miércoles, 17 de junio de 2015

Filósofos cristianos: San Agustín de Hipona y Santo Tomás de Aquino


Historia de la Psicología   

El Pensamiento Cristiano

Introducción

La filosofía clásica griega concibió al hombre como un ente racional, como conciencia del Universo, que conoce y dice lo que son las cosas y el mismo, y también como ser social por naturaleza: Animal político (Aristóteles). Pero no vio en el hombre más que un ente, parte con todo los otros, del cosmos.

El cristianismo, en cambio, enseñó que el hombre es radicalmente distinto a todos los seres de la naturaleza y superior a ellos, pues fue creado por Dios a su imagen y semejanza y tiene un destino sobrenatural y eterno: amar y servir a Dios en esta vida, y después verlo y gozarlo en la otra.

Según la concepción cristiana el hombre     es un ser racional compuesto de cuerpo y alma espiritual e inmortal. El cristianismo ubica al hombre                       en un plano distinto que las filosofías anteriores y marca que la naturaleza humana es causa del pecado original, incapaz de superar sus debilidades terrenales.

lunes, 15 de junio de 2015

El animismo y la magia



Historia de la Psicología   

El Animismo

En su texto “Tótem y tabú”, Freud dedica un apartado a la relación entre animismo, la magia y la omnipotencia de las ideas.

Tomó el material de las obras de Spencer, Frazer, Lang, Tylor y Wundt.

El animismo es la teoría de las representaciones del alma y en un sentido más amplio: la teoría de los seres espirituales en general. Se relaciona con la forma en que los pueblos primitivos llenaban al mundo de seres maléficos o benéficos a los cuales les atribuían la causa de todos los fenómenos naturales. Se supone que los hombres primitivos llegaron a esto observando los fenómenos del sueño y de la muerte.

El primer punto de partida debe haber sido el de la muerte ya que para el primitivo el tema de la inmortalidad era algo natural y lógico. La representación de la muerte es muy posterior. Fue aceptada luego de muchas vacilaciones e incluso hoy carece para nosotros de todo sentido.

El animismo es un sistema intelectual. ¿Qué significa esto? Significa que no explica solamente determinados fenómenos particulares, sino que permite concebir al mundo como una totalidad. La humanidad conoció a través de los tiempos tres sistemas intelectuales o tres grandes maneras de concebir al universo.
                        I.        La concepción animista
                       II.        La religiosa
                      III.        La científica

Se puede decir que de estos tres sistemas, el animismo sería el más completo y aun en la actualidad subsiste de alguna manera en las supersticiones. El animismo (sin ser todavía una religión), implica ya las condiciones preliminares de todas las religiones.

Freud sostiene que desde el punto de vista psicoanalítico, sería un error suponer que los hombres crearon sus primeros sistemas cósmicos por una simple ansia de saber, sino que tenía que ver sobre todo con la necesidad de someter al mundo. Las técnicas que utiliza el animismo serían:

La hechicería
La magia

La magia

La primera seria: El arte de influir sobre los espíritus, tratándolos de la misma manera como se trataría a un ser humano.

La magia: se vale de procedimientos especiales y tiene distintos fines como: someter a los fenómenos de la naturaleza a la voluntad del hombre, protegerlo de sus enemigos y darle poder de perjudicar a los que le son hostiles. 

El principio sobre el que descansa la acción mágica sería: tomar erróneamente una relación ideal por una relación real. 

Uno de los procedimientos mágicos más generalmente usados para perjudicar a un enemigo consiste en fabricar su efigie con materiales de cualquier tipo sin que sea necesario que la efigie sea semejante. Todo lo que se le haga a la efigie recaerá sobre la persona a quien representa.

