viernes, 15 de mayo de 2015

Platón


Historia de la Psicología

Los primeros filósofos griegos

Platón  (427-347 A.C.)


Image result for platon imagenesLa empresa socrática de penetrar con las armas de la razón en la realidad que nos rodea y ascender a la serena contemplación de la verdad ganó para la filosofía a uno de los más grandes espíritus de la humanidad: Platón (que era llamado así de una manera familiar por sus amigos en virtud de sus anchas espaldas), cuyo verdadero nombre era Aristócles. Tenía un espíritu de gran sensibilidad estética y supo recubrir su pensamiento en la belleza del MITO y la FANTASIA.







Huyó siempre del dogmatismo y del sistema cerrado para atenerse a la actitud humilde del rapsoda y del poeta que se expresan por analogías y comparaciones. La misión filosófica de Platón consistía en reparar la desgarradura que abrieron Heráclito y Parménides en la concepción del Universo (Heráclito con su escepticismo y Parménides con su panteísmo implican una actitud quietista).

Platón fundó el “Idealismo objetivo”, fue autor de más de treinta diálogos filosóficos (“El sofista”, “Parmpenides”, “Teetetes”, “La República”, y otros).
Bernard Shaw ha escrito que él creía en el progreso absoluto de la cultura como un algo inconcluso. Sin embargo, un día abjuró públicamente de su progresismo, había leído a Platón. Si la humanidad ha producido tal hombre hace veinticinco siglos, es obligado confesar que la cultura no ha progresado en todos sus aspectos…

Mitos
Dos de sus más conocidos mitos son el del CARRO ALADO, que se encuentra en su obra FEDRO, y el de l CAVERNA, que expone en el libro VII de LA REPUBLICA. En el primero vamos a ver su concepción del universo y el viejo problema del arjé o principio. El segundo, procura explicar cómo están constituidas las cosas concretas, materiales de este mundo.
Dice con el FEDRO:
“El alma es semejante a un carro alado del que tiran dos briosos corceles, uno blanco y otro negro, regidos por un auriga moderador”.
El caballo blanco simboliza el ánimo o tendencia noble del alma, el negro, el apetito o pasión baja, bestial; el auriga a la razón, que debe regir y gobernar el conjunto. El alma así representada, mora en un lugar celeste o cielo empíreo, donde existía pura y bienaventurada antes de encarnar en un cuerpo y venir a este mundo. En ese mundo o cuelo de las IDEAS, el alma estaba como en su elemento sin experimentar la contradicción entre la experiencia SENSIBLE y la INTELIGIBLE, porque allí solo existía la visión intelectual. El alma en este lugar celeste “contemplaba las ideas”.

Idea
¿Qué es idea para Platón?, ya que es la base de su concepción y difiere de la acepción corriente. Para nosotros, la idea es algo mental, subjetivo: el concepto que puede atribuirse a varios objetos a los que representa en lo que tienen de común. Para Platón IDEA es algo objetivo; significa etimológicamente lo que se ve, es universal, la esencia pura desprovista de toda individualidad material, pero existente en sí fuera de la mente, con una existencia purísima, perfecta, en aquel lugar bienaventurado donde el alma vivió en un tiempo anterior.
El hombre en sí, el caballo en sí, la justicia en sí, son ideas subsistentes del cielo empírico. Imaginemos por ejemplo una casa que ha sido edificada. Por bien que se haya realizado el proyecto, su realidad será siempre más imperfecta que el plano del arquitecto que la ideó. La propia idea del arquitecto que se da en un cerebro material e imperfecto, no alcanza tampoco a la idea en sí, cuya pureza y perfección están por encima de toda limitación de la materia. “Aquel lugar supraceleste (el lugar de las ideas), ningún poeta le alabó bastante, ni habrá quien lo alabe dignamente porque la esencia existente en sí misma, sin color, figura ni tacto, solo la puede contemplar el puro entendimiento”.
En la vida celestial de algunas almas sobreviene sin embargo, una caída. El caballo negro, la pasión, cuyo tirar torcido y traidor, puede en un momento más que el blanco… Hallamos aquí quizás un eco lejano de la revelación primitiva del pecado original como encuentra en muchos de los más viejos textos de la humanidad.  A consecuencia de esta caída, el alma desciende a este mundo y se une a un cuerpo al que permanecerá adherido como la ostra a una concha. En su nuevo y desventurado estado ha olvidado las ideas que antes había contemplado directamente y de una manera intuitiva. Ahora va a tener que conocer a través de los sentidos corporales y sólo va a percibir cosas concretas y singulares.

