lunes, 11 de mayo de 2015

Hipócrates

Historia de la Psicología

Los primeros filósofos griegos

Hipócrates  (460-377 A.C.) 
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En el siglo V A.C., había dos escuelas: la de Cnidos y la de Cos, a la cual pertenecía Hipócrates.
La ciencia médica recién se estaba liberando de la superstición y superchería. Hasta ese momento los sacerdotes o brujos eran los que ejercían la medicina. Hipócrates se opone firmemente a todo esto.





En su obra: “Tratado sobre la enfermedad sagrada”, trata las relaciones entre la medicina y la magia, se opone con gran fuerza a todo lo que tenga que ver con las ciencias ocultas y cualquier método de tratar enfermedades que no sea científico.

Otra obra importante suya es el “Tratado sobre el régimen”. Aquí trata la relación e importancia que tiene el alimento en la salud del hombre. Le da gran importancia al amiente: El clima, las estaciones, los vientos, etc. El hombre es lo que él  respira. El hombre va siendo influido por todas estas características del medio por lo cual no debe ser estudiado como una entidad fija, sino más bien como una sucesión de estados.

Para crear una dieta, decía, adecuada a cada hombre en particular, debemos conocer como está compuesto su cuerpo, que según él, consta de dos principios: El FUEGO, que mueve por un lado, y por otro: el AGUA que nutre. Uno lucha contra otro, pero ninguno alcanza la victoria final, cuando el fuego vence al agua destruye su fuente de nutrición propia, y cuando el agua vence al fuego, pierde su posibilidad de movimiento. La naturaleza exige un equilibrio entre ambos extremo: el cuerpo no debe llegar a estar lleno de humores ni debe secarse y perder su jugo.

Las actividades vitales pertenecen al ALMA. Esta actividad vital es débil en la juventud y en la vejez.

En la juventud es consumida por el crecimiento rápido del cuerpo y en la vejez se debilita, sólo alcanzaría su plenitud en la edad adulta o media.
La constitución física ideal es cuando se alcanzan las cantidades justas de agua y fuego.

Si se inclina hacia uno de los extremos (mucha más agua que fuego o viceversa, el individuo enfermará). Por ejemplo, cuando el agua es mucho mayor que el fuego, la constitución va a ser: húmeda y fría y va a ser una constitución que va a ser más proclive a enfermarse durante el invierno.

Esto varía también de acuerdo a las edades. En la infancia, por ejemplo: hay exceso de agua, el fuego adquiere supremacía de una manera gradual y luego también gradualmente la va perdiendo. Estas serian las causas que se pueden controlar de una manera directa, pero Hipócrates sostiene que el médico para hacer sus prescripciones toma también en cuenta: el cielo, la tierra, las estrellas los vientos, las estaciones y las localidades.

En otros escritos suyos considera que la estructura física está ompuesta por cuatro elementos:
-      Aire
-      Fuego
-      Tierra
-      Agua
A cada una de estas sustancias, le corresponde una cualidad llamada:
·       Caliente
·       Frío
·       Húmedo

Y en correspondencia con estas últimas: un humor, a saber:

-      Sangre (tibio)
-      Flema (frío)
-      Bilis amarilla (seco)
-      Bilis negra (húmedo)

La salud se daría por la mezcla correcta de los humores como así también de su nutrición que depende de tres cosas:

a) alimento
b) bebida
c) aire

TODO ESTO FUE TOMADO LUEGO POR KRETSCHMER.
El lugar más importante del cuerpo es el cerebro. De allí nacen todas las venas del cuerpo y crecen hacia abajo ramificándose por las distintas partes del cuerpo. En el cerebro se encontraría también situada la inteligencia y hacia él también llegan todas las vías de los sentidos.
Todas las enfermedades comienzan en el cerebro porque de él fluyen los humores que se encuentran por todo el cuerpo.
La locura tiene su origen en una condición húmeda del cerebro que causa su movimiento continuo y produce la confusión de los sentidos.

Sueños

Durante el estado onírico el alma actúa libremente ya que las sensaciones ya no molestan porque el cuerpo duerme.
En la vigilia el alma es pasiva y los órganos sensoriales son activos, el estado onírico en cambio, es un estado de actividad porque el alma produce impresiones en lugar de recibirlas. El alma descubre en el sueño lo que durante la vigilia deja pasar inadvertido, cosa que equivaldría a afirmar que una conciencia latente sube a la superficie durante los sueños.


