lunes, 4 de mayo de 2015

Empédocles



Historia de la Psicología

Los primeros filósofos griegos

Empédocles (483-423 A.C.)

En la figura de Empédocles encontramos una dicotomía o un contraste, en cuanto aparece como un hombre de ciencia y un hombre religioso.
Se conservan fragmentos de dos distintos poemas épicos de Empédocles, en que se exponen por separado una cosmología naturalista y una concepción religiosa de la existencia humana: el poema: “Sobre la naturaleza y los Katharmoi, o las Purificaciones”.
Era natural de Agrigento, Sicilia, Empédocles en su poema sobre la Naturaleza desarrolla la idea de la teoría sobre los elementos, donde muestra la influencia de los filósofos Jónicos.
En las Purificaciones, única obra sobreviviente de la poesía griega, plantea ciertas ideas, como la de la preexistencia e incluso sobre los tabúes sobre comer carne relacionados con la fe órfica. Quedan claros los dos mundos de Empédocles.
El intrincado mundo interior de Empédocles o la compleja personalidad evidenciaban algo más que un aspecto individual, sino, los muchos estratos internos de la cultura de Sicilia y Magna Grecia. La ilustración naturalista procedente de Jonia, había influido en la formación de Empédocles.
Sólo un verdadero genio poético como el de Empédocles, podía abarcar los distintos contrastes en su pensamiento. Pero podemos pensar que este filósofo, como hombre de ciencia nos ha aportado importantes conocimientos para la historia de la Psicología, más en su poema “Sobre la Naturaleza”, donde se hace presente en forma parecida también el pensamiento de Goethe, la complejidad de este autor, en sus sentimientos al contemplar el mundo interesándose a la vez por lo interno y lo externo, estaba ya presente en “Sobre la Naturaleza”.
Empédocles concibe el origen de todas las cosas por la mezcla de los cuatro elementos primordiales. Además, limita el número de estas sustancias a cuatro en correspondencia con los contrarios primarios: húmedo, seco, frío, caliente.
Empédocles sostiene que cada una de las sustancias que sus antecesores habían propuesto como fundamentales:
-      Agua
-      Fuego
-      Aire
-      Tierra
Representa una y solo una de las cualidades opuestas primarias, y en consecuencia identifica las cuatro cualidades primarias con las cuatro sustancias respectivamente.
Desde el punto de vista metafísico, Empédocles designa los cuatro principios o raíces de todas las cosas como dioses llamándoles Zeus, Hera, Aidoneo y Nestis. Esto muestra el carácter cualitativo de su pluralismo en oposición a la teoría cuantitativa de Demócrito.
Los cuatro principios materiales no son suficientes, porque necesitan de la actividad de dos poderes creadores más, encargados de llevar a cabo la mezcla y separación de las sustancias fundamentales. Y da nombres míticos a estos dos poderes, declarándolos dioses del mismo rango que las sustancias materiales, llamándolos Philia y Neikos, Amor y Lucha, otra forma de traducir sería Atracción y Repulsión.
Se puede entender también una forma de anticipar en concepto de ambivalencia, como lo había hecho Heráclito y cuando se refiere a fuerzas que mueven esos elementos en la Psicología tradicional se llaman Instintos y Freud desarrolló toda una teoría de las pulsiones al parecer desde Empédocles.
También habla del Amor como Afrodita, bajo cuya influencia las clases desunidas quedan unidas. Pero cuando se ha alcanzado esta unidad, siempre se dispersa en multiplicidad por obra del poder destructor del Odio.
El Fuego, y el Agua y el Aire son tan esenciales al mundo como la tierra. El Odio es tan necesario como el Amor, para mantener la Estructura dinámica del mundo. El Amor y el Odio no están por encima de los cuatro dioses elementales, como creía Aristóteles, en otras palabras, el orden aristocrático del viejo pensamiento griego, queda superado por la igualdad democrática de todas las fuerzas elementales y motrices que constituyen el cosmos de Empédocles. Esto se acerca al ideal social.
Así pues, metafóricamente, cuando Empédocles proclama que todos sus dioses son iguales y de la misma edad, esto es porque han existido desde el principio. Por otra, Empédocles con una metáfora aborda el tema del nacimiento y del dolor. el lastimero grito del niño recién nacido suscita en Empédocles ésta clara reminiscencia: “Yo lloré y me quejé a la vista del insólito lugar”.

