viernes, 3 de abril de 2015

Pitágoras




Historia de la Psicología

Pitágoras y su escuela (580-500 A.C.)

En la colonia griega del sur de Italia (Magna Grecia) funda Pitágoras una asociación que era a la vez escuela filosófica y comunidad religiosa.

Esta escuela en la que no sabemos qué debe atribuirse a su fundador y qué a sus discípulos, tenía algo de secreto y misterioso, como misterioso y nuevo era el culto al dios Dyonisos, cuya fe profesaban, el culto dionisiaco se inspiraba en los misterios ORFICOS. 

El alma era un dios inmortal encarcelado dentro del cuerpo y condenado a las reencarnaciones, en una sucesión de vidas animales y humanas, salvo que se cumpliera con la práctica ascética del modo órfico de vida, que entendía que matar a un animal equivalía a matar a alguien de la familia, por eso se abstenían de comer carne animal.

El culto dionisíaco se inspiraba en los misterios órficos, revelados al poeta y músico ORFEO, pero representaban en realidad una penetración en el mundo heleno, de las oscuras religiones predominantemente monoteístas, de los pueblos orientales.

Apolíneo es el espíritu griego, el culto a la forma, a lo limitado, a lo perfecto; dionisíaco el dominio de las fuerzas oscuras de la naturaleza, el principio indeterminado, caótico, que precedió y rodea amenazante al orden limitado de lo humano.

Los pitagóricos fueron los introductores de este nuevo culto verdaderamente religioso y atormentado, por oposición al humanismo que en Grecia se concebía a la religión y al esteticismo que lo rodeaba.

Los griegos suponían que bajo su inspiración se realizaban sacrificios crueles y orgías, prácticas inconcebibles para la mentalidad griega. No es esta sin embargo la principal aportación de esta escuela a la filosofía. Los Pitagóricos fueron grandes cultivadores de las matemáticas y creyeron encontrar en los números el “principio” que los milesios habían creído descubrir en los elementos naturales.

Ellos observaron que en las matemáticas es donde únicamente se puede observar la exactitud completa y la evidencia absoluta, de que el movimiento de los cuerpos celestes puede estudiarse matemáticamente y predecirse así los eclipses y otros fenómenos; que hasta en las bellas artes, la música está sometida a número y medida. La doctrina pitagórica está concebida como un dualismo (cuerpo y alma) pues el alma es una cosa que habita el cuerpo, un cautivo en prisión, sin embargo como en ambos existe una armonía universal numérica  parecería que desaparece en el dualismo, ya que no es solamente una concepción física, sino anímica.


Pero como participaban de la afición oriental a lo arcano y misterioso, envolvieron esta teoría con la de un saber oculto. Asignaron así a los números una significación cabalística y algunos un símbolo sagrado. De este modo creían poseer una clave para la interpretación del Universo. Todo para ellos se hallaba regido por el número y el orden. 

Este concepto de orden universal hizo admitir otra aportación a la filosofía india: el eterno retorno, la pervivencia terrena de las almas, que transmigran a otro cuerpo cuando llega la muerte. Esta idea de la metempsicosis y el dualismo, será tomada más tarde por Platón, que fue muy influido por el pitagorismo.


miércoles, 1 de abril de 2015

Las escuelas griegas



Historia de la Psicología

Los primeros filósofos griegos

La filosofía griega es una autentica teología natural, porque está basada en la comprensión racional de la naturaleza misma de la realidad; las teologías del mito y del estado no tienen nada que ver con la naturaleza, sino que se limitan a ser convenciones artificiales, productos exclusivos del hombre.
En las puertas de la filosofía se levantan tres venerables figuras: Tales, Anaximandro, Anaxímedes.

Desde los tiempos de Aristóteles, siempre encontramos a estos hombres formando un grupo de físicos o filósofos de la naturaleza. Si bien es cierto que en años posteriores hubo otros pensadores de inclinaciones semejantes, estos tres siguen siendo preeminentes en su género y notoriamente forman un grupo unificado.

Hasta por su lugar de origen se encuentran reunidos: todos son hijos de Mileto, la ciudad de Asia Menor Griega, que había alcanzado la cima de su desarrollo político, económico e intelectual durante el siglo VI.
Fue aquí en el suelo de Jonia donde el espíritu griego forjó las dos concepciones generales del mundo que dieron origen por una parte a la Épica Homérica y por otra a la filosofía griega.

Podemos naturalmente, mostrar que los griegos de Asia Menor entraron en un contacto muy estrecho con las viejas culturas de oriente, en el comercio, en el arte y la técnica; y siempre habrá disputas acerca del grado en que contribuyó esta influencia al desarrollo intelectual de Grecia.
No es difícil imaginar qué tan impresionado quedó el espíritu de los griegos, por los variados mitos orientales acerca de la creación. Quizás podamos rastrear en la teogonía de Hesíodo ciertas reacciones a las especulaciones orientales, específicamente en los mitos de la primera mujer y de cómo vinieron a la tierra el pecado y el mal.