La ceremonia mágica

Toda ceremonia mágica tiene un momento de:

a) preparación: cierto número de condiciones y operaciones accesorias, preliminares indispensables de la ceremonia central.

b) tiene un momento: en que ésta debe cumplirse, muy frecuentemente en horas cuando la actividad profana ha cesado: medianoche, el alba, el crepúsculo y en ciertas fechas lunares cruciales (se observa el curso de los astros, sus conjunciones).

c) el lugar: a menudo la magia tiene sus templos. A falta de otras cosas, el mago a veces traza alrededor suyo un círculo o un cuadrado que lo aísla de lo profano y de las influencias ocultas hostiles a su empresa.

d) los materiales: hierbas medicinales que deben cortarse tal día a tal hora y con tales gestos: elementos de un filtro o de un amuleto. La magia utiliza una gran cantidad de objetos que pueden tener una significación oculta (recortes de uñas, fetos, excrementos o sustancias comunes que sirven de aglutinantes en la cocina del brujo (miel, cera, cola, yeso, esperma).

e) los utensilios: la varita mágica, la brújula adivinatoria, las máscaras, etc. Una vez que están dadas todas las reglas para la preparación de la ceremonia, veremos las características formales de todo reto, como por ejemplo:

-      1- Es estereotipada: El rito mágico se fija en los detalles más minuciosos. La mínima inobservancia de ellos los hace caducar. En los ritos orales cambia la palabra tradicional o simplemente la entonación; en ambos casos, cambiar el ritmo de la operación es no solamente no obtener los resultados que se desean, sino despertar potencias hostiles. Pues los objetos y también las palabras, lejos de ser símbolos o signos convencionales, son para el mago partes constituyentes del resultado que busca o del objeto que evoca: derramar agua para obtener la lluvia no es figurar la lluvia sino comenzar a hacerla caer, nombrar a una persona o andar sobre su sombra, es retenerla por un aspecto de ella misma.

-      2- Es constrictiva: La exigencia bien formulada no puede fallar. El encantamiento opera con seguridad. Nadie ha visto el éxito de un hechizo ni de las extrañas recetas medicinales de la farmacopea mágica. La creencia mágica es pues, a priori, independiente de la confirmación empírica.

Clasificación de los ritos mágicos

Hay que distinguir entre los ritos de transmisión que tienen por objeto realizar las condiciones experimentales que constriñen a los poderes ocultos o a sus expresiones positivas a pasar de una cosa a otra y los ritos de generación, que tienden a crear nuevas propiedades.

a) Los ritos de transmisión

Un ejemplo típico: en Melanesia, para curar a alguien, se guarda en lugar húmedo o entre hojas frescas la flecha que lo ha herido. La inflamación será muy ligera y va a desaparecer pronto (el poder emoliente pasa de la flecha a la parte herida). Los ritos de transmisión se presentan en dos formas diferentes:

-      1) Los ritos de contagio: Dice Frazer, “Las cosas que han estado una vez en contacto continúan actuando una sobre otra, aún cuando tal contacto ha cesado, o más brevemente: La parte vale por el todo”. De esta observación generalmente implícita, el mago deduce que basta actuar sobre un elemento para obtener la transferencia a todos los que han formado o forman con aquél un todo natural o artificial. Es un procedimiento para obtener la transferencia a todos los que han formado o forman con aquel un todo natural o artificial. Es un procedimiento absolutamente general: Vale para las personas y para las cosas: los dientes, la saliva, los cabellos, las uñas, representan a la persona entera, por su intermedio, se ejercerá acción en ésta. Según Frazer, los brujos de las islas marquesas toman cabellos, esputos, cualquier desecho del hombre cuya pérdida desean, lo envuelven en una hoja y colocan el paquete en una bolsa de fibra anudada cuidadosamente. Entierran el todo con ciertos ritos, y la victima se muere de languidez. Si se saca a la luz el contenido de la bolsa se detiene ipso-facto el maleficio. Después de esto se comprenden todas las precauciones que se toman para impedir que los desechos humanos caigan en posesión ajena. Los reyes francos no debían dejarse cortar jamás los cabellos, siempre y en todas partes se han quedado, enterrado o escondido; las uñas y los cabellos cortados y enjugado cuidadosamente las huellas de saliva. Lo mismo en cuanto a las sombras y a los nombres considerados como prolongaciones de la persona: un negro de Australia se rehúsa a decir su nombre convencido de que un brujo podría apoderarse de él. Los mismos ritos se aplican a los animales, a las plantas y a los sucesos naturales. Los apaches de Arizona, para desatar la lluvia lanzan agua de una fuente sobre la punta de una roca. El espíritu mágico delata mucho la noción de grupo natural, así pues ejercer acción sobre el individuo es ejercerla sobre la especie, el indio Ottawa no quema jamás las espinas de pescado, porque está seguro de que ello alejaría a la presa de sus redes. Todo objeto contiene las virtudes especiales de la categoría que representa. Por último y por contigüidad sucesiva, todo aquello que haya estado en contacto accidental directo o indirecto, con una cosa, se halla asimilado a las partes sueltas del objeto o de la persona, y es dócil a los ritos de la magia contagiosa: los alimentos, los vestidos, los lugares ocupados, el ambiente habitual o no etc. Muy lejos de nosotros, en la Grecia Antigua, una máxima Pitagórica recomendaba borrar, al saltar del lecho, las huellas del cuerpo en las sábanas para preservarse de posibles encantamientos. Con igual espíritu, el primitivo destruye los relieves de su comida y roba los de sus enemigos.