El dolor es resultado temprano del contacto del Hombre con el mundo. En síntesis, Amor, Odio, Dioses, etc., conforman un pluralismo, que explican la ontología del ser.



sábado, 2 de mayo de 2015

Anaxágoras y Demócrito



Historia de la Psicología

Los primeros filósofos griegos

Anaxágoras  y Demócrito

Anaxágoras toma una posición diametralmente opuesta a Demócrito.
En Demótrico tenemos un espíritu analítico, en aquél brilla una clara orientación a la síntesis.
En Anaxágoras ocupa el primer plano lo formado y determina, como ocurrirá en Aristóteles, por ello las mismas homeomerías deben tener también su propia estructura o forma.
La cuestión gira una vez más en torno al problema de fijar dónde hay que poner lo esencial, en lo particular o en la unidad universal y si en esta última, en qué nivel de universalidad.
Este modo de pensar orientado hacia las unidades de sentido, hacia las totalidades formadas, hacia las sustancias, se manifiesta igualmente en la segunda idea fundamental de Anaxágoras, en su Teoría del Espíritu, y a la función que le asigna al respecto del ser y de sus formas.
Decididamente no basta la mera causalidad material, mecánica. Se dan procesos que no tendrían realidad de no mediar intención, una causa final con su peculiar eficacia.
El método analítico que sólo atiende a registrar las partes materiales en un proceso, viene a completarse con el método sintético que toma en cuenta las unidades de sentido, las totalidades y los complejos de orden y de fin. Esta explicación eidética teológica del ser es sólo posible en la suposición y admisión de un principio, que sea tanto de orden lógico como dinámico.
Anaxágoras encuentra este principio en el espíritu, que es a la par pensamiento y voluntad. Es principio del movimiento del todo y a la vez del principio del orden. Es algo infinito, autosuficiente, existe por sí, es omniscente, todo poderoso y lo domina todo.
Anaxágoras es el primer dualista, si bien ha logrado separar con toda nitidez el espíritu de lo corpóreo, pues el espíritu continúa siendo para él, “una materia sutilísima y purísima”.
Lo que añade Anaxágoras a la cosmología no es  esencial. Al comienzo, cuando los eternos estaban aún mezclados, interviene de pronto el espíritu, crea el movimiento e introduce con ello una separación de las cosas, escindiéndose unas de otras y funda así el orden del cosmos.
No es un creador del mundo, sería  solo su arquitecto, y ello no de un modo completo, pues enseguida hacen su entrada las causas mecánicas continuando la acción inicial. La separación indefinidamente se continúa hasta dar por resultado la de un mundo mecánico, necesita un impulso desde afuera para ponerse en movimiento.
Cabe a Anaxágoras en mérito de haber descubierto primero el espíritu con su actividad, su inteligencia y su poder.
Anaxágoras (500 – 428ª.C.), ha de ser leído después de los atomistas, aunque en el tiempo les antecede.
En contacto con él queda en plena vigencia la problemática planteada por el materialismo.
Anaxágoras trajo la filosofía desde Jonia a Atenas, que por cierto recibió malamente a su primer filósofo, pues le envolvió en un proceso de impiedad.
En efecto, había afirmado que el sol no era un dios, sino sólo un acervo de piedras incandescentes.
Anaxágoras tomó la delantera a sus perseguidores y jueces escapándose a tiempo hacia Lámsaco, donde vivió rodeado de fama hasta su muerte. Al condolerse con él, sus allegados, por lo triste que sería morir en tierra extraña, debió responderles que el camino a ultratumba era igualmente ancho en todos los países.