El tipo Hesiódico del racionalismo, con su interpretación y síntesis de los mitos tradicionales, ha cedido el paso a una nueva y más radical forma de pensar racional, que ya no saca su contenido de la tradición mítica, sino se toma como punto de partida de las realidades dadas en la experiencia humana, “las cosas existentes”.

Al definir con esta amplitud su tema, muestra la filosofía que ha alcanzado un nuevo nivel, pues no hallarán lugar ahora las fuerzas celestes de las que hablaban los mitos, ni podrán estas fuerzas seguir pasando como reales, como lo puede la presencia efectiva, como lo son las estrellas, el aire, la tierra el mar, los ríos y los hombres. El trueno y el relámpago, son hechos dados; ¿puede decirse lo mismo de Zeus, el dios que los envía? En todo caso, Zeus no pertenece al reino de las cosas que alcanzan los sentido, y más allá de este reino no podemos ir. A pesar de que la imaginación llega a inmensas distancias, más allá de la percepción, los  objetos que encuentra la imaginación serán de la misma índole que las cosas que se presentan a los sentidos, o por lo menos, muy semejantes.

Estamos en el período cosmológico o también llamado físico; de Physis que designa la fuente originaria de las cosas, aquello a partir de lo cual se desarrollan y se renuevan constantemente. En otras palabras, la realidad subyacente de nuestra experiencia.
En el pasaje Homérico en que se llama Océano, al origen de todas las cosas, está usada la palabra en este sentido. Decir que Océano, es la génesis de todas las cosas, es virtualmente lo mismo que llamarlo Physis de todas las cosas.

TALES

Ahora bien TALES (640-545 A.C.), sostiene que el AGUA es el origen de todas las cosas. Acá una diferencia, el filósofo prescinde del Mito para enunciar su intuición de que todas las cosas han venido del AGUA. Su AGUA es una parte visible del mundo de la experiencia. Pero su manera de ver el origen de las cosas lo acerca mucho a los mitos. Pues si su teoría parece puramente física, evidentemente la piensa como lo que podemos llamar un carácter metafísico. Este hecho se revela en la única de sus sentencias que ha llegado hasta nosotros: “Todo está lleno de dioses”.

Doscientos años más tarde cita Platón esta frase en forma especialmente enfática, casi como si fuera la palabra primigenia y la quintaesencia de la Filosofía. Platón encuentra de profunda significación histórica el que la filosofía de la naturaleza, considerada durante tanto tiempo como ateísmo, haya vuelto, en su propia doctrina de los dioses de los astros, a la misma verdad básica de la que había partido.

La afirmación de que todo está lleno de dioses quería decir, al parecer, según Aristóteles, algo así: “todo está lleno de misteriosas fuerzas vivas”. Aristóteles, tomando esto, sugiere que Tales podía haber pensado en Atracción magnética. Los dioses de Tales no viven aparte, en alguna región remota, sino que todo esto es, el mundo que nos rodea familiarmente y que nuestra razón toma con tanta tranquilidad, está lleno de Dioses y los efectos de su poder.

Podemos aducir, para comparar, otra primitiva frase de la Filosofía Helénica, una anécdota de Heráclito. Estando él al lado del hogar de su casa, calentándose, se dio cuenta de unos visitantes que estaban en el umbral de la misma y vacilaban en entrar. Entonces les gritó: “Entrad también aquí hay dioses”. Se ha tomado esta frase como una referencia al fuego del que sostenía Heráclito era el principio de todas las cosas. Pero aún resulta difícil encontrar conexión entre las ideas de Tales.

ANAXIMANDRO

Entrando en ANAXIMANDRO (610-547 A.C.), esto se hace más preciso.
Con este filósofo encontramos el primer cuadro unificado y universal del mundo basado en una deducción y explicación natural de todos los fenómenos.

ANAXIMANDRO pugna por encontrar la clave oculta de la estructura de la realidad, estudiando la forma en que esta ha venido a ser lo que es. Trata de descubrir una proporción armónica y matemática en las relaciones del mundo, del  como un todo y del postulado que el Universo debe tener un sentido racional.

Esta idea del mundo declara el primer brote claro en la Filosofía del Espíritu Humano. El Cosmos de ANAXIMANDRO señala el triunfo del intelecto, sobre el antiguo orden de vida, el orden feudal y mítico, que es conocido en la primera fase de la cultura griega. Incluso a los viejos dioses se les niega la entrada en el nuevo sistema. Su desaparición deja un vacío que debe ser llenado por el filósofo. Y así surge el nuevo problema del “de dónde”  del origen de todas las cosas.

