sábado, 13 de febrero de 2016

Leyes de Weber y Fechner






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Hay en psicología experimental la exigencia de tratar de hacer compatibles aportes tan distintos como la dupla de Weber y Fechner con los de Wundt.
Tienen un factor común:
-        la preocupación por el saber, y
-        respeto por la localización de un interrogante respecto del marco de las ciencias.
Pero en el caso de estos autores, la psiquis está ordenada a partir del funcionamiento del sistema nervioso (sensitivo y motor).
La preocupación de Wund era la misma pero el contexto de producción de este autor era distinto.
Concepto de psicología para Fechner
  • La psicología era sólo aquello que podía ser experimentado en ordenar la relación de un estímulo de una sensación. 
  • La psicología experimental, es toda la psicología posible en tanto que no habría psicología sin método físico.
  • Toda la psicología posible de ser estudiada tenía que tener el método de la física.
  • Definió a la psicofísica como una ciencia exacta que estudia la relación funcional entre cuerpo (estímulos físicos) y mente (sensaciones).

 Concepto de psicología para Weber
  • La psicología experimental era sólo una pequeña proporción entre las ciencias naturales y las ciencias del espíritu. 
  • Toda la psicología posible estaba ordenada en esa proporción, no había más psicología que eso.
  • La gran diferencia es la apertura de Wundt respecto de localizar un poco de psicología que podría fundamentarse para confrontar los postulados Kantianos. 
  • Puede haber un aspecto psicológico posible de ser explicado con el método de la fisiología.
  • La psicología experimental, era una diminuta porción.  Ley de Weber: dR/R=C
Los postulados básicos, el limen diferencial, en el caso de Weber, con esa diferencia, esa relación, esa división entre el juicio sensorial y la intensidad del estímulo tomado por Fechner para esta psicofísica que se presenta exactamente como ciencia natural, no se escapa por oposición a Wundt, donde éste desde el comienzo acota las formas de exploración psicológica que podrían abocarse hacia el método experimental y todo lo demás, luego, puede trabajarse desde la hermenéutica.
 La ley de Fechner-Weber platea una relación logarítmica entre el aumento de los estímulos y el aumento en las sensaciones, en la unidad de cambio de sensaciones a lo que llamamos DAP (diferencia apenas perceptible) y esto ocurre en ell momento dónde el sujeto habla de lo que siente. ej: cambió la temperatura, hace más frío, que ruido, etc.
El descubrimiento de la relación logarítmica entre los estímulos y sus sensaciones llevó a Fechner a reformular la Ley de Weber, de ésta manera: S= C log R
Pero existen límites tanto en la Ley de Weber como en la de Fechner:


-La Ley de Weber tiene validez solamente en la gama media del aumento de estímulos dentro de una particularidad sensorial.

sábado, 6 de febrero de 2016

Más allá del principio del placer






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Una esquemática explicación del texto freudiano



Freud señala que la repetición es el más allá del principio del placer.
Hemos visto que en las pulsiones y sus destinos, el principio del placer es tomado como postulado.
Lo que en este nuevo texto, que marca “la vuelta de 1920” es retirado, es el principio de placer como postulado.
Para Massotta, el abandono del postulado del placer y la conmoción de la racionalidad que resulta, no indican caída en racionalidad alguna. Pero que al revés, no se puede ni se debe explicar el nuevo campo que resulta, a partir otra vez del placer.
Muchos autores que han seguido esta vía inventaron una noción extraña a Freud tal como “placer funcional”.
Fenichel, en su “Teoría psicoanalítica de las neurosis” señala que cuando un paciente repite una experiencia displacentera, de dolor, de trauma anterior, una situación angustiosa, esto tiene que ver con el placer funcional del yo que repite activamente lo que antes sufrió pasivamente.
Así el yo normal que se ve inundado por una cantidad muy grande de excitación consigue liberarse de ella mediante repeticiones activas subsiguientes de la situación que produjo la excitación. Nos encontramos con que más allá del placer nos volvemos a encontrar el placer como postulado organizador a partir del cual se fijan los conceptos y se ordena la práctica.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Pulsiones: Objeto y fin