El conocimiento intelectual se realiza así según Platón: (por recordación) (anamnesis).

El segundo mito, el de la Caverna sugiere lo que Platón piensa sobre la naturaleza de las cosas concretas y materiales de este mundo. La condición humana es semejante a la de unos prisioneros que desde su infancia estuvieron encadenados en una caverna oscura obligados a mirar a la pared de su fondo. Por delante de la caverna cruza una senda escarpada por la que pasan seres diversos. Los encadenados que solo conocen las sombras, dan a éstas el nombre de las cosas mismas y no creen que exista otra realidad que no sea la de ellas. Las sombras serían un no ser, este caballo concreto, por ejemplo, participa por una parte en la idea de caballo y se le hace ser lo que es, pero por otro está inserto en la materia y esto le hace no ser el caballo –en-si, el caballo perfecto, sino esta caballo individual, imperfecto, temporal, en tránsito continuo hacia la muerte.
La materia es así, para Platón, algo negativo, oscuro y opaco. Las cosas porque son materiales, son como las sombras, solamente trasuntos de aquello que les confiera su única y débil identidad: la idea, que es la verdadera y subsistente realidad. El  fin último del alma que ha caído y se ha encarnado en un cuerpo, es purificarse de la materia y elevarse a la pura contemplación de las ideas, liberarse de las sombras y buscar lo que realmente es. Para lograr esto, es necesario practicar la VIRTUD. La virtud es, para Platón, la armonía del alma, un estado de tensión de las diversas partes del alma y una justa proporción entre ellas.
Al ánimo o apetito noble corresponde la fortaleza virtud que lo estimula y mantiene vigoroso y esforzado, el apetito inferior o pasión debe ser refrenado por la templanza, la razón debe ser guiada por la prudencia, la armonía en fin de estas partes del alma constituye para Platón la virtud de la justicia. Las almas que por la virtud y la contemplación ascienden a la esfera inteligible, transmigran al morir a seres superiores, o se liberan. Las que se enlodan en cambio en los bienes y placeres materiales, reencarnan en animales inferiores más alejados del mundo inteligible.
Pero Platón no sólo construyó una metafísica, sino que también se ocupa de elementos concretos, como la estructura del cuerpo del hombre, los sueños, la sensación, la imaginación, la memoria, etc.
Estructura del cuerpo
Dice que la parte más importante es la MÉDULA.
El CEREBRO, sería una porción de ella encerrado en el cráneo, y es redondo, ambos, el cerebro y médula son los vehículos de la fuerza vital ya que sobre ellos actúa el alma. La parte racional del alma actúa sobre el cerebro, la más irracional actuaria sobre la médula.
Luego habla también de la columna vertebral, el esqueleto en general, los tendones y la carne.
Dice que la carne obstruye la sensibilidad, por lo tanto las partes más sensibles del cuerpo tienen una capa de carne más fina. La única excepción seria la lengua, ya que su carne se encuentra dotada de un poder especial para discriminar la sensibilidad.