Mientras que TALES mediante la intuición sensible concebía al mundo como emergiendo del agua,  ANAXIMANDRO se basa en razones puramente lógicas. No podía entender ANAXIMANDRO cómo el agua, una sola sustancia preponderante podía dar origen a cualidades que hagan posible la existencia de otras cosas de distinta constitución con el fuego y la tierra. Por ende la cosa con que empieza el mundo solo puede ser algo que no sea idéntico a las sustancias dadas, pero que sin embargo, sea capaz de dar origen a la vasta inmensidad de todas ellas.

La propiedad distintica de este algo tiene que ser por lo tanto, el hecho de ser de suyo ilimitado y a esto ANAXIMANDRO lo llamó APEIRON.
Según SIMPLICIO, ANAXIMANDRO fue el primer hombre que dijo que lo APEIRON es la ARCHE o PRINCIPIO.

Deduce Aristóteles respecto de esto: “En cuanto es un principio, tiene que ser algo que no se genere ni se corrompa. Pues lo que se ha generado tiene necesariamente que terminar, y toda corrupción tiene igualmente un fin. Por ende, carece de principio, antes bien es, si así se lo concibe, el principio de todo lo demás y gobierna todas las cosas”. Entre los auténticos representantes de la teoría de lo APEIRON (para EMPÉDOCLES Y ANAXÁGORAS, era lo divino), destaca Aristóteles a ANAXIMANDRO por ser el iniciador de este movimiento. Él fue quien aplicó los adjetivos de “inmortal e indestructible” a lo ilimitado, de lo cual decía que brota todo devenir.
ANAXIMANDRO es el primer pensador de Grecia al que conocemos no sólo por las noticias de autores posteriores, sino también por un fragmento de su propia obra: “Pero cualesquiera que sean las cosas, de donde procede la génesis de las cosas que existen en esas mismas tienen éstas que corromperse por necesidad; pues estas últimas tienen que cumplir la pena y sufrir la expiación que se deben recíprocamente por su injusticia, de acuerdo con los decretos del Tiempo”.
En estas imágenes un tanto poéticas, se ve lo racional del mundo. Nietzsche ha explicado la referencia de ANAXIMANDRO a la pena que tienen que sufrir las cosas por la injusticia de su existencia, suponiendo que ANAXIMANDRO ve en la individuación misma de las cosas un crimen que tienen que expiar. Este crimen consistiría por lo tanto en la aparición de los individuos como tales. Generación y corrupción que proporcionaron a los poetas líricos de la época un tema de quejosa melancolía, están aquí, plenamente justificados. La explicación que da ANAXIMANDRO de la naturaleza es algo más que una simple explicación, es la primera Teodicea filosófica. En esta llamada Filosofía de la naturaleza hemos encontrado funcionando conjuntamente, la teología, la teogonía y la teodicea.

El desarrolla de la idea de Cosmos significa tanto una nueva forma de considerar la organización del estado como derivadas de leyes del Ser, como una re-creación de la religión en términos de la idea del Dios y del gobierno divino del mundo tal cual se revela en la naturaleza.

Esto también se revela en ANAXIMENES (588-524 A.C.) en su intento por identificar el primer principio de ANAXIMANDRO con el “aire”.  ANAXIMENES se ha guiado también por cierto sentimiento de que el primer principio debe explicar la presencia de la vida en el mundo, pues sostiene que el aire domina el cosmos y lo mantiene junto en la misma forma que la psique domina nuestros cuerpos.

Al animar así lo apeirón de ANAXIMANDRO, ANAXÍMENES piensa evidentemente en fenómenos psíquicos y no simplemente fisiológicos. Piensa que la naturaleza del APEIRON debe encerrar el poder de pensar, indispensable para gobernar al Universo.

Los jónicos

Con esta escuela jónica se inicia la verdadera filosofía. A los pensadores griegos el Ser Hombre se les presentaba como una modificación peculiar de ciertos principios universales, especialmente era materia, y como tal, una parte del mundo material. Para ellos el hombre era el universo en pequeño, un microcosmos dentro de un macrocosmos.
Los filósofos jónicos introdujeron, además del desafío a las tradiciones inexistentes, la novedad de entender todas las cosas sobre la base de un principio. Su intento promovió la especulación y produjo muchas teorías opuestas acerca de la Sustancia y de la estructura del mundo.
Todos los pensadores jónicos, poseen a pesar de sus diferencias personales, una especie de pasión profética y un afán de dar testimonio de su propia experiencia personal, que son especialmente característicos de su época. En el naturalismo jónico de los viejos milesios había prevalecido el espíritu de observación y de pura investigación.