Objeto

Algunas definiciones

Como correlato de la pulsión,  es aquello en lo cual y mediante lo cual la pulsión busca alcanzar su fin, es decir, cierto tipo de satisfacción. Puede tratarse de una persona o de un objeto parcial, de un objeto real o de un objeto fantaseado (Laplanche, 258). 
Objeto es aquello hacia lo cual se dirige una acción o un deseo, aquello que el sujeto exige con el fin de obtener satisfacción instintiva (Rycroft, 82).


Objeto parcial

Tipo de objetos a los que apuntan las pulsiones parciales, sin que esto implique que se tome como objeto de amor a una persona en su conjunto. 

Se trata principalmente de partes del cuerpo, reales o fantasmáticas (pecho, heces, pene) y de sus equivalentes simbólicos. Incluso una persona puede identificarse o ser identificada con un objeto parcial). 
Si bien el término es específicamente kleiniano, Freud afirma su existencia y da variados ejemplos, sobre todo en “Sobre las transposiciones de las pulsiones y especialmente del erotismo anal” al hablar de las equivalencias y relaciones entre los diversos objetos parciales (niño= pene= heces= dinero= regalo) (Laplanche, 263).
Las pulsiones pueden mantenerse en el mismo objeto, o bien cambiar de objeto. 
Fenichel dice que los psicoanalistas saben cuán fácilmente intercambiables resultan ser los objetos y los fines (Fenichel, 74). 
En el caso donde las pulsiones se mantienen en el mismo objeto se habla de una constancia objetal, y en el caso de la variabilidad del objeto se habla de la vuelta hacia la propia persona, que es un ejemplo típico:

Constancia objetal

sábado, 30 de enero de 2016

Pulsiones: segunda teoría freudiana



 Segunda teoría de las pulsiones

a) Generalidades
En nuestros artículos anteriores, habíamos hablado de cómo Freud pasó de la primera teoría de las pulsiones a la segunda teoría, y habíamos indicado las principales novedades que incorporaba ésta última: 
a)     entre las pulsiones del yo y las pulsiones sexuales de la primera teoría ya no hay diferencia cualitativa, y son englobadas dentro de las pulsiones de vida; y
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b)     el establecimiento de las pulsiones de muerte, con lo cual el nuevo dualismo pulsional está dado por el par pulsiones de vida-pulsiones de muerte.
Freud introdujo su teoría dual de las pulsiones de vida y muerte en 1920.

sábado, 23 de enero de 2016

Pulsiones: Sublimación


Sublimación

 Se dice que una pulsión se sublima en la medida en que es derivada hacia un nuevo fin, no sexual, y apunta hacia objetos socialmente valorados como la ciencia o el arte (Laplanche, 415). 

Implica esencialmente un cambio de fin, pero también un cambio de objeto (Laplanche, 160).

La sublimación está emparentada pero no es equivalente a la pulsión coartada o inhibida en su fin. Freud parece ver en la inhibición como un inicio de sublimación, pero se preocupó por distinguir ambas cosas: la pulsión inhibida no ha abandonado su fin sexual directo, pero resistencias internas le impiden alcanzarlo, con lo cual se contentan con aproximarse en cierta medida a la satisfacción, lo que explica por ejemplo los sentimientos de ternura, los lazos duraderos de amistad, o los lazos afectivos en el matrimonio, nacidos originalmente de la atracción sexual (Laplanche, 54).

El 4º componente de la pulsión es el objeto. Esta palabra puede designar dentro del psicoanálisis tres cosas: 
- como aquello que el sujeto percibe y conoce (lo que se ve en la segunda tópica, cuando se habla de las funciones del yo como percibir, etc.), 
- como aquello que se ama o se odia (que se ve en la teoría de la libido, donde al respecto se usa el adjetivo ‘objetal’), y finalmente 

- como correlato de la pulsión. Este último sentido es que aquí nos interesa.