Alma
Todo el organismo trabaja constantemente asimilando materia nueva y expeliendo material gastado análogamente a lo que sucede con las actividades de inspiración y expiración.
Este cuerpo tiene un principio vital o alma, la cual está formada por una parte racional creada por Dios y colocada en la cabeza y una parte irracional creada por el demiurgo y colocada en el cuerpo.
El alma irracional tiene dos partes: una mejor y una peor. La primera se encuentra en el corazón, y funciona en manifestaciones de la vida, tales como: la energía, el coraje, y la ambición. La peor se encuentra ubicada debajo del diafragma y funciona en manifestaciones como: el deseo, el apetito, y la nutrición.
El hígado según él actúa como un espejo del pensamiento cerca de él encontramos el bazo, que actuaría como una esponja para mantenerlo limpio. Es decir que el hígado refleja el pensamiento es una imagen, en realidad nos dice que el hígado tiene un poder de reacción controlado por la ley “lo semejante percibe a lo semejante”. El poder del pensamiento es como el elemento ácido en el hígado por lo tanto es capaz de imponer al hígado una actividad simpática. Ello explica por qué algunas personas no sólo saben que una cosa es mala, sino que también experimentan un categórico disgusto por ella. “Una sensación de su maldad”. ¿Podemos equiparar esto lo que actualmente llamamos TELÉ?

Sueños
Según Platón, la característica del dormir es la separación del alma respecto de las influencias externas. Los movimientos del alma, se calman en las horas de oscuridad. Pero a veces queda cierta agitación. “Si la quietud es profunda nos dormimos con pocos sueños, pero si han quedado algunos de los movimientos más vigorosos, según su naturaleza y los lugares en que hayan quedado, engendran visiones que se corresponden con ello en su tipo y número”.
Con respecto a los sueños, Platón habla en forma un poco incierta. Algunas veces los considera como: una actividad de la parte deseosa del alma, y en La República, por ejemplo, decía que eran la expresión de deseos comúnmente reprimidos. Durante el dormir, el alma racional (si las partes irracionales no la molestan), es capaz de llegar a verdades que de otro modo no se revelan.
Sensación
La sensibilidad no es tan coetánea con la vida, pues al comienzo el alma carece de ella a causa de la condición caótica del organismo entero. Pero a medida que se va danto cierto orden, los órganos de los sentidos comienzan a actuar.
Toda sensación es un  modo de percibir la fuerza externa.
Las partes sensibles tienen la característica de moverse fácilmente y de transmitir el movimiento que se reparte por todo el organismo, y de esa manera llega al alma.
La sensibilidad de la lengua es causada por partículas que contraen o relajan los vasos de ella. Los objetos del gusto son:
a) amargo
b) salado
c) ácido
d) dulce
Las sensaciones olfativas
Se producen a través de las venas próximas a la nariz, que son demasiado angostas para admitir partículas de tierra o de agua y demasiado amplias para ser excitadas por las del fuego y las del aire. Las partículas toscas son irritantes o dolorosas y las partículas más pequeñas serian calmantes o agradables.
El sentido auditivo
Sería el resultado de una impresión o choque. La palabra es una especie de golpe que se transmite a través de los oídos y por medio del aire que existe en las cavidades del cuerpo llega hasta el alma.

Conocimiento
No consiste en sensaciones (en realidad él las llama: “afecciones”, sino en la actividad de la mente que las piensa y está compuesta por funciones como la memoria, la asociación mental, la imaginación, y la emoción.
-      La memoria: Es la conservación de la sensación. Lo opuesto a recordar es olvida y lo que está olvidado, para el alma no existe. Distingue dos sensaciones que pueden ser recordadas y aquellas que son imposibles de recordar. Algunas sensaciones del organismo “se sofocan y nunca llegan al alma, y por lo tanto, de ellas no existe memoria”.
-      La asociación mental: En Lysis, Platón dice que uno puede gustar de una persona o cosa a causa de alguna otra persona o cosa. En el Fedón dice: una lira me recuerda al que la toca, o un cuadro a la persona retratada. La palabra fantasía sugiere en Platón lo irreal como opuesto a lo real, el arte de lo fantástico es el arte de producir apariencias.
-      La imaginación
-      La emoción
Sentimiento: Todo deseo es un movimiento del alma desde un estado de carencia hacia un estado de plenitud. En algunos casos descansa en la experiencia y el deseo es una propensión hacia un objeto o estado dado en una experiencia anterior. El “instinto” es el esfuerzo normal del lama hacia su realización genuina o real.