Escuela Itálica

La escuela Itálica, escuela filosófica de la Antigua Grecia (siglo VI y V A.C.) surgió en la ciudad de Elea (Italia meridional). Se caracterizo por la tendencia idealista (además de dualista) propia de sus representantes como: Parménides, Josófanes, Zenón de Elea y Melisos de Samos, lugar éste en donde se funda la escuela Pitagórica y relacionado con el Orfismo.
Frente a la concepción espontáneamente dialéctica de la escuela de Mileto y de Heráclito, sobre la primera base variable de las cosas, la escuela eleática presentó la teoría acerca de esencia del ser invariable, del verdadero y además del carácter ilusorio de todas las transformaciones y diferencias visibles. Esta tesis hizo que se estimara menos la experiencia sensorial como base del conocimiento y constituyó más tarde, una de las fuentes del idealismo de Platón.



Los argumentos de los eleatos contra Heráclito (sobre todo las aporías de Zenón), a despecho de sus conclusiones metafísicas desarrollaron un papel positivo en el desarrollo subsiguiente de la dialéctica: plantearon de manera concluyente, el problema de cómo expresar en conceptos lógicos, el carácter contradictorio del movimiento.

martes, 31 de marzo de 2015

Leibniz



Historia de la Psicología

Racionalismo

Leibniz

Breve Biografía

Guillermo Godofredo Leibniz, nació en Leipzig, en 1646, duraba aún la guerra de los Treinta años, y Alemania estaba con un nivel muy bajo de prosperidad y cultura.
Fue el primer presidente de la academia de Berlín y desde 1676 hasta su muerte en 1716, ocupó el cargo de Bibliotecario de Hannover.
Arnauld, Spinoza y Locke fueron contemporáneas de Leibniz, Malebranche murió un año antes que él, Newton le sobrevivió once años.
Para alcanzar el mundo de especulación y ciencia, Leibniz debió salir de Alemania, donde estaban en primer lugar la guerra y la teología.

Sus aportes

-Unió a conocimiento de matemáticas (fue uno de los inventores del cálculo diferencial), conocimientos de física (preconcibió la ley de conservación de la energía).

-Fue geólogo, biólogo e historiador.

-La filosofía de Leibniz es un intento de sintetizar las ideas del materialismo mecanicista de Descartes y Hobbes, con las doctrinas aristotélico-escolásticas, sobre las formas substanciales activas.

Ley de la Continuidad

La ley de Continuidad desarrollado en un primer momento en las matemáticas, pasó al estudio de la vida.
Su aplicación a los problemas de la vida y del alma, condujo a una escala de ser continua e ininterrumpida, que supone distintos grados del alma.

Grados del alma

Estos grados existen en múltiples formas psíquicas, y no tienen que ver con el intelecto de quien los posea. Además si superamos la aparente separación de cada unidad viviente, hallamos un principio de continuidad más profundo: toda cosa no sólo existe, sino que coexiste y sus relaciones con las demás cosas son externas e internas.
Si nos reducimos a la aplicación de esa metafísica a la psicología, llegamos a la afirmación de que toda unidad que el materialismo llama átomo, es un centro de fuerza, una realidad viviente. Y en lugar de una teoría tomista, Leibniz propone una teoría individualista, la idea del alma se abre camino hacia el centro del sistema y la psicología se convierte en el centro o clave del universo. Desde el microcosmos se revela el macrocosmos.