-      2) Los ritos imitativos u homeopáticos: Para el mago, “todo semejante llama a su semejante” (Frazer) y este llamado parece funcionar de dos maneras: o es una suerte de drenaje oculto, en dirección de una cosa de todo lo que puede parecérsele o es una especie de imitación a distancia. En el primer caso, el mago, empeñado en desalojar o modificar algo, o en hacerlo aparecer utiliza lo semejante como imán natural. De este modo, la becada marina (plumaje pardo, ojos dorados) atrae lo amarillo, de ahí la idea corriente entre los antiguos griegos de que bastaba que un enfermo de ictericia mirase fijamente a esa ave para curarse. La medicina mágica tiene muy en cuenta estos tratamientos homeopáticos. Las enfermedades del hígado en la India antigua se curaban con las siguientes maniobras: se ataban al pie de la cama del enfermo varios pájaros amarillos, ligados entre sí por una pata con un hilo amarillo y se decía: “que tu mal de corazón y tu tez amarilla se levanten y sigan al sol” (que también es amarillo). La gran mayoría de los ritos analógicos pertenecen por lo demás al segundo tipo: la magia es una pantomima. Es cuestión de procurarse fabricar o hasta contentarse con imaginar una trama de acontecimientos simétrica con lo que se desea. Para hacerse dueño de la lluvia, el sol o el viento, se monta un escenario donde plumones y grandes piedras figuran cirros y cúmulos, sangre derramada representa la lluvia, un objeto redondo con una cinta roja rodeado de plumas, el sol; velos y palos agitados por el viento. Las prácticas casi universales de la defixión (“pinchado de muñecos) derivn generalmente de la acción mimética. El hechicero fabrica una figurilla hecha a imagen de la persona elegida con frecuencia una estatuilla de cera o un muñeco o bien toma una rana (India, Asiria), una mandrágora (ciertas comarcas europeas) y se le hacen pinchazos, fracturas o lo quema, entierra o ahoga. Su enemigo sufre a la distancia los mismos suplicios. Los dos tipos de ritos de transmisión están casi siempre combinados: o bien la imitación que es operación capital, utiliza el contagio para duplicar su efecto, o bien el contagio supone una acción mimética. Por ejemplo: ciertos primitivos fabricaban figurillas de animales acuáticos (mimetismo) y las colocan en las alturas para atraer la lluvia (contagio). El mago puede sin duda seleccionar, como materiales de su operación ya sean las partes de un todo o los representantes simbólicos de una cosa; al poner en acción su hechizo, le es imposible apelar exclusivamente a la acción contagiosa o por similitud.


b) Los ritos de generación

La magia no se contenta con transferir propiedades. Suele forjarlas. Es allí donde aparece a plena luz la fuerza del deseo. El primitivo encanta su flecha: “ve, recta y mata”. ¿Se dirá que simplemente la transmite su voluntad de matar? Pero él nunca se ha desprendido de tal voluntad, que se ha constituido inmediatamente como fuerza real y sostén místico de la flecha material.
Pero volvamos al texto de Freud. Coincidentemente con lo que veíamos, Freud sostiene que el hombre primitivo tiene una confianza desmesurada en el poder de sus deseos. El niño trata de satisfacer sus deseos de una manera alucinatoria y lo realiza por la excitación centrifuga de sus órganos sensoriales. En él todavía no se enlaza a esto la aptitud motora que si ya se verá en el primitivo.
La técnica que rige la magia sería la “omnipotencia de las ideas”. Término éste que, según Freud, se lo debe a un enfermo suyo de características obsesivas, al cual la bastaba pensar en una persona para encontrársela, como si de alguna manera la hubiera llamado con su pensamiento.