Distingue entre deseos primarios y secundarios o innatos y adquiridos. La carencia es debida a una condición del cuerpo. La satisfacción es lo opuesto a la carencia. Puesto que el cuerpo se halla ocupado por la carencia, lo que se relaciona con la plenitud, debe ser el alma. El deseo entonces es una función no corporal, pertenece al alma e implica la memoria.




miércoles, 13 de mayo de 2015

Sócrates



Historia de la Psicología

Los primeros filósofos griegos

Sócrates (470-399 A.C.)

Entre el siglo V y el IV, encontramos el siglo de oro de la filosofía griega, el llamado siglo de Pericles, en honor al gobierno del gran estadista que convirtió a Atenas en el centro de un gran imperio. Es el período que producirá además de Sócrates, las dos figuras más grandes de la filosofía de todos los tiempos: Platón y Aristóteles.
Una característica fundamental señala el límite de su comienzo: el espíritu reflexiona sobre sí mismo y abandona por el momento el estudio del mundo exterior como ocurría con los primeros filósofos griegos que como vimos, se ocupaban de problemas relacionados al mundo o a la naturaleza, por ello es que se llamó a ese período: Cosmológico.  El nuevo período se conoce en la filosofía griega con el nombre de humanístico.
Hay que destacar en esta época un fenómeno de carácter social que es lo que se conoce en la historia con el nombre de SOFISTICA. Sofista no quiere decir en sí más que sabio o maestro de sabiduría. El sentido peyorativo y hasta insultante que tiene hoy la palabra sofista (falsario hábil en el discurso) procede de lo que realmente llegaron a ser los sofistas.
Grecia no tuvo unidad política hasta los tiempos de Alejandro, que son los de su decadencia. Se gobernaba por ciudades (polis) independientes y en forma democrática, con la espontánea democracia de los grupos sociales pequeños. En el ágora la justicia se administraba públicamente y cada ciudadano defendía su propia causa. Por esto es la enorme importancia que tenía para todos el saber exponer de una manera brillante y convencer a los jueces.
Los sofistas fueron precisamente maestros dedicados a la enseñanza de la retórica y dialéctica, esto es el arte de defender y persuadir públicamente. Lo que hasta esa época había sido el libre y desinteresado ejercicio de la más noble dedicación se convirtió entonces en una actividad mercantil, éste fue el primer sentido peyorativo, que en la época adquirió la palabra sofista, el que cobra por enseñar o mejor aún enseña por cobrar.
Pero el mayor sentido peyorativo que el sentido de la palabra adquirió a lo largo de la historia se debió al vacío intelectual en que fueron a dar los sofistas en el ejercicio de su función.
A fuerza de enseñar a defender todas las causas injustas casi indefendibles, se extendió entre ellos un espíritu escéptico, irónico hacia el concepto de verdad y una fe ciega en el poder humano de convicción y en su habilidad dialéctica.
En el seno del movimiento sofístico surge una figura que conmovió aquel ambiente de una manera profunda. Ese personaje fue SOCRATES. De su personalidad y de su pensamiento sabemos muy poco de modo concluyente. Además. Los discípulos que de él nos hablan, como por ejemplo: Jenofonte y Platón, son cada uno por su estilo malos biógrafos. Uno por defecto y el otro poe exceso.
Jenofonte no ve en Sócrates más que al ciudadano honorable y justo, una especie de burgués ejemplar que fue condenado injustamente por la ciudad y que superó la muerte con una entereza insuperable. Platón en cambio, ve la profundidad de la posición del maestro, pero en sus Diálogos, de los que Sócrates es protagonista, mezcla su propio pensamiento con el de su maestro sin que resulte fácil delimitar el que corresponde a uno y a otro.