Aportes filosóficos y psicológicos

Leibniz desarrolla así una filosofía dominada por la idea de fuerzas conscientes que actúan en forma permanente e incesante.
Toma de Platón la idea de una esencia espiritual indivisible y de Aristóteles la idea de potencia, las dos concepciones se unen para formar la idea de MONADA, que es “energía pura” que se conoce a través de nuestra autoconciencia.
La doctrina constituye un naturalismo espiritualista. Los elementos últimos están dotados de vida y movimiento, esto supone un cierto grado de conciencia. Lo inconsciente o materia muerta, posee el menor grado posible de conciencia. Todos los organismos están compuestos de mónadas, es decir, de energía pura; con grados variables de conciencia y la naturaleza de esta mónada, determina la posición del organismo en la escala de la vida.
El ser humano ocupa el lugar más alto (omitiendo la naturaleza de Dios) e incluye series infinitas de mónadas inferiores.
Esto explica los distintos grados de conciencia en experiencia del individuo. La claridad de conciencia se distingue de los estados más oscuros por el grado de intensidad. La ley de continuidad se aduce para probar que una percepción llega por grados al nivel de realización actual. Los grados inferiores constituyen pequeñas percepciones y la actualización de éstas en la conciencia, se llama apercepción.
La teoría de Leibniz de las “pequeñas percepciones” constituye uno de los principales hitos en la historia del concepto de Inconsciente.
Leibniz introduce un importante concepto:
“El umbral de la percepción y la teoría de que las mismas percepciones o representaciones de que tenemos conciencia pueden también estar presentes en nuestra mente en forma de percepciones o representaciones subliminales, cuando están debajo del umbral”.
Leibniz también inauguró la idea de que ese mundo subliminal de percepciones es mucho más grande que el campo de la conciencia. Estas ideas fueron luego tomadas por Herbart.
La realidad para Leibniz está constituida por un número incalculable de sustancias individuales, cualitativamente diversas. Estas realidades no pueden reducirse tampoco a átomos materiales cualitativamente iguales dependiendo solo de leyes matemáticas. Ahora bien, todas las cosas de la naturaleza son diferentes entre sí y en el fondo de todas hay un alma: lo vivo, lo activo, no puede explicarse por lo muerto, lo pasivo, como quería el atomismo materialista, sino que es lo inerte que se explica por lo vivo.
Estas sustancias espirituales, activas, que están en el fondo de todas las cosas –especies átomos de átomos de fuerza y cualidad- es lo que Leibniz llama mónadas (unidades).
Cada alma de ser vivo es una mónada, y las cosas materiales son agregados de mónadas, esto es de principios vivos y activos a los que todo se reduce.
Según Leibniz, las mónadas son impenetrables.
“La percepción es el estado interno de la mónada cuando representa las cosas exteriores”.
“las percepciones son representación de lo compuesto en lo simple”.
Cada mónada es un espejo del universo, aquí la metáfora es clara.
Desde épocas más antiguas la vista fue el sentido que surgió las explicaciones más importantes del conocimiento y en etapas posteriores, desde Alhazean hasta Berkeley, es la teoría de la visión, la que más afecta la teoría general de la percepción y de la realidad.
La teoría de Leibniz constituye como se ve otra distinta realización del principio general racionalista que inspiro a todos los filósofos desde Descartes:
-En el Universo nada es, ni llega de un modo irracional, imprevisible

-Cuanto hay y sucede, es el desarrollo racional de algo que es necesario en sí

-El pasado, el presente y el futuro no son algo real ni insuperable, sino modos nuestros de ver las cosas

-Sólo sucede lo que debe suceder, pero no según una necesidad impuesta por los dioses o una fatalidad, como creían los pueblos orientales, sino según una necesidad racional
Leibniz aspira a concebir una ciencia que abarque el sistema total de verdades, del mismo modo que el Universo abarca el sistema total de los seres.

Distingue lo que él llama “verdades de la razón y verdades de hecho”.

A. VERDADES DE LA RAZON: Son las que aparecen a nuestra inteligencia como necesarias.

B. VERDADES DE HECHO: Son las llamadas contingentes. Se reducen a las de la razón en la mente divina que lo ve todo como necesario. No se trata aquí de la afirmación de la eternidad de Dios, en cuya mente está todo presente y no tiene misterio el futuro, -pues esta afirmación no niega que Dios vea lo necesario como necesario y lo contingente, casual o libre sino del principio de la reducción ultima y real de todas las cosas a un acaecer racional y necesario.

La inteligencia tiene aquí para Leibniz la misma significación que aquella “inteligencia potenciada”, dueña de la ciencia universal, tendría para Laplace.
El racionalismo de Leibniz, sigue el camino cartesiano, y hace de ideal de la vida un estado de claridad en que se ve la verdad y se actúa con ella. Pero de esta cima de perfección está suspendida una larga cadena de otros estados, más o menos desprovistos de claridad, pero no menos llenos de actividad. Resultó fácil entonces, derivar de Leibniz una doctrina del sentimiento cuya clave era el poder que tenían los elementos desprovistos de claridad, para producir estados únicos del espíritu.

Las teorías racionalistas de Leibniz siguieron desarrollándose luego en su discípulo C. Wolff; también en Locke y Herbart.


miércoles, 25 de marzo de 2015

Malebranche



Historia de la Psicología
Racionalismo

Malebranche
Breve Biografía
Nicolás de Malebranche, nacido en Francia en 1638 y muerto en 1715, fue partidario del Ocasionalismo, corriente dentro del Racionalismo que creó su propio problema a partir del cartesianismo, tratando de superar el dualismo de Descartes.

Aportes
El factor místico o agustiniano de la psicología cartesiana encontró un representante capaz en Malebranche.
En él aparecen nuevamente las influencias que afectaron  Descartes en su primera época.
Malebranche fue al mismo tiempo un místico y un cristiano, pero sin adherir totalmente al catolicismo.
Se inició en el cartesianismo cuando llegó a sus manos el Tratado del Hombre de R. Descartes.
Geulinez, otro filósofo ocasionalista había adjudicado al cuerpo el lugar de un instrumento que la voluntad superior usa para afectar al espíritu.
Malebrnache dio un paso más y suprimió el intermediario; es decir, que tenemos conocimiento de las cosas por la acción directa de Dios sobre el espíritu, y podemos llamar exactamente visión a ese conocimiento, ya que para Malebranche la esencia del conocimiento es como una intuición.
Todo conocimiento es una especie de intuición, pero no depende solo de nuestra voluntad de conocer, al parecer existe otro poder independiente de nosotros que origina el conocimiento, y ese poder es Dios. Tiene importante peso la formación teológica de Malebranche.
Formación teológica
-Adhirió a San Agustín
-Se inclinó a nuevas doctrinas filosóficas y su capacidad introspectiva le dio mayor riqueza a su pensamiento.
Aportes filosóficos
-Entendió con seguridad el principio cartesiano de que toda conciencia corresponde al alma, y es un estado interno, pero no comparte que existe una intuición primaria y directa del yo.