Distingue entre ciertos sueños que se consideraban como signos sobrenaturales y otros que se vinculaban con las condiciones corporales y eran susceptibles de emplearse como pronósticos de salud o enfermedad.

viernes, 8 de mayo de 2015

Alcmeon


Historia de la Psicología

Los primeros filósofos griegos

Alcmeon  (500 A.C. -)

El carácter científico planteado por los pitagóricos parece haber tenido buena acogida en distintas direcciones, al difundir un método de investigación exacta.
El primer Tratado sobre el Organismo Humano fue obra de Alcmeon, tratado con bastante rigor científico, dada la época.
Alcmeon perteneció a la escuela de médicos establecida en Crotona.
Sus estudios se dirigieron a los aspectos fisiológicos y biológicos. Intentó descubrir y buscar las causas de las enfermedades, practicando las primeras disecciones. Desarrolló teorías acerca de los sentidos y su funcionamiento, luego más tarde, tomado por Aristóteles.
Descubre la llamada luz intraocular, provocada por sensaciones y que se obtiene al apretar el globo del ojo. Además se ocupó de los otros sentidos, pero no dice nada relevante, que fuera más allá de la observación común. Explica el sueño como el resultado del retiro de la sangre hacia los vasos sanguíneos mayores.
Existen dudas sobre si Alcmeon fue el que ubicó el cerebro como el lugar principal de la via consciente.


La importancia de Alcmeón es que dejó sentadas las bases para un desarrollo posterior.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Demócrito





Historia de la Psicología

Los primeros filósofos griegos

Demócrito (460-370 A.C.)

Demócrito trata de explicar todos los fenómenos desde el punto de vista mecánico, por ser un filósofo puramente materialista y quizás el más importante de la antigüedad. Demócrito fue el fundador de la filosofía Atomista, junto con Leucipo, y sus ideas fueron desarrolladas más tarde por Descartes y la Reflexología.
Según Demócrito todo está compuesto de Átomos  y entonces los fenómenos psicológicos dependen del movimiento.
Demócrito, con su teoría Atomista, se ocupa el tema de las Sensaciones, siendo estas las relaciones de un cuerpo con otro cuerpo. Todos los cuerpos estaban formados por átomos, y éstos átomos eran invisibles, indivisibles, eternos, invariables y estaban en constante movimiento.
Describió distintos tipos de átomos, los que conformaban sustancias duras, como los metales. Y el caso de sustancias ligeras, como aire o fuego, y también el alma, que para Demócrito era material, estaba formada por átomos movedizos, lisos, redondos y de tamaño pequeño.
Demócrito desconfía de los sentidos en cuanto al conocimiento y decía que la única fuente de conocimiento era la razón, luego tomado por Descartes.
Lo lleno de átomos significa para él: EL SER, y lo vacío, o la falta de átomos, el NO SER, pero esto es posible en cambio. Los átomos por su eternidad perteneces al movimiento y no a Dios, movimiento que es eternamente mecánico.
Basta la virtud en el equilibrio interno de las Pasiones. El alma sería un alma material y la parte más noble y alta del hombre.
La concepción del alma es HILOZOISTA.
El HILOZOISMO es una doctrina según la cual la vida y por consiguiente la sensibilidad son inherentes a la naturaleza; además atribuye la facultad de pensar y sentir a todas formas de la materia, altamente desarrollada.
El pensamiento para él es una de las facultades del alma y lo localiza en el cerebro.
La ira en el corazón.
El deseo en el hígado.
Niega la inmortalidad, porque con la muerte hay una desintegración de átomos, y esta desintegración siempre conduce al aniquilamiento de los cuerpos.
En la teoría del conocimiento, parte de la conjetura de que los cuerpos fluyen (se desprende, se separan) finas envolturas (ídolos, imágenes) de las cosas que actúan sobre los órganos de los sentidos.
La percepción sensorial constituye la fuente básica del conocimiento, pero proporciona sólo un saber “confuso”, de los objetos, sobre este saber se eleva otro, “luminoso”, más sutil, que es el saber por el intelecto, que lleva al conocimiento de la esencia del mundo: los átomos y el vacío. Con esto Demócrito plantea el problema de la correlación existente entre los sentidos y la razón, en el conocimiento.