Sócrates afirmó la razón como medio adecuado para penetrar la realidad. Y hubo de sostener esta afirmación frente a dos clases de contradictores. Primeramente contra los sofistas y luego contra los irracionalistas, los filisteos de la cultura. Mucha gente en Atenas pasaba por especialista o profesional en una materia sin que aquel conjunto de conocimiento tuviera una verdadera cimentación. Sabían cosas porque se las habían enseñado, pero a poco que se escarbase en su saber, se descubría enseguida que estaba todo en el aire.
Según cuenta Querofonte, fue él una vez al Oráculo del dios Apolo y le preguntó quién era el hombre más sabio, y éste le respondió que era Sócrates, éste al enterarse quedó admirado y sorprendido, ya que no se consideraba a sí mismo portador de tanto saber y llegó a dudar de las palabras del dios. Para aclararlo, comienza a interrogar a todos sus ciudadanos, pasa saber, si los demás sabían o no más que él y poder así comprobar las palabras del dios.
Empieza a interrogar a los políticos y les pregunta: ¿Qué es la justicia? Y ve que le responden mal o que directamente ignoran la respuesta. Luego interroga a los poetas y ve que decían cosas hermosas, pero no podían dar un por qué o razón de lo que decían y así prosigue con los artesanos y llega a la misma conclusión. Todos creen saber cuando en realidad no sabían nada y no tenían conciencia de ello; de allí su máxima tan conocida: “Sólo sé que no sé nada”, como que él por lo menos, era consciente de su ignorancia.
Allí es donde Sócrates comprende que ha sido puesto en a tierra para cumplir la misión de interrogar a los hombres para mostrarles la pobreza de sus conocimientos. Así es que comienza a perseguir a sus conciudadanos por las calles, casa, gimnasios, etc., y los interroga constantemente. Esto quizás explica un poco el odio que se despertó contra él y que lo llevó más tarde a su condena a tomar la cicuta y a morir. La acusación era de “corromper a la juventud e introducir nuevos dioses”. Sócrates realizaba su filosofar, su interrogar mediante diálogos,  con preguntas orientadas de antemano hacia ciertos fines. El tono de sus diálogos era irónico.
En griego ironía significaba la acción de interrogar fingiendo ignorancia. Disimulando que él sabe lo que está preguntando, dice que no entiende de tal o cual tema y le pregunta al interrogado acerca de algún tema mostrándole su convencimiento  de que este último conoce el tema en cuestión; hasta que termina obligándole a confesar que en realidad no lo conoce.
Este método tenía dos tiempos: el primero es la REFUTACION, el segundo es la MAYEUTICA. El primer momento consistía en mostrarle al interrogado mediante preguntas que las ideas que él tiene como verdaderas son en realidad falsas y contradictorias. Mediante este interrogatorio (o refutación) creaba en el otro un estado de confusión y perplejidad. El fin de esta refutación era purificar o purgar al alma de ideas erróneas. La palabra griega “CATARSIS”,  que significaba “limpieza”, “purificación”, apareciendo aquí una analogía con el método usado por Freud en sus primeros pacientes e incluso nos remite a las palabras que la misma Anna O, le daba al tratamiento “limpieza de la chimenea” (sweeping cheemeney). El segundo momento era la mayéutica, que significa el arte de parir o de dar a luz: él decía que él se ocupaba de hacer dar a luz a las almas y no los cuerpos. Y le colocó ese nombre ya que su madre Fenareta era partera. Sócrates sostiene que el interrogado no hace sino encontrar en sí mismo en las profundidades de su espíritu, conocimientos que ya poseía sin saberlo. El alma descubre en sí misma las verdades que desde su origen posee de una manera cubierta.