-Opone al cartesianismo corriente el punto de vista de que conocemos mejor el cuerpo que el alma.

-Así como el ojo no se ve a sí mismo, sino que ve las cosas, el alma no se conoce a sí misma, sino que conoce el cuerpo.

-El aumento del conocimiento constituye una continua auto-revelación que depende de la experiencia y de Dios.
-El lenguaje y el pensamiento tienen cierta reminiscencia del platonismo y del neoplatonismo.

-Abandona la doctrina de las ideas innatas y la sensación como origen de las ideas, y queda como resultado una potencialidad del conocimiento originada por el poder divino.

-La visión neoplatónica favoreció siempre la introspección y fue capaz de hacer rendir valiosos resultados a ese método.

-Llega a la conclusión de que un objeto es equivalente a un complejo de ideas.

-De aquí resulta, que los procesos elementales del alma no son datos sensoriales aislados, sino percepciones compuestas, analizables en grupos asociados de ideas.

-Con estas percepciones, aparece un principio de relatividad, el tamaño de un objeto se percibe en relación a un patrón dado por el tamaño de la persona que percibe el objeto.

-El conocimiento de los sentidos sirve solo para la conservación de la vida, consiste en una forma de adaptación al medio, y no es de carácter absoluto.

-En lugar de la transferencia directa de una imagen desde el objeto al alma, tenemos que suponer que la experiencia sensorial es una actividad y que una percepción implica un cierto número de elementos asociados además de ese elemento que es la ocasión de la actividad. Esta autor aplica minuciosamente ese principio a las percepciones de distancia y magnitud.

-La percepción de la distancia y del movimiento participa de una relatividad semejante, incluido como movimiento el devenir del tiempo. Este se mide por su contenido que es la experiencia; los momentos felices son breves, los dolorosos son largos.

-Denomina “Sensación Compuesta” a la experiencia, que para él es la unidad ordinaria del pensamiento irreflexivo. Incluye aquí un acto de juicio en esa sensación, pero distingue lo siguiente:

Juicio libre
Juicio natural: (sensación compuesta) es la unión de elementos asociados y lo llamamos objeto, porque no logramos estudiar sus elementos y cometemos el error de atribuir la sensación al objeto. Mostrar y remediar esos errores es la finalidad de la obra de este autor sobre el alma.
-Sensación: Con este nombre, se ocupa del primer nivel de la experiencia.
-Se suprime la burda noción de “objetos”, las experiencias se descubren exactamente.
-Se demuestra que las experiencias están acompañaras de cambios físicos, pero que ellos no son ni la causa ni el objeto de los cambios psíquicos.
-Memoria: Explica la memoria como un hábito del organismo. La memoria es la facilidad con que los espíritus (energía) se mueven por las trayectorias trazadas en el cerebro.
-Hábito: El hábito es la facilidad con que los espíritus se mueven en ciertas partes del cuerpo.
-Influencia de la fisiología: las apreciaciones antes mencionadas constituyen un testimonio de la influencia de la fisiología. Sin embargo, sería ingenuo considerar totalmente empirista esta teoría, porque sea lo que fuere, este autor cree que debemos entenderlo como algo misterioso perteneciente al alma, unida al cuerpo que lo acompaña, pero con el que nunca forma una sola naturaleza.
Aportes psicológicos
Se ocupa de la psicología individual, donde hace una contribución a las diferencias entre el hombre y la mujer, las características de las diferentes edades, la tendencia a perder flexibilidad y envejecer en la sabiduría y también en el error. Dice que una predisposición cualquiera puede condicionar todos los juicios de un sujeto.
También habla de un tipo de psicología social, que al parecer se inspira por “ídolos de la tribu”, de Bacon. Trata el tema de las “influencias contagiosas de las imaginaciones poderosas” que son capaces de desarrollar el egoísmo y destruir la sociedad civil, pero Dios les ha concedido vínculos de unidad naturales que consisten en ciertas disposiciones del cerebro que les inducen a imitar a sus semejantes, a dar juicios similares y pasiones semejantes. Esta tendencia imitativa opera, parte en el cuerpo y parte en el alma.
Dice que mediante el alma poseemos las tendencias a ser estimados por los demás y esta tendencia nos induce a tomar el lenguaje, el porte y el estilo de nuestros superiores. De ahí las modas, el vestido, la palabra, etc.
Por cuerpo se entiende el cerebro, y la influencia que produce la imitación del segundo tipo, consiste en el poder dominante de la imaginación fuerte sobre la débil. La primera consiste en estar ocupados con alguna idea especial, condición del cerebro que puede acarrear la locura; en otros casos consiste en un poder para captar y manifestar las ideas poder que capacita para ejercer influencia sobre los demás y que tiene carácter de estimulo, y moviliza sentimientos en los demás.
Sentimientos: Habla de un sentimiento directo de alegría o de pena provocado por la alegría o sufrimiento de los demás. Este sentimiento tiene una base instintiva, como ser en el caso que el dolor produce un grito parecido involuntariamente por la “máquina”, y que ese grito es sentido por todos los seres humanos con el mismo tono emocional. Esto es un esbozo de la teoría de la simpatía.