En la filosofía griega hicieron suyo y continuaron el materialismo de Demócrito, Epicúreo y Lucrecio Casio.

lunes, 4 de mayo de 2015

Empédocles



Historia de la Psicología

Los primeros filósofos griegos

Empédocles (483-423 A.C.)

En la figura de Empédocles encontramos una dicotomía o un contraste, en cuanto aparece como un hombre de ciencia y un hombre religioso.
Se conservan fragmentos de dos distintos poemas épicos de Empédocles, en que se exponen por separado una cosmología naturalista y una concepción religiosa de la existencia humana: el poema: “Sobre la naturaleza y los Katharmoi, o las Purificaciones”.
Era natural de Agrigento, Sicilia, Empédocles en su poema sobre la Naturaleza desarrolla la idea de la teoría sobre los elementos, donde muestra la influencia de los filósofos Jónicos.
En las Purificaciones, única obra sobreviviente de la poesía griega, plantea ciertas ideas, como la de la preexistencia e incluso sobre los tabúes sobre comer carne relacionados con la fe órfica. Quedan claros los dos mundos de Empédocles.
El intrincado mundo interior de Empédocles o la compleja personalidad evidenciaban algo más que un aspecto individual, sino, los muchos estratos internos de la cultura de Sicilia y Magna Grecia. La ilustración naturalista procedente de Jonia, había influido en la formación de Empédocles.
Sólo un verdadero genio poético como el de Empédocles, podía abarcar los distintos contrastes en su pensamiento. Pero podemos pensar que este filósofo, como hombre de ciencia nos ha aportado importantes conocimientos para la historia de la Psicología, más en su poema “Sobre la Naturaleza”, donde se hace presente en forma parecida también el pensamiento de Goethe, la complejidad de este autor, en sus sentimientos al contemplar el mundo interesándose a la vez por lo interno y lo externo, estaba ya presente en “Sobre la Naturaleza”.
Empédocles concibe el origen de todas las cosas por la mezcla de los cuatro elementos primordiales. Además, limita el número de estas sustancias a cuatro en correspondencia con los contrarios primarios: húmedo, seco, frío, caliente.
Empédocles sostiene que cada una de las sustancias que sus antecesores habían propuesto como fundamentales:
-      Agua
-      Fuego
-      Aire
-      Tierra
Representa una y solo una de las cualidades opuestas primarias, y en consecuencia identifica las cuatro cualidades primarias con las cuatro sustancias respectivamente.
Desde el punto de vista metafísico, Empédocles designa los cuatro principios o raíces de todas las cosas como dioses llamándoles Zeus, Hera, Aidoneo y Nestis. Esto muestra el carácter cualitativo de su pluralismo en oposición a la teoría cuantitativa de Demócrito.
Los cuatro principios materiales no son suficientes, porque necesitan de la actividad de dos poderes creadores más, encargados de llevar a cabo la mezcla y separación de las sustancias fundamentales. Y da nombres míticos a estos dos poderes, declarándolos dioses del mismo rango que las sustancias materiales, llamándolos Philia y Neikos, Amor y Lucha, otra forma de traducir sería Atracción y Repulsión.
Se puede entender también una forma de anticipar en concepto de ambivalencia, como lo había hecho Heráclito y cuando se refiere a fuerzas que mueven esos elementos en la Psicología tradicional se llaman Instintos y Freud desarrolló toda una teoría de las pulsiones al parecer desde Empédocles.
También habla del Amor como Afrodita, bajo cuya influencia las clases desunidas quedan unidas. Pero cuando se ha alcanzado esta unidad, siempre se dispersa en multiplicidad por obra del poder destructor del Odio.
El Fuego, y el Agua y el Aire son tan esenciales al mundo como la tierra. El Odio es tan necesario como el Amor, para mantener la Estructura dinámica del mundo. El Amor y el Odio no están por encima de los cuatro dioses elementales, como creía Aristóteles, en otras palabras, el orden aristocrático del viejo pensamiento griego, queda superado por la igualdad democrática de todas las fuerzas elementales y motrices que constituyen el cosmos de Empédocles. Esto se acerca al ideal social.
Así pues, metafóricamente, cuando Empédocles proclama que todos sus dioses son iguales y de la misma edad, esto es porque han existido desde el principio. Por otra, Empédocles con una metáfora aborda el tema del nacimiento y del dolor. el lastimero grito del niño recién nacido suscita en Empédocles ésta clara reminiscencia: “Yo lloré y me quejé a la vista del insólito lugar”.