Nietzsche consideró a Sócrates como el sepulturero de la gran metafísica creada por los presocráticos y destructor del mito en favor de la razón.


lunes, 11 de mayo de 2015

Hipócrates

Historia de la Psicología

Los primeros filósofos griegos

Hipócrates  (460-377 A.C.) 
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En el siglo V A.C., había dos escuelas: la de Cnidos y la de Cos, a la cual pertenecía Hipócrates.
La ciencia médica recién se estaba liberando de la superstición y superchería. Hasta ese momento los sacerdotes o brujos eran los que ejercían la medicina. Hipócrates se opone firmemente a todo esto.





En su obra: “Tratado sobre la enfermedad sagrada”, trata las relaciones entre la medicina y la magia, se opone con gran fuerza a todo lo que tenga que ver con las ciencias ocultas y cualquier método de tratar enfermedades que no sea científico.

Otra obra importante suya es el “Tratado sobre el régimen”. Aquí trata la relación e importancia que tiene el alimento en la salud del hombre. Le da gran importancia al amiente: El clima, las estaciones, los vientos, etc. El hombre es lo que él  respira. El hombre va siendo influido por todas estas características del medio por lo cual no debe ser estudiado como una entidad fija, sino más bien como una sucesión de estados.

Para crear una dieta, decía, adecuada a cada hombre en particular, debemos conocer como está compuesto su cuerpo, que según él, consta de dos principios: El FUEGO, que mueve por un lado, y por otro: el AGUA que nutre. Uno lucha contra otro, pero ninguno alcanza la victoria final, cuando el fuego vence al agua destruye su fuente de nutrición propia, y cuando el agua vence al fuego, pierde su posibilidad de movimiento. La naturaleza exige un equilibrio entre ambos extremo: el cuerpo no debe llegar a estar lleno de humores ni debe secarse y perder su jugo.

Las actividades vitales pertenecen al ALMA. Esta actividad vital es débil en la juventud y en la vejez.

En la juventud es consumida por el crecimiento rápido del cuerpo y en la vejez se debilita, sólo alcanzaría su plenitud en la edad adulta o media.
La constitución física ideal es cuando se alcanzan las cantidades justas de agua y fuego.

Si se inclina hacia uno de los extremos (mucha más agua que fuego o viceversa, el individuo enfermará). Por ejemplo, cuando el agua es mucho mayor que el fuego, la constitución va a ser: húmeda y fría y va a ser una constitución que va a ser más proclive a enfermarse durante el invierno.

Esto varía también de acuerdo a las edades. En la infancia, por ejemplo: hay exceso de agua, el fuego adquiere supremacía de una manera gradual y luego también gradualmente la va perdiendo. Estas serian las causas que se pueden controlar de una manera directa, pero Hipócrates sostiene que el médico para hacer sus prescripciones toma también en cuenta: el cielo, la tierra, las estrellas los vientos, las estaciones y las localidades.

En otros escritos suyos considera que la estructura física está ompuesta por cuatro elementos:
-      Aire
-      Fuego
-      Tierra
-      Agua
A cada una de estas sustancias, le corresponde una cualidad llamada:
·       Caliente
·       Frío
·       Húmedo

Y en correspondencia con estas últimas: un humor, a saber:

-      Sangre (tibio)
-      Flema (frío)
-      Bilis amarilla (seco)
-      Bilis negra (húmedo)

La salud se daría por la mezcla correcta de los humores como así también de su nutrición que depende de tres cosas:

a) alimento
b) bebida
c) aire

TODO ESTO FUE TOMADO LUEGO POR KRETSCHMER.
El lugar más importante del cuerpo es el cerebro. De allí nacen todas las venas del cuerpo y crecen hacia abajo ramificándose por las distintas partes del cuerpo. En el cerebro se encontraría también situada la inteligencia y hacia él también llegan todas las vías de los sentidos.
Todas las enfermedades comienzan en el cerebro porque de él fluyen los humores que se encuentran por todo el cuerpo.
La locura tiene su origen en una condición húmeda del cerebro que causa su movimiento continuo y produce la confusión de los sentidos.

Sueños

Durante el estado onírico el alma actúa libremente ya que las sensaciones ya no molestan porque el cuerpo duerme.
En la vigilia el alma es pasiva y los órganos sensoriales son activos, el estado onírico en cambio, es un estado de actividad porque el alma produce impresiones en lugar de recibirlas. El alma descubre en el sueño lo que durante la vigilia deja pasar inadvertido, cosa que equivaldría a afirmar que una conciencia latente sube a la superficie durante los sueños.