Su obra “Sobre la naturaleza” se vendía en Atenas, según cuenta Sócrates, por una dragma.

jueves, 30 de abril de 2015

Anaxágoras




Historia de la Psicología

Los primeros filósofos griegos

Anaxágoras 

Homeomerias: Material de construcción del mundo.
En Anaxágoras pueden apreciarse bien los esfuerzos de la filosofía presocrática por resolver el problema del ser y el devenir.
Él encuentra una nueva solución.


El punto de partida será como otras veces la imposibilidad de que algo provenga de la nada o de que algo se convierta en nada. Nuevamente se apunta a una solución genérica de que no hay nada que hablar de un hacer, o hacerse de las cosas sino de una nueva mezcla, ni tampoco de un morir o desaparecer, sino de una separación o disociación. La idea le vino de una sencilla observación de los fenómenos naturales. Todas las grandes soluciones de los presocráticos arrancaron de reflexiones igualmente simples. Anaxágoras se queda pensativo ante el hecho maravilloso de la alimentación o nutrición humana y se pregunta: ¿cómo será posible que el pelo salga del no pelo y la carne de la no carne? Así llega a creer que la materia de que algo se compone está allá en algún modo germinalmente en aquello de lo cual algo se hace. Los últimos elementos de las cosas son, según él, ciertos gérmenes, que cualitativamente son de la misma esencia que el producto resultante, son homeomerías, como Aristóteles las llamó. Tenemos ahora un número infinito de homeomerías cualitativamente diferentes porque también las esencias de las cosas son cualitativamente diferentes en número infinito. Estas son eternas, indestructibles es lo que su peculiaridad especifica da a cada una en particular “aquello de lo que hay mayor cantidad es una cosa por la que más claramente es cognoscible, eso es y eso fue cada cosa en particular”.

lunes, 27 de abril de 2015

Parménides



Historia de la Psicología

Los primeros filósofos griegos

Parménides (515-474 A.C.)

“El devenir se ha extinguido y la destrucción ha desaparecido totalmente”. Para Parménides es nuestro mundo del Devenir una simple apariencia; el Mundo del Ser es la verdad misma.
Parménides no tiene ninguna intención de explicar con su doctrina de lo Ente el mundo natural de la multiplicidad y el movimiento.
La negación de éste lo hace fundador de la metafísica griega.
Lo ENTE es no generado, imperecedero, íntegro, único, inconmovible, temporalmente sin límites y completo; estos predicados muestran claramente la dirección del pensamiento de Parménides: éste tiende a alejarse del devenir, hacia un Ser absoluto que es algo enteramente distinto y considera como su propio y especial logro el haber sacado al Ser del reino de la experiencia inmediata de los sentidos.
Si en Heráclito el proceso de generación y corrupción es una mutua y constante transformación de los contrarios, en Parménides, generación y corrupción se explican de otra manera: la cosa que está presente ya pronto no existirá.
El verdadero Ser no puede tener nada en común con el NO-SER. Ni tampoco puede ser múltiple.
Parménides expuso su doctrina bajo un poema épico, que constaba de dos partes: El camino de la opinión y El camino de la unidad, uno verosímil y el otro fidedigno respectivamente.
La doctrina de Parménides giró alrededor de la naturaleza y función del pensamiento, el cual tenía permanencia, lo que le faltaba a la percepción sensible de que se ocupó Heráclito. Por otra parte, Parménides desconfió de los sentidos: “eran los ojos y los oídos justo los órganos que extraviaban a los hombres”.


Volviendo al pensamiento, en una parte de su poema, Parménides dice: “Pues pensar y ser son uno y lo mismo”. El Intelecto de Parménides lo conduce inevitablemente a una crítica del conocimiento humano. El simple hecho de que se sirve de la imagen de las dos vías para exponer su teoría, muestra cuanto está dominado por este motivo. Esto se ve confirmado por la forma en que se ven las dos partes de su obra, como tratando con la “verdad” y la “apariencia” respectivamente, con lo que sitúa así la metafísica de la primera parte, como la física de la segunda, dentro de una perspectiva epistemológica o crítica. 