El dolor es resultado temprano del contacto del Hombre con el mundo. En síntesis, Amor, Odio, Dioses, etc., conforman un pluralismo, que explican la ontología del ser.



sábado, 2 de mayo de 2015

Anaxágoras y Demócrito



Historia de la Psicología

Los primeros filósofos griegos

Anaxágoras  y Demócrito

Anaxágoras toma una posición diametralmente opuesta a Demócrito.
En Demótrico tenemos un espíritu analítico, en aquél brilla una clara orientación a la síntesis.
En Anaxágoras ocupa el primer plano lo formado y determina, como ocurrirá en Aristóteles, por ello las mismas homeomerías deben tener también su propia estructura o forma.
La cuestión gira una vez más en torno al problema de fijar dónde hay que poner lo esencial, en lo particular o en la unidad universal y si en esta última, en qué nivel de universalidad.
Este modo de pensar orientado hacia las unidades de sentido, hacia las totalidades formadas, hacia las sustancias, se manifiesta igualmente en la segunda idea fundamental de Anaxágoras, en su Teoría del Espíritu, y a la función que le asigna al respecto del ser y de sus formas.
Decididamente no basta la mera causalidad material, mecánica. Se dan procesos que no tendrían realidad de no mediar intención, una causa final con su peculiar eficacia.
El método analítico que sólo atiende a registrar las partes materiales en un proceso, viene a completarse con el método sintético que toma en cuenta las unidades de sentido, las totalidades y los complejos de orden y de fin. Esta explicación eidética teológica del ser es sólo posible en la suposición y admisión de un principio, que sea tanto de orden lógico como dinámico.
Anaxágoras encuentra este principio en el espíritu, que es a la par pensamiento y voluntad. Es principio del movimiento del todo y a la vez del principio del orden. Es algo infinito, autosuficiente, existe por sí, es omniscente, todo poderoso y lo domina todo.
Anaxágoras es el primer dualista, si bien ha logrado separar con toda nitidez el espíritu de lo corpóreo, pues el espíritu continúa siendo para él, “una materia sutilísima y purísima”.
Lo que añade Anaxágoras a la cosmología no es  esencial. Al comienzo, cuando los eternos estaban aún mezclados, interviene de pronto el espíritu, crea el movimiento e introduce con ello una separación de las cosas, escindiéndose unas de otras y funda así el orden del cosmos.
No es un creador del mundo, sería  solo su arquitecto, y ello no de un modo completo, pues enseguida hacen su entrada las causas mecánicas continuando la acción inicial. La separación indefinidamente se continúa hasta dar por resultado la de un mundo mecánico, necesita un impulso desde afuera para ponerse en movimiento.
Cabe a Anaxágoras en mérito de haber descubierto primero el espíritu con su actividad, su inteligencia y su poder.
Anaxágoras (500 – 428ª.C.), ha de ser leído después de los atomistas, aunque en el tiempo les antecede.
En contacto con él queda en plena vigencia la problemática planteada por el materialismo.
Anaxágoras trajo la filosofía desde Jonia a Atenas, que por cierto recibió malamente a su primer filósofo, pues le envolvió en un proceso de impiedad.
En efecto, había afirmado que el sol no era un dios, sino sólo un acervo de piedras incandescentes.
Anaxágoras tomó la delantera a sus perseguidores y jueces escapándose a tiempo hacia Lámsaco, donde vivió rodeado de fama hasta su muerte. Al condolerse con él, sus allegados, por lo triste que sería morir en tierra extraña, debió responderles que el camino a ultratumba era igualmente ancho en todos los países.

Su obra “Sobre la naturaleza” se vendía en Atenas, según cuenta Sócrates, por una dragma.