Distingue entre ciertos sueños que se consideraban como signos sobrenaturales y otros que se vinculaban con las condiciones corporales y eran susceptibles de emplearse como pronósticos de salud o enfermedad.

viernes, 8 de mayo de 2015

Alcmeon


Historia de la Psicología

Los primeros filósofos griegos

Alcmeon  (500 A.C. -)

El carácter científico planteado por los pitagóricos parece haber tenido buena acogida en distintas direcciones, al difundir un método de investigación exacta.
El primer Tratado sobre el Organismo Humano fue obra de Alcmeon, tratado con bastante rigor científico, dada la época.
Alcmeon perteneció a la escuela de médicos establecida en Crotona.
Sus estudios se dirigieron a los aspectos fisiológicos y biológicos. Intentó descubrir y buscar las causas de las enfermedades, practicando las primeras disecciones. Desarrolló teorías acerca de los sentidos y su funcionamiento, luego más tarde, tomado por Aristóteles.
Descubre la llamada luz intraocular, provocada por sensaciones y que se obtiene al apretar el globo del ojo. Además se ocupó de los otros sentidos, pero no dice nada relevante, que fuera más allá de la observación común. Explica el sueño como el resultado del retiro de la sangre hacia los vasos sanguíneos mayores.
Existen dudas sobre si Alcmeon fue el que ubicó el cerebro como el lugar principal de la via consciente.


La importancia de Alcmeón es que dejó sentadas las bases para un desarrollo posterior.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Demócrito





Historia de la Psicología

Los primeros filósofos griegos

Demócrito (460-370 A.C.)

Demócrito trata de explicar todos los fenómenos desde el punto de vista mecánico, por ser un filósofo puramente materialista y quizás el más importante de la antigüedad. Demócrito fue el fundador de la filosofía Atomista, junto con Leucipo, y sus ideas fueron desarrolladas más tarde por Descartes y la Reflexología.
Según Demócrito todo está compuesto de Átomos  y entonces los fenómenos psicológicos dependen del movimiento.
Demócrito, con su teoría Atomista, se ocupa el tema de las Sensaciones, siendo estas las relaciones de un cuerpo con otro cuerpo. Todos los cuerpos estaban formados por átomos, y éstos átomos eran invisibles, indivisibles, eternos, invariables y estaban en constante movimiento.
Describió distintos tipos de átomos, los que conformaban sustancias duras, como los metales. Y el caso de sustancias ligeras, como aire o fuego, y también el alma, que para Demócrito era material, estaba formada por átomos movedizos, lisos, redondos y de tamaño pequeño.
Demócrito desconfía de los sentidos en cuanto al conocimiento y decía que la única fuente de conocimiento era la razón, luego tomado por Descartes.
Lo lleno de átomos significa para él: EL SER, y lo vacío, o la falta de átomos, el NO SER, pero esto es posible en cambio. Los átomos por su eternidad perteneces al movimiento y no a Dios, movimiento que es eternamente mecánico.
Basta la virtud en el equilibrio interno de las Pasiones. El alma sería un alma material y la parte más noble y alta del hombre.
La concepción del alma es HILOZOISTA.
El HILOZOISMO es una doctrina según la cual la vida y por consiguiente la sensibilidad son inherentes a la naturaleza; además atribuye la facultad de pensar y sentir a todas formas de la materia, altamente desarrollada.
El pensamiento para él es una de las facultades del alma y lo localiza en el cerebro.
La ira en el corazón.
El deseo en el hígado.
Niega la inmortalidad, porque con la muerte hay una desintegración de átomos, y esta desintegración siempre conduce al aniquilamiento de los cuerpos.
En la teoría del conocimiento, parte de la conjetura de que los cuerpos fluyen (se desprende, se separan) finas envolturas (ídolos, imágenes) de las cosas que actúan sobre los órganos de los sentidos.
La percepción sensorial constituye la fuente básica del conocimiento, pero proporciona sólo un saber “confuso”, de los objetos, sobre este saber se eleva otro, “luminoso”, más sutil, que es el saber por el intelecto, que lleva al conocimiento de la esencia del mundo: los átomos y el vacío. Con esto Demócrito plantea el problema de la correlación existente entre los sentidos y la razón, en el conocimiento.

En la filosofía griega hicieron suyo y continuaron el materialismo de Demócrito, Epicúreo y Lucrecio Casio.