Ejemplos como éste se repiten a diario en la clínica, como: “Prefiero que me bochen en el examen con tal de que a mi sobrinito le pongan un felicitado en el cuaderno”. Si llevo siempre conmigo este objeto que me sirve de amuleto lograré que no se me acerquen aquellas personas por las cuales no siento demasiada estima”.
La “omnipotencia de las ideas” se ve con mayor claridad en los neuróticos obsesivos, lo que no quiere decir que no exista en las demás neurosis y de hecho existe ya que en todas ellas es la realidad intelectual y no la exterior la que prevalece y rige la formación de los síntomas. El histérico en sus crisis y accesos repite sucesos que sólo han ocurrido en su imaginación.

Imposible es también tratar de explicar por faltas cometidas en la realidad el sentimiento de culpabilidad de los neuróticos que podría equiparse o ser justificable en un asesino, pero como dice Freud algo de base real tienen, ya que se basan en los fuertes deseos de muerte inconscientes que un individuo puede sentir frente a otro. Al someter a los neuróticos a tratamiento y al hacer consciente lo inconsciente se ve que siempre temen decir lo que piensan, es como si exteriorizar sus malos deseos, sería lo mismo que cumplirlos. La “omnipotencia de las ideas” evoluciona en las distintas concepciones del mundo de una manera diferente:

1)   En la fase animita: el hombre se atribuye a sí mismo la omnipotencia de las ideas.

2)   En la fase religiosa: se la cede a los dioses sin renunciar del todo a ella, ya que se reserva el poder de influir sobre los dioses de manera tal que los pueda hacer que actúen de acuerdo a sus deseos.

3)   En la fase científica: ya no habría lugar para la omnipotencia de las ideas ya que en ella el hombre ha reconocido su pequeñez y se ha resignado a la muerte.

Luego hace Freud un paralelo entre estas concepciones del mundo con respecto al desarrollo libidinal del individuo. 

A la fase animista correspondería el narcisismo (el individuo se comporta como si estuviese enamorado de sí mismo y las pulsiones del yo y los deseos libidinosos todavía no se encuentran totalmente diferenciados). 

La fase religiosa se caracteriza por la fijación de la libido a los padres. La fase científica sería como un estado de madurez en que el sujeto renuncia al principio del placer por el de realidad (aunque como sabemos el primero no se abandona de una manera definitiva) y busca su objeto en el mundo exterior.

El único lugar en el cual sigue dominando la “omnipotencia de las ideas”, seria: en el arte, en el cual el hombre gracias a una ilusión artística cree satisfacer sus deseos como si se tratase de algo real.

¿Cuál sería el mecanismo que impulsó al hombre primitivo a hallar en el exterior sus propios procesos psíquicos? Estamos en presencia del mecanismo conocido por nosotros como es la proyección, la que implica un alivio psíquico.


viernes, 12 de junio de 2015

Epicurismo


Historia de la Psicología    

El Epicureísmo

Image result for epicuro imagenesContemporánea de la escuela del Pórtico (estoicos), es otra escuela filosófica que fundó Epicuro, llamada Jardín, en Atenas. Instalándola en el jardín de su propia casa, por eso el nombre. Su significación es muy semejante a la estoica, aunque en el lenguaje de hoy en día se entienda y no sin fundamento, por epicúreo algo opuesto a estoico. Si esto suena a ascetismo, aquello sugiere una idea de placer, es más, de refinamiento en el placer.