Hume



Historia de la Psicología
Empirismo

David Hume

Breve Biografía
Otro de los pensadores que conformó la famosa tríada empirista junto con Locke y Berkeley, fue el escocés David Hume. (1711 – 1776)
Fue quizás el más brillante de todos, fundamentalmente porque llevó esta teoría a sus últimas consecuencias, o por lo menos a completarla.
Hume fue un excelente escritor y ensayista, su obra principal fue “Investigación sobre el entendimiento Humano”, que data de 1748 y además otra de sus excelentes obras fue “Historia de Inglaterra”.
Se lo reconoce por su gran capacidad para el análisis psicológico y a su filosofía se puede considerar como un psicologismo.
Desde sus críticas al Racionalismo prepararon el camino para las posteriores investigaciones de Kant.

Su filosofía
Como filósofo, postulaba la idea de que todo conocimiento procede de la experiencia externa, es decir, lo que proviene de los sentidos, o también de la experiencia interna, la auto-experiencia.

Su psicología
Según se demuestra, Hume pretende hacer un  análisis de los hechos psíquicos, que él llama “percepciones del espíritu”, donde la percepción para él es sinónimo de cualquier estado de conciencia.
Se introduce con Hume un cambio de esquema, respecto de la teoría de Locke. En lugar de sensación y reflexión, propone hablar de impresiones (percepciones directas) e ideas.
Se trata así de suprimir toda noción que unifique dos fuentes de operación mental.
Si la sensación de Locke se orientaba hacia una res extensa y su reflexión hacia una red cogitans, los nuevos términos descartan todas esas  referencias implícitas y permiten que los acontecimientos psíquicos difieran en el modo de manifestación. Las impresiones son más vívidas, las ideas menos.
Hume postula que “si penetramos en nuestras mentes, no encontramos ni materia ni yo, solo sucesos”. Aquí tenemos un análisis de la mente orientado desde una visión positivista, sin presupuestos.

Impresiones: Por impresiones entiende a las sensaciones.

Ideas: Por ideas entiende a las representaciones de la memoria y las fantasías.
Ideas: Todas las ideas proceden de las impresiones.
En su “Investigación sobre el entendimiento humano”, escribe:
“Todo el mundo admitirá fácilmente que hay una considerable diferencia entre las percepciones del espíritu cuando una persona siente el dolor del calor excesivo, o el placer de la tibieza moderada, y cuando después recuerda en su memoria esa sensación o la anticipa imaginándola”.
El recuerdo es un derivado de la impresión y no de un estado originario, de igual manera ocurre con la fantasía.

Los conocimientos
Todos los conocimientos que poseemos derivan de las impresiones, y este proceso también lleva implícitas las ideas.
De acuerdo a estos términos, el ser humano tiene la capacidad de componer, mezclar o dividir todos los contenidos que las impresiones nos proporcionan. Esto responde al concepto de leyes de asociación de ideas.

Ideas
Hume las clasifica, siguiendo la original línea aristotélica en:
1.   Asociación por semejanza
2.   Asociación por contigüidad en el tiempo y en el espacio
3.   Asociación por causa y efecto

Otro de los temas que estudia Hume es el estudio de las pasiones, siguiendo el esquema usado en la investigación del Entendimiento Humano.

Impresiones
La vida mental del sujeto para él, comprende dos clases de impresiones:
·       Original
·       Secundaria
Todos los hechos internos que no poseen ningún antecedente psíquico. Éstas sólo pueden describirse, los demás acontecimientos son derivados y éstos pueden tener explicación o solución.
En el campo del entendimiento, la impresión es la sensación real, a ella corresponde el estado “original” de placer o dolor.
En ese estado complejo de la mente que se llama “pasión” la sensación de placer o de dolor debe ir acompañada por sentimientos de esperanza, temor o algún estado semejante; o sea que el sentimiento primario lleva implícitos estados secundarios.