Todo lo expuesto sobre Malebranche está contenido en varia partes de su obra la Recherche; que no es una obra deliberadamente psicológica, peo están expuestas incidentalmente en una explicación general de la experiencia que es dogmatica y poco satisfactoria.


miércoles, 18 de marzo de 2015

Spinoza




Historia de la Psicología
Racionalismo

Benito de Spinoza (1632 – 1677)
Breve Biografía
Filósofo Judío-holandés, nacido en Amsterdam en 1632, su verdadero nombre era Baruch. Su familia, procedente de los Monteros (España), se trasladó a Portugal, y por la inquisición emigró a Holanda. Su padre y sus maestros pronto descubren su talento y lo destinaron al rabinato. Pero a Spinoza, a pesar de su profunda Fe religiosa, el dogma de la doctrina judía ortodoxa no le pudo satisfacer, de manera que pronto se encontró en plena oposición con el colegio de rabinos.
Invitado a abjurar de sus opiniones heterodoxas, y al negarse a hacerlo, fue expulsado en 1656 de la comunidad judía, al mismo tiempo que se lo obligó a abandonar Amsterdam.
Vivió en una aldea retirada de Amsterdam, luego en Leyden y en La Haya. Para sustentarse económicamente trabajaba preparando cristales para lentes.
En 1670 publicó su tratado teológico-político, en defensa de la libertad religiosa y de pensamiento, realizando allí críticas al Antiguo Testamento, que suscitaron gran indignación contra su autor. El estadista Juan de Wiff, salió en su defensa pero cuando éste fue asesinado, la situación se tornó peligrosa para Spinoza y tan sólo pudo publicar su “Exposición de la filosofía cartesiana”.  Dicha obra mereció que el príncipe elector del Palatinado, Carlos Luis, le ofreciera una cátedra en la Universidad de Heidelberg, asegurándole plena libertad para poder expresar y escribir sin inconvenientes lo que pensaba. Pero Spinoza sin embargo rechazó la oferta, porque no quería supeditar su libertad espiritual a las ataduras que le parecían inseparables de un cargo académico oficial.
Su ética, su Tratado Político, su Tratado sobre la perfección del conocimiento y su correspondencia, fueron publicadas por sus amigos, como obras póstumas, en 1677.
Falleció como consecuencia de una infección pulmonar, en 1677, a los 44 años.

