico.

(*)
Ontico:
A partir de Heidegger, se comienza a distinguir entre “ontico y ontológico”.
“Ontico”: que se refiere a los entes.
“Ontológico”: que se refiere al ser.
La filosofía escolástica los considera ordinariamente sinónimos.
CONOCIMIENTO FILOSOFICO
Conocimiento filosófico:
Puede caracterizarse desde diversos puntos de vista:

a) Desde el punto de vista de la ACTITUD FILOSOFICA fase individual y subjetiva de la investigación, la filosofía se caracteriza por un SABER SIN SUPUESTOS; es decir, se está filosofando cada vez que se analiza en un principio (suposición aceptada como verdadera, principio que a partir de ese momento queda cuestionado en su validez o en su verdad. Pero la filosofía no se agota en el análisis de los principios, también se ocupa de buscar, encontrar y proponer menos principios que sustituyen a los ya desdechados y que pueden servir como meros puntos de partidas para una explicación aceptable del mundo y de la vida.
Por eso se dice también que la filosofía es un saber de los PRINCIPIOS PRIMEROS (cuando de ellos se parte) o ULTIMOS (cuando a ellos se llega sin poder ir más allá.
b) El conocimiento filosófico tiene caracteres comunes con el conocimiento científico, pero difiere de él en la naturaleza de los objetos que estudia y en el tipo de supuestos que aspira a formular. Así por ejemplo el matemático partirá del supuesto de que existen números, figuras geométricas, conjuntos y demás entes matemáticos, responderá sobre la cantidad, calidad, clases, propiedades formales y tipo de relaciones que entre esos antes puede establecerse. Pero es el filosofo quien, haciendo abstracción de la utilidad, diversidad y naturaleza formal de estas entidades, tratará de dar respuesta sobre qué son esos entes matemáticos, qué lugar ocupan entre las cosas y los hechos que configuran en el universo si  realmente existen tales entes  o si son una ficción útil de la mente humana. En general, cada ciencia a partir de ciertos principios universalmente aceptados demuestra, experimenta, observa, confronta una onclusion con otra y propone leyes generales fundadas en el comportamiento de los objetos que analiza.

Cada ciencia de respuestas exhaustivas y elaboradas de la realidad que investiga sin ocuparse de responder sobre qué es la realidad, o si las leyes más generales aún que configuran una realidad mucho más vasta, o una realidad que está más allá del alcance de sus instrumentos de análisis.
Es el filósofo quien trata de darnos una visión de esa totalidad que la ciencia parcela hasta el infinito. Por esa razón se dice, que la filosofía es un saber de totalidades, distinguiéndose así del saber típico que como dijimos, trata de explicar gráficamente diciendo que el filosofo es aquel que sabe “nada de todo” y el científico  el que sabe “todo de nada”.
Saber de totalidades no debe interpretarse como “totalidad y saber”. Este no es patrimonio de ningún ser humano en particular.
c) Desde el punto de vista de sus FORMULACIONES, la filosofía, trata de expresar sus resultados de modo tal que ellos dejan de ser patrimonio de individuos aislados, o integran el patrimonio de la comunidad, cuando esto sucede se dice que la filosofía es un SABER OBJETIO. Ese SABER OBJETIVO, representado por las formulaciones filosóficas, consiste en una lista de leyes o enunciados acumulados indiscriminadamente; se exige que estas formulaciones estén relacionadas entre sí lógicamente, que las unas sirvan de fundamento lógico para las otras, que reúnan ciertas condiciones de claridad, precisión, etc. En otras palabras, que la filosofía es también un SABER SISTEMATICO. Por oposición a un saber caótico y confuso. Finalmente, la filosofía, tanto como la ciencia aspita a formulaciones cuya verdad no sea una VERDAD SUBJETIVA, válida solamente para el filósofo que la encuentra mediante sus especulaciones individuales, sino que configuren verdades universalmente válidas, que, aunque no sean definitivas, sean al menos óptimas.