Tratamiento de las afecciones: método experimental
El tratamiento científico de las afecciones será el método experimental para descubrir los tipos de sentimientos, sus orígenes y su relación con las ideas. Las afecciones directas incluyen el deseo y la aversión, la alegría y la tristeza, la esperanza y el miedo.
Todos los estados se clasifican en pares, porque la base es doble: bueno y malo.
La diferencia entre esos tres pares reside en aspectos adicionales:
“el deseo tiene relación con el bien como algo presente, la alegría con el bien asegurado para el futuro; la esperanza, con el bien probable aunque remoto”.
La esperanza y el miedo son distintos de los otros estados porque tienden a mezclarse.
Todos estos aspectos mencionados tienen antecedentes en Platón, Descartes y Spinoza, aunque Hume avanza algo más en el alma y piensa que todo sentimiento semejante tiene la tendencia a provocar sus contrarios: los sentimientos se corresponden con las ideas en el espíritu y éstas se mueven por asociación.

Afecciones directas y afecciones indirectas
Las afecciones directas implican nada más que una causa y las indirectas una causa y también un objeto. Por ejemplo, el objeto puede ser uno mismo o algo distinto de uno mismo. Las formas son el orgullo y la humildad, en el caso que se refieran a uno mismo y en el caso que se refieran a los demás, el amor y el odio.

Pasiones
Debemos comprender que el sujeto no es la causa de la pasión; la causa es un estado interno que nosotros asociaos con la idea de alguna persona o cosa que en psicología nosotros denominamos objeto.
Este aspecto de la Teoría, constituye algo muy importante porque Hume se preocupa por evitar la idea de objetos naturales de amor y de odio; no piensa que existan objetos naturales de las pasiones, sino que cualquier objeto combinado con una afección se convierte en el objeto de una afección indirecta.
Aquí se resalta la tendencia real de Hume y la negativa a aceptar teorías a priori, que comienzan con la idea de objetos que debieran ser amados u odiados. Hume, además clasifica como instintivos a la benevolencia y la malevolencia del amor y del odio.
En síntesis, Hume se propone reducir las pasiones complejas a estados simples del sentimiento asociados con ideas.

Doctrina de la simpatía
El aspecto menos creativo de su esquema, es la doctrina de la simpatía, la cual reconoce plenamente y le adjudica capital importancia en la psicología del ser humano.
Dice Hume al respecto: “la idea del sentimiento de otra persona está asociada con la idea de uno mismo. Pero es más claro aún que la verdadera simpatía depende de la posibilidad de revivir el recuerdo de una experiencia correspondiente. Por ejemplo: “su desgracia la siento como propia, yo he sabido lo que es sufrir”. Conceptos que después fueron retomados por la Psicología Compresiva de Dilthey.

El alma
La idea del alma es paralela a la sustancia material; o sea esta pensamiento que ahora pienso, este deseo o este dolor que ahora experimento serían manifestaciones o accidentes del alma misma o de la sustancia pensante que soy yo, es decir, tengo impresiones de los estados de mi alma, pero ni tengo ninguna impresión del alma.
Todas mis percepciones son siempre manifestaciones de algún estado particular, pero sin embargo, no encuentro ninguna impresión de mi alma o yo.
Para Hume, lo que se llama alma o yo, es el conjunto de nuestros pensamientos, o una serie de percepciones que se suceden sin cesar, y esto también es el yo.
Finalmente, podemos decir que las teorías de Hume fueron anticipadoras de importantes estudios posteriores y a modo de síntesis, digamos que en Ética, Hume desarrolló una teoría utilitarista, declarando que lo útil es el principio de la moralidad; en filosofía de la religión, se limitó a admitir que las causas del orden en el universo poseen cierta analogía con la razón, pero rechazó toda doctrina teológica y filosófica acerca de Dios; remitiéndose a la experiencia histórica estimó nociva la influencia de la religión sobre la moralidad y la vida.

Por lo tanto, no podíamos dejar de señalar la notable amplitud y capacidad del filósofo para abordar tan diversos temas.