Su filosofía
Sobre los principios de Descartes construyó Spinoza el sistema más consecuente y riguroso del racionalismo.
En su exposición y demostración emplea el método matemático.
Establece los axiomas fundamentales y deduce de éstos todas sus consecuencias.
De la idea de “Substancia”: lo que es en sí mismo y por sí mismo se concibe, se deduce que sólo hay un Dios, el ser absoluto, infinito y necesario, que lo comprende todo, pues la individualidad se basa en la determinación y toda determinación en la negación.
Dios: es identificado así como el Universo o la Naturaleza: Deus sive natura (panteísmo).
De los infinitos atributos o formas de la substancia, solo dos son accesibles al conocimiento humano:
-      La extensión (mundo corpóreo)
-      El pensamiento (mundo del espíritu)
Ambos pertenecen a la misma esencia de Dios, el orden y conexión de las cosas (Teoría de la Identidad). Todos los seres finitos son modos o afecciones de la substancia.
Dios es la causa de todo ser y de todo ocurrir, y como la substancia sólo puede actuar según su naturaleza, todo se produce con necesidad absoluta (determinismo metafísico).
La conducta ética consiste en hacer prevalecer la razón sobre los sentidos y las pasiones; como el verdadero ser (substancia) de todo lo finito es Dios, la virtud se identifica con la autoconservación: el hombre puede y debe elevarse al conocimiento adecuado de las cosas en su necesidad divina, contemplar y alcanzar así la suprema beatitud: el conocimiento o amor intelectual de Dios.
Por otra parte, Spinoza no estaba de acuerdo con conformarse con explicaciones científicas de las actividades del hombre, sino se empeñaba en determinar el sentido verdadero y profundo de la vida y las relaciones del hombre con el mundo que lo rodeaba.
Su convicción inquebrantable era que estos problemas fundamentales para toda la humanidad, podrán ser resueltos mediante el empleo del método matemático, de una vez por todas y con una seguridad igual a la de las ciencias exactas.
En esta forma la ciencia del alma humana y especialmente la ética llegaría a formar parte integrante de la ciencia del universo. Como demostración de la posibilidad de su intento, la Ética de Spinoza constituye en cuanto a su metodología se refiere, una fiel imitación de la geometría de Euclides, partiendo de un cierto número de definiciones y de axiomas, se procede paso a paso a edificar una doctrina moral coherente y lógicamente fundada.
Su punto de partida lo constituyen las definiciones de los entes que representan “su propia causa”, es decir, de aquellos cuyo concepto incluye necesariamente su existencia: las nociones de substancia, como de aquello que es concebido por sí mismo; de atributos, como de aquellas propiedades de la substancia, sin las cuales ésta no podría existir; y de Dios, como ente absoluto e infinito.
De estos conceptos se deduce en primer término, que no puede haber sino una sola substancia, puesto que si hubiera varias, éstas se delimitarían mutuamente, dependiendo una de las otras, lo que contradice a la definición de substancia. De esto se determina que la substancia debe ser eterna e infinita, y por lo tanto, idéntica a Dios. Así queda motivada la metafísica monista de Spinoza, en oposición al dualismo de Descartes.
Las dos substancias cartesianas: la substancia “pensante” y la substancia “extensa”, se transforman en dos atributos de una substancia única, que es la de Dios.
Dios se encuentra en todas partes y es afectado tanto por los movimientos que tienen su lugar en el mundo corpóreo, como por los que ocurren en la conciencia y a través de la substancia divina pueden influenciarse mutuamente sus dos atributos: el alma y el cuerpo.
La concepción de la idea de Dios
La concepción panteísta de la idea de Dios que Spinoza sostiene, lo ha alejado tanto del judaísmo como del cristianismo.
El Dios de la Biblia es puro espíritu, cuya voluntad ha creado el mundo material.
El Dios de Spinoza es, al mismo tiempo, ser pensante y ser extenso. El mundo no es algo que ha nacido por su voluntad, y se encuentra fuera de él, sino es la manifestación de  su propia naturaleza intrínseca: Dios y la naturaleza son idénticos, o dicho de manera distinta, Dios no es otra cosa que el conjunto de los principios que rigen la naturaleza.
Sobre la base de esta metafísica panteísta, se edifican la psicología y la ética de Spinoza.
La Psicología
Es naturalista.
La vida psíquica también se encuentra regida por leyes ineludibles.
La noción central del “yo” tan fundamental para la filosofía de Descartes, pierde aquí gran parte de su importancia.
La diferencia entre el “yo” y el “tú” se debe únicamente a los vínculos que cada uno siente tener con su propio cuerpo.
El alma individual representa la idea de un cuerpo determinado, es decir, el conjunto de imágenes mentales que reflejan el mundo en sus relaciones con dicho cuerpo.
Concebía a la persona como parte de la naturaleza, dando importancia a la memoria inconsciente, y a los motivos que incidían en la formación de una personalidad inconsciente, y también a las necesidades de “autoconocimiento” objetivo que se alcanza más allá de resentimiento y el conflicto.
La ética
El problema central de la ética de Spinoza se refiere a la personalidad ideal que ha de servir de modelo a la naturaleza humana.
Los dos rasgos que más caracterizan esta figura ideal, son su independencia frente a factores exteriores y la entereza consecuente de su personalidad intrínseca. El primero de estos caracteres es responsable por la firmeza con que sigue su camino elegido, si es necesario contra viento y marea; sin oportunismos ni temores.

Sus pasiones son vencidas por lo que es más valioso en el hombre: la razón tranquila y equilibrada. Mediante ésta se consigue una serenidad de espíritu que lo levanta por encima de todo sufrimiento exterior. En lo que se refiere a las violaciones y los actos de una tal persona, no se podrá observar en los mismos, ni los efectos de pasiones violentas, ni los de un titubeo indeciso, pues todo se hace con calma y seguridad, obedeciendo a una necesidad intrínseca. La misma armonía divina que refleja el mundo en su totalidad, la irradia también el hombre, cuya vida moral obedece a las leyes que la rigen y u constituyen una continuación natural de las leyes del mundo físico. Ha ejercido influencia sobre el pensamiento de Spinoza, la escolástica, y posiblemente, el Talmud judío.