Esta exigencia de universalidad, es lo que hace de la filosofía un CONOCIMIENTO UNIVERSAL.
En resumen, el conocimiento filosófico se caracteriza:
a.     Desde el punto de vista de su ACTITUD como un saber si supuestos y como un saber de los principios “primeros” o “últimos”.
b.     Desde el punto de vista de la naturaleza de sus objetos de estudio y de las respuestas que aspira a dar como un saber de totalidades.
c.      Desde el punto de vista de sus FORMULACIONES como un saber objetivo, sistemático y universal.
B) CONOCIMIENTO CIENTIFICO
“Desde los albores de la cultura universal, hubo una marcada preocupación para distinguir entre un conocimiento azaroso, afirmativo y versátil, un conocimiento que asegurase en el más alto grado la adquisición de la verdad”.
Los griegos llamaban al primero de ellos “DOXA” (opinión), el segundo “EPISTEME” (CIENCIA).
También hoy se sigue llamando “científico” al conocimiento cuyas características más importantes son su rigor, la fundamentación de sus afirmaciones, la búsqueda sistemática de la verdad, la verificación de sus resultados. Y se entiende por “NO CIENTIFICO” al conocimiento que no da justificación de sus hallazgos, o sencillamente todo conocimiento cuyos resultados sean declarados dogmáticamente verdaderos.
CIENCIA: Es una empresa humana compleja, que por medio de métodos fidedignos, se aplica a obtener cuerpos y conocimientos formulados. Diferenciamos los conceptos de ciencia particular y universal.
CIENCIA UNIVERSAL: Sistema de proposiciones lógicamente estructuradas y demostradas, constantes y universales, articuladas entre sí por relaciones de subordinación.
CIENCIA PARTICULAR: Conjunto de conocimiento ciertos, generales, sistemáticos que se refieren a un objeto circunscripto.
Collacili de Muro caracteriza al conocimiento científico por SEIS RASGOS:
1) Las ciencias de investigación rigurosa: Teniendo en cuenta las prescripciones metodológicas que se refieren a la justeza de la confrontación de las formulaciones teóricas con los hechos que cada ciencia investiga.
2) La ciencia es objetiva: Es decir, no se limita a las instituciones individuales de los científicos, sino que une a las investigaciones personales la formulación clara y precisa de los resultados obtenidos en el contexto de su descubrimiento informe sobre esos resultados y de las condiciones para su verificación.
3) La ciencia es verificable: Para que un trozo del saber merezca ser llamado científico, no basta, (no siquiera es necesario) que sea verdadero. Debemos ser capaces de enumerar las operaciones (empíricos o racionales) por las cuales es verificable de una manera objetiva.
4) La ciencia es sistemática: Las formulaciones científicas no se presentan como un agregado de enunciados o una colección de leyes. El cuerpo teórico de una ciencia está integrado por teorías científicas vinculadas unas a otras mediante relaciones lógicas que la confieren carácter de sólida estructura cuyos enunciados se vinculan entre sí y se fundamentan lógicamente unos. Este hecho ha llevado a los epistemólogos a afirmar que lo que se somete a prueba no son enunciados, sino teorías completas.
5) La ciencia es universal: Esta característica se vincula por su parte, con la objetividad científica, y por otra, con el grado de generalidad de sus formulaciones. Una de las tareas fundamentales de la ciencia consiste en el establecimiento y consolidación de las leyes científicas. Las leyes científicas son enunciados universalmente válidos cuyo grado de generalidad permite explicar los hechos singulares que implican declarar las circunstancias relevantes que hacen posibles estos hechos, producir nuevos acontecimientos, reunir hechos u objetos dispersos declarando las relaciones invariables comunes a todos aquellos, etc.
6) La ciencia es autocorrectiva: Los sistemas científicos son abiertos y sus unidades, aunque universales, no pretenden ser ni absolutos, ni definitorios, sólo son óptimas y provisionales.

Para completar este concepto podemos tomar de Hernest Nagol, su idea respecto a la ciencia: “…yo emplearé la palabra ciencia” de modo que se refiera no sólo a las formulaciones logradas de los resultados de la investigación, sino también a los procedimientos que se requieren para estableces las pretensiones fundadas del conocimiento, así como las operaciones que clarificaron los significados de los enunciados científicos.
En suma por ciencia una empresa humana completa que, por medio de métodos fidedignos, se aplica a la obtención de cuerpos de conocimientos formulados”.
C) ACTOS Y METODOS DEL CONOCIMIENTO

Para cumplir con la premisa del conocimiento se hace imprescindible la existencia de una triple adecuación entre el objeto a conocer (*), el método a emplear y el acto de conocimiento realizado, es decir, una coherencia epistemológica entre los niveles ónticos, metodológico y gnoseológico.
FLAVIO NUÑEZ señala que existen dos grandes grupos de conocimiento: un conocimiento directo y un conocimiento indirecto o reflexivo.
El primero de ellos es una intuición y como tal puede ser sensible (perceptual) formal (relacional) y real (volitiva, emocional o intelectual).
Mientras que el segundo consiste en una elación analítica, basada en los principios de la lógica tradicional o una reflexión dialéctica, basada en la meditación.
En el cuadro siguiente se encuentran sintetizados las posibilidades de conocimiento y el modo metodológico de éste.

(*) OBJETO:
Los escolásticos han entendido por “OBJETO” (OBJECTUM) varias cosas: cuando se trata del objeto en metafísica, en teoría del conocimiento, en ética.
Para la METAFISICA, el objeto es un término, o fin, o causa final; en teoría del conocimiento, el objeto es el término del acto de conocimiento y especialmente la forma, ya sea como “especie sensible”, ya sea como especie inteligible”; en ética el objeto es la finalidad, el propósito, lo que se elige, lo justo.
SANTO TOMAS decía que “objeto” es aquello sobre lo cual cae algún poder o condición, la regencia intencional que aquello supone, no necesita ser únicamente cognoscitiva; puede ser también volitiva y emotiva.
El término objeto se califica de diversas maneras:
1-objeto directo o inmediato (cuando el “poder” a que se refería Santo Tomás alcanza al objeto directamente)
2- de objeto indirecto o mediato (cuando el “poder” en cuestión alcanza un objeto por medio de otro objeto.
3- de objeto formal
4- de objeto material
Estos dos últimos son habitualmente considerados como “objetos del conocimiento”. El objeto formal es el alcanzado directamente y esencialmente (o naturalmente) por el “poder” o “acto”.
Alcanzándose por medio del objeto formal el objeto material, el cual es, simplemente el término al cual apuntan el “poder” o “actos” de conocimiento a través del objeto formal.
La diferencia entre objeto formal y objeto se funda en la diferencia entre lo conocido en cuanto conocido y el objeto de conocimiento. En cualquiera de las clasificaciones y doctrinas los objetos son, en todo caso, invariablemente contenidos intencionales.










miércoles, 20 de julio de 2016

Psicopatología y conocimiento: cuadro sinóptico


La psicopatología y el conocimiento

cuadro sinóptico




CONOCIMIENTO

DIRECTO


INTUICION SENSIBLE (PERCEPCION)
INTUICION FORMAL (RELACIONAL)
INTUICION REAL
Volitiva
(existencial)
Emocional
(valor)
Intelectual
(esencial)

INDIRECTO


RAZON ANALITICA
INTELECTUAL
EXPLICACION
COMPRENSION
INTERPRETACION
DESCRIPCION

RAZON DIALECTICA
COMPRENSION
HISTORICA
DIALECTICA

Volviendo a lo que habíamos señalad anteriormente, respecto a la necesidad de una triple adecuación, podríamos completarlo con el siguiente cuadro:



Objeto
Método
Acto de conocimiento
Ideal
Deducción
Intelección
Natural
Inducción
Explicación
Vivencia
Valorar
Comprensión
Persona profunda (inconsciente)
Hermenéutica
Interpretación
Conducta
Describir
Descripción




miércoles, 13 de julio de 2016

Psicopatología: Métodos



Métodos psicopatológicos

INTRODUCCION: METODOLOGIA

El problema del método ha sido objeto de la meditación filosófica, Ferrater Mora en su libro “Diccionario de Filosofía” lo define de la siguiente forma: “Método significa literalmente el hecho de seguir un camino, persecución, esto es investigación. Pero investigación con un plan prefijado y con unas reglas determinadas y aptas para conducir al fin propuesto. El método se contrapone así a la suerte y supone, desde luego, que hay una ordenación en el objeto al cual se aplica y aún, como en el caso de la ciencia moderna, una condenación matemática. Es como la clave de un lenguaje cifrado y su valor último reside en el éxito que tenga para la lectura de un texto que, de otra suerte, sería ininteligible. Por eso el método es, más que conocimiento propiamente dicho, “camino” hacia el conocimiento.
El método se halla ya en el saber vulgar, pero es solo en el científico y en el filosófico donde alcanza su madurez. El método del saber vulgar es un método donde la regla se haya reducida a su mínima expresión y no alcanza casi nunca más que un fin muy circunscripto y limitado; el método científico y filosófico, en cambio, procura establecer firmemente procedimientos que deben seguirse, el orden de las observaciones, experimentaciones, experiencias y razonamientos, la esfera de los objetos a los cuales se aplica. El método es pues, un programa que se dirige a la obtención del saber, por lo cual debe distinguirse de cualquier otro procedimiento cuyo fin no sea el saber mismo.
El problema del método es un problema filosófico, un capítulo de la lógica que, con el nombre de metodología, se aplica al estudio de los caracteres generales de los procedimientos metódicos para alcanzar un saber en el orbe determinado de objetos. La lógica estudia las formas del pensamiento en general, la metodología a las formas particulares del pensamiento. Pero esta restricción no excluye, sino que supone a su vez un estudio del método en cuanto método, de la función del método en el saber y en la vida humana. Semejante estudio rebasa ciertamente la misma lógica, pues la investigación del papel que desempeña el método y sus fundamentos requiere, ante todo, una averiguación de las formas de la realidad. La investigación total del método es por lo tanto, asunto de la “filosofía general” y lleva implícitas indagaciones de carácter gnoseológico, metafísico y aún de concepción del mundo.
Si un método es, en efecto, un modo de acercarse a la realidad, un camino, la concepción de la realidad será determinante para el método. Así lo vemos, por ejemplo, en los casos de intento de aplicación de un método exclusivo y con pretensiones de validez universal para todos los objetos (método matemático en la investigación natural durante todo el racionalismo moderno; método inductivo en la investigación de los objetos matemático durante la vigencia del empirismo, método físico en la indagación del mundo histórico, etc.) (1)
(1) Método: Podemos decir que se tiene un método cuando se sigue un cierto camino, para alcanzar un cierto fin propuesto de antemano como tal. En todo método hay algo en común: es la posibilidad de que sea usado y aplicado por cualquiera; esta condición fue establecida por Descartes, quien en el Discurso del Método indicó que las reglas metódicas propuestas eran reglas de invención o de descubrimiento, que no dependían de la particular capacidad intelectual del que las usara.
Se ha intentado en varias oportunidades clasificar los diversos métodos utilizados en la filosofía. Uno de ellos plantea tres métodos fundamentales: Método dialectico, método logístico y método de indagación.

Método dialectico: (Platón, Hegel) consistente en suprimir las contradicciones en el proceso de la naturaleza o de la historia, en los argumentos lógicos, etc., y en suprimirlos en totalidades negándose con ello la posibilidad de substancias o de principios independientes entre sí.

Método logístico: (Demócrito, Descartes, Leibniz, Locke), consiste en afirmar la existencia principios (cosas, leyes, signos, etc.) y en deducir a partir de ellos el resto. Aquí se presta gran importancia a la definición y unívoco carácter de las naturalezas simples o de los términos básicos empleados.

Método de indagación: (Aristóteles, Francis Bacon) consiste en usar una pluralidad de métodos, cada uno de ellos adecuado a su objeto, área o ciencia, como atención principal a los resultados obtenidos y el progreso del conocimiento.

Semejantes discrepancias entre el método y la realidad muestran en todos los casos que la cuestión metodológica no es una simple cuestión “metodológica, sino que la averiguación de la estructura y función del método para la consecución del saber puede conducir a un estudio más amplio sobre las relaciones entre la concepción de la realidad y la concepción del acceso posible a esta realidad”.
Como capítulo de la lógica, la metodología general se ocupa de investigar los métodos generales empleados en la ciencia y también en la filosofía (análisis, síntesis, deducción, inducción, etc.). la llamada metodología especial en cambio se limita a un orden determinado de objetos (metafísicos, físicos, psíquicos, etc.) y, aún dentro de ellos, a territorios más delimitados. A medida que el método es más restringido, es decir, a medida que es más limitado, su esfera de aplicación mayor es la independencia en que se halla el método con respecto a su estudio lógico. Se llega de ese modo hasta los llamados “métodos individuales” que no son en rigor sino procedimientos, medios auxiliares, usos cuya eficacia ha comprobado la práctica. Pero lo importante de estos procedimientos no debe hacer olvidar que su fundamento se halla, en última instancia, en la eficacia y que no deben ser confundidos con la investigación metódica por principios. La metodología excluye de su estudio semejantes usos y se refiere únicamente a los métodos propiamente dichos, dependientes de la lógica general.

El problema del método y en particular el referido a la investigación científica adquiere importancia a comienzos de la Edad Moderna, cuando con Bacon, Galileo y Descartes, se planteó la cuestión del mejor camino para lograr un conocimiento real y a la vez riguroso de la naturaleza. Pero al mismo tiempo, la preocupación por el método ha sido ligada a la preocupación por el conocimiento, por la eliminación de todo supuesto que no fuera inmediatamente evidente por el examen del acto del conocer tanto en su aspecto psicológico como en su carácter puramente gnoseológico. Pero en la Edad Moderna marchaban casi siempre juntas la metodología y la gnoseología.

Por “métodos de la filosofía se entienden los procedimientos que deben aplicarse en la investigación de los objetos filosóficos (si se cree que hay tales objetos), a los procedimientos que deben aplicarse en la investigación de todos los objetos (o de todas las proposiciones) desde el punto de vista filosófica (si se cree que no hay objetos filosóficos propiamente dichos).

Los principales métodos usados son:

1.    El método por definición
2.    El método por demostración
3.    El método dialectico
4.    El método trascendental
5.    El método intuitivo
6.    El método fenomenológico
7.    El método semiótico
8.    El método axiomático
9.    El método inductivo

Estos métodos no son solamente filosóficos, sino también de índole general y pueden aplicarse a diversas ciencias.
Hay que observar, además que con frecuencia se han empleado combinaciones de tales métodos. Así, por ejemplo Platón empleó a la vez el método por definición y el dialectico; Aristóteles el método por demostración, el método por definición semiótico; Kant el método deductivo y el trascendental; Hegel el método dialectico y el método deductivo; Bergson el método intuitivo y el deductivo.
Se ha intentado algunas veces agrupar los diversos métodos el algunos que son considerados más fundamentales.

Bochensky ha reducido los métodos del pensamiento contemporáneo a cuatro:

a) El fenomenológico
b) El semiótico (especialmente el semántico)
c) El axiomático
d) El reductivo (que incluye el reductivo inductivo y el reductivo no inductivo).

Por nuestra parte, más allá de toda clasificación consideramos que todo método debe estar íntimamente relacionado y ser interdependiente de acto de conocimiento correspondiente y del sujeto a conocer.
Por ello antes de hablar específicamente de los métodos en psicopatología una breve incursión por el conocimiento y las necesarias condiciones para que éste sea posible.




miércoles, 6 de julio de 2016

Conocimiento: El método fenomenológico



Historia de la psicopatologia

 EL METODO FENOMENOLOGICO

Es conveniente deslindar en una primera aproximación el doble sentido que encierra la palabra “fenomenología”.

Por una parte alude a una doctrina, el idealismo trascendental de Husserl y por otra parte a un método de trabajo rigurosamente articulado. Es en este segundo sentido que nos interesa.
Las bases del método fenomenológico descansan en dos principios complementarios: la epojé fenomenológica y estricto ajusta a lo dado (*).

(*) AJUSTE A LO DADO: Ajuste a lo dado no significa igualar lo dado con la experiencia sensible, error en el que caen algunas corrientes positivistas.


La epojé fenomenológica, es una puesta entre paréntesis de todo presupuesto subjetivo, teórico o de tradición, para de esta manera poder ver los hechos y describirlos sin deformación tan como se muestran.