Diferencias entre las dos escuelas

Comparte Epicuro con los estoicos su aversión a las entidades metafísicas de Platón y Aristóteles, para no admitir más que la realidad material y sensible.
Esto le hace prescindir del plano metafísico y limitarse al cosmológico o físico. Aquí admite una concepción más lógica que la de los estoicos, dentro de un principio materialista.
No es que todas las cosas debas ser concebidas con una naturaleza material, sino que existen otras realidades que los átomos o partículas indivisibles de materia, que sometidas a una causalidad ciega y necesaria, producen cuanto hay. Teoría que actualiza las concepciones de Demócrito. Nosotros imaginamos al mundo construido según un plan inteligente y suponemos que al obrar lo hacemos en vista de un fin y libremente. El mundo es una inmensa estructura de átomos materiales, sometida a leyes necesarias.

miércoles, 10 de junio de 2015

Filosofía en Grecia: Los Estoicos


Historia de la Psicología    

En el período helenístico, se lleva a cabo un proceso histórico espiritual cuyos resultados se manifiestan hasta nuestros días, en la actual concepción de la filosofía. 
Los problemas filosóficos toman especial profundidad y la filosofía se convierte en una ciencia de la concepción del mundo. Corresponde a la época del gran imperio militar que sucede a la polis. El hombre no participa en la política dentro de su ciudad y esto lleva a una cultura fundada en dos ideas correlativas: el individualismo y el universalismo. Este movimiento permite que el hombre pueda verse como individuo en sí mismo y no como parte del Estado. Esto sería el individualismo.

El universalismo consiste en el descubrimiento que hace el hombre de su semejanza con los demás hombres, como parte de la humanidad.
El individualismo y el universalismo, que encuentran fundamente en la filosofía estoica, hacen del hombre un ciudadano del mundo y no ya un miembro de una comunidad ahora desintegrada como tal, aunque en cierta forma extendida al universo.
Se apodera la filosofía del hombre como tal, del hombre que, en este tiempo agitado por las guerras de Alejando, busca en el hombre interior la salvación y la felicidad que no le pueden dar ya las circunstancias externas de la vida unidas a los sueños de grandeza y poderío que son seguidos por una estela de ruinas.
Debido a esto es que predomina en este periodo la ética.
La vida se había convertido en algo que había que soportar más que gozar, el problema consistía en soportarla lo mejor posible.
Los estoicos abogaban por la integridad del carácter, la devoción al deber, la solidaridad con el prójimo que sufre la disciplina rigurosa de la voluntad. Solamente son importantes en la historia de la filosofía moral, no en la historia de la ciencia. Su interés psicológico reside en su doctrina de la voluntad y de las emociones; habiendo tomado de Platón y Aristóteles la teoría del alma.

Dividimos a sus filósofos en tres grupos:

1) Estoa Antigua
2) E. Media
3) E. Superior

1) El representante de la primera fue Zenón de Citio, que crea su escuela en el 300 A.C. Tropezamos con el influjo cínico en su teoría del conocimiento, en su metafísica y en su ética. Zenón fue respetado por su índole y carácter.
2) Los representantes de la Estoa media fueron Panecio y Posidonio; a partir del primero, la filosofía comienza a ser allí una exigencia de la cultura superior.

3) Dentro de la Estoa posterior se destacan tres personajes: Zéneca, Epícteto y Marco Aurelio.
El primer maestro de Nerón se caracterizó por sus escritos sobre las cuestiones de la naturaleza, los tratados sobre la clemencia, sobre los beneficios, sobre la ira, así como veinte libros de cartas morales a Lucilio, en las que pinta un cuadro bastate pesimista de las costumbres y vicios de su tiempo.

Los estoicos definen la filosofía como la ciencia de las cosas divinas y humanas, dividiéndola en lógica, física y ética.

Desarrollo

Los estoicos tomaron la obra de Aristóteles como base e introdujeron ciertas simplificaciones.

Fue de Aristóteles que derivaron de su método que combina el análisis con el desarrollo. Al hablar del universo como objeto del pensamiento encontramos dos categorías a saber: actividad y pasividad. Los estoicos consideran que todas las cosas tienen un sentido de realidad en tanto y en cuanto ejercen una acción o son sometidas a ellas, por consiguiente, son materiales.

Proponen un monismo puro, ya que no existe materia muerta en oposición entre materia y espíritu.

Según Heráclito, el fuego es la sