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sábado, 30 de mayo de 2015

Berkeley






Historia de la Psicología

Empirismo

George Berkeley

Breve Biografía

Es nuestro deber aclarar lo siguiente: Se conoce una tríada siempre unidad filosófica y cronológicamente, que conforma el empirismo ingles. Esta tríada, formada por Locke, Berkeley y Hume provoca en algunos pensadores cierta irritación, por entender que sólo Locke y Hume son filósofos empiristas, y Berkeley para estos pensadores era un Idealista subjetivo. Pero más allá de estas controversias, Berkeley, al igual que Locke, sólo se propuso filosofar como caballero cristiano.
Berkeley, fue Obispo de Cloyne, Irlanda, nació en 1684 y falleció en 1753.
En 1687 Newton publicó su Principia; en 1690, Locke publicó su Ensayo sobre el Entendimiento Humano.
Berkeley comenzó su vida académica en 1700, cuando ingresó al Trinity College en Dublin.
Su primera obra “Nueva Teoría de la visión” muestra el brillante talento del joven filósofo.
La última obra, “Siris”, muestra una madura filosofía. “Principios”, fue otra de sus obras.
La primera obra de Berkeley “Nueva Teoría de la visión”, que publicó por primera vez en 1709, es considerada como el aporte psicológico más importante del siglo XVIII, porque expresa por primera vez un ejemplo de superación clara y un estudio preciso de un tema psicológico. Además constituye también un ejemplo claro de Método.
Sus aportes
El interés por la óptica
El interés por la óptica produjo minuciosos tratados sobre los aspectos geométricos del tema. Explicar la percepción de la distancia por medio de ese tipo de “geometría natural” era no menos absurdo que explicar el dolor de una herida como algo que depende de conocer el nombre científico del nervio afectado; en síntesis la importancia que se daba al conocimiento, a los poderes cognoscitivos, fue una fuente de errores que sólo el genio podía superar. Un antecedente estuvo expuesto por N. Malebranche, donde el tratamiento de la distancia y la magnitud fue notablemente original y anticipó en alguna forma la teoría de Berkeley.
Teoría de Berkeley
Depende del supuesto de que la extensión y la magnitud son fundamentalmente objetos del sentido del tacto. De aquí que la distancia y la magnitud visible tengan una relación constante con el tacto; el niño comienza a manejar objetos a medida que los mira, y aprende así por grados imperceptibles lo que la imagen visual significa en función del tacto. Esto resulta una derivación empírica de la percepción de tamaño y distancia.
Además, implica una teoría del espacio y de las cosas  como que ocupan un lugar en el espacio, sin hacer un análisis del espacio, excepto los problemas de la mayor o menor extensión y de la exterioridad de las cosas, conceptos que tienen plena vigencia en la psicología actual.
Para Berkeley, la palabra idea, que había sido objeto de tantos tratamientos filosóficos, exige siempre una visualización de todo contenido mental. Es decir, cada imagen implica un objeto que puede producir una impresión, pero ese objeto o imagen no se da correspondencia con términos universales.
En la obra “Principios del Conocimiento Humano”, Berkeley reflexiona acerca del tema, y admite que la idea de “relación”, no debe confundirse con relación entre ideas como la impresión; y señala además que el tiempo y el número son algo no impreso sobre la mente, sino que están constituidos por una operación de la mente, en diferente sentido, un acto específico.

Para Berkeley, las cosas existen en tanto son percibidas por mí, cuando dejo de percibirlas, ellas dejan de existir. Esto lleva de una derivación empírica a un Idealismo psicológico.

lunes, 25 de mayo de 2015

Empirismo



Historia de la Psicología
Empirismo

Fue Locke en el siglo XVI el definidor del empirismo, al recoger en sus ensayos  la vieja sentencia que nada hay en el intelecto que no haya estado antes en los sentidos.
Se pronunció contra toda clase de aprioris: rechazó toda creencia de las ideas innatas. La mente, dijo, no hace sino crear sensaciones. La idea de sustancia no es un a priori, sino un principio racional independiente, un agregado de impresiones.
El empirismo no define el fenómeno como lo hacia el escolasticismo.
El empirista no postula el género para luego derivar por lógica lo que debe ser la conclusión.
Adoptando una posición modesta, observa sin prejuicios lo que ocurre en el fenómeno, el caso a estudiar.
Postula un empirismo que no cae en el dogmatismo de Spencer o de Comte y constituye un método útil para la investigación de la verdad natural, la determinación de las maneras del mundo real.
El empirismo, entonces, como de tratar la realidad sensible tanto en lo físico como en lo sobrenatural, es un método adecuado si se limita a observar con sistema y a registrar con orden las circunstancias que acompañan en cada caso de la materia o del espíritu.
El empirismo tiende en general a negar rotundamente toda posibilidad metafísica, y a encerrar el conocimiento a los fenómenos, a límites de la experiencia.
Platón creía que las ideas universales eran poseídas por el alma de un modo innato porque las contempló en una vida anterior y en ésta puede recordarlas.
Frente a esta opinión, los aristotélicos sostenían que las ideas se obtienen por abstracción a partir del conocimiento sensible de las cosas singulares.  Ellos emplearon pues, el aforismo que ahora renuevan los empiristas, pero en un sentido completamente distinto al que éstos le dan.
Los empiristas pretenden, al estudiarlo, no que la idea es algo distinto de la sensación que necesita de la previa existencia de ésta para ser forjada, sino que la idea o concepto es un simple complejo de sensaciones, esto es, que se forma de la combinación de éstas.
Las sensaciones son la cínica realidad del espíritu, de las que se originan todos los conocimientos.
Locke designa con el nombre genérico de “idea” a todo producto o hecho psíquico (es decir del espíritu), tanto a lo que nosotros llamamos sensación, como a lo que entendemos por percepción o por imagen, por recuerdo o por idea propiamente dicha.

La corriente empirista moderna se inicia con F. Bacon y continúa con J. Locke; G. Berkeley (empirismo idealista) y David Hume.
También fueron representantes del empirirsmo: Hobbes, Mach, Avenarius y Condillac, quien transformó al empirismo en sensualismo.