El segundo principio, volver a las cosas mismas, significa literalmente tomar como objeto de investigación al fenómeno. El fenómeno es lo inmediato cognoscible bajo sus aspectos, con plenitud de evidencia incuestionable.
En otras palabras, un elemento irreductible, original, que aparece en la consciencia una vez realizada la epojé. Si el fenómeno es el objeto, el instrumento para su captación, el acto mediante el cual se llega a penetrar en su sentido constitutivo es la intuición de esencias.
En este acto se da una convergencia de lo universal y lo particular que consiste en la captación de la esencia de un hecho, entendida no como una entelequia sino como experiencia vivida.
Merleau Ponty señala que es un acto concreto “pero en tanto que por medio de mis experiencias concretas aprehende además el hecho contingente una estructura inteligible que se impone cada vez que pienso en el objeto intencional del cual se trata, obtengo por su intermedio un conocimiento que no me encierra en ninguna particularidad de mi vida individual y alcanza así un saber válido para todos” (Merleau Ponty).
Por ejemplo (el ejemplo es de Merleau Ponty) la novena sinfonía no está encerrada en el lapso de tiempo en el cual dura su ejecución, sino que sólo hace una aparición en él, que puede repetirse, tantas veces como sea ejecutada. En un elemento cultural no reductible a su ejecución. La ejecución de la novena sinfonía en mí y la novena sinfonía en sí no son términos idénticos. “De esta manera que si yo lograse separar de mi experiencia todo lo que ella implica o tematizar lo que se ha permitido vivir en ese momento arribo a algo que no es singular, que no es contingente, y que es la novena sinfonía en su esencia” (Merleau Ponty).
Puede advertirse por lo tanto que la experiencia abarca dos aspectos distinguibles: El hecho que vivo y lo que vive por medio de él. En otras palabras, la intuición fenomenológica apunta, a captar la esencia por medio de la experiencia vivida por la cual se nos revela, en un acto personal, como única posibilidad de conocimiento.
La primera tarea que le incumbe a la fenomenología es la descripción rigurosa y exacta de los fenómenos entendida como profundización progresiva de los aspectos de lo real, no para deducirlos unos de otro, sino para determinarlos y definirlos con claridad. Lo así conocido no son las meras apariencias sino los rasgos estables, la esencia de los hechos. (*)
(*) ESENCIA:
En la medida en que Platón consideró las Ideas o Formas como modelos o “realidades verdaderas”, los vio como esencias. Comenzando con Aristóteles un análisis apropiado de la idea de esencia. Quien considera como esencial al qué de una cosa, esto es no que la cosa sea (o al hecho de ser la cosa) sino qué es.
El existir de la sustancia compuesta, escribe Santo Tomás, no es sólo el existir de la forma, no sólo el existir de la materia, sino de su compuesto, la esencia, por otra parte, es aquello según lo cual se dice que la realidad existe. Por ente no sea tan solo la forma sea a su manera la causa de su ser.
La noción de esencia desempeña un papel capital en la filosofía de Hegel. Par quien, el absoluto parece primero como ser, y luego como esencia. “La esencia es la verdad del ser”.
En la actualidad, las dos completas y complejas doctrinas son las desarrolladas por Husserl y los fenomenólogos y por Xavier Zubiri.
Para los fenomenólogos son “unidades ideales de significación” o “significaciones” que se dan a la conciencia intencional cuando esta procede a describir pulcramente lo dado. Son intemporales y aprióricas. Son “universales” no “abstractas” y si “concretas”.


Continuando con lo expuesto vemos que:

Karl Jaspers define la misión de la psicopatología fenomenológica de la siguiente manera:
“La fenomenología tiene la misión de presentarnos intuitivamente los estados psíquicos que experimenten realmente los enfermos, de considerarlos según su afinidad, de limitarlos y distinguirlos lo más estrictamente posible y de aplicarlos términos precisos”.
Se trata por lo tanto, de una descripción única y exclusiva basada en la contemplación del enfermo.
“En la fenomenología importa más ejercita la contemplación exacta de lo experimentado directamente por los enfermos, para hacer reconocible lo idéntico en lo múltiple”.
Sobre esta concepción metódica es que Jaspers desarrolló los fundamentos del “metro de las cuatro D”: delimitar, discriminar, describir, y denominar. “El primer paso para la captación científica de lo psíquico es tamizar, distinguir, describir, determinados fenómenos experimentaos que son claramente representados y llamados regularmente con un término preciso”.
En esta perspectiva hacemos una absoluta abstracción de la génesis de los procesos mórbidos y de cualquier conceptualización teórica para su explicación; sólo interesa lo que realmente se experimenta.
Si resumiéramos la misión de una psicopatología fenomenológica podríamos decir que su finalidad es describir vivencias, diferenciarlas y denominarlas de “modo tal que lo mismo siempre con los mismos términos signifique lo mismo”. Que cuando por ejemplo, hablamos de delirio, nos referimos a una creencia subjetiva e irreductible y cuando decimos alucinación nos estamos refiriendo a una percepción sin objeto.

Esta mirada o aproximación sólo permite un acercamiento estático a los hechos y justamente en psicopatología no solo es importante el fenómeno aislado, aun más importante es el dinamismo y la génesis de los mismos. Lo que nos lleva a plantear la necesidad de estructurar una metodología que incluya la dimensión diacrónica el psiquismo patológicamente alterado, que es para el mirar jasperiano, el método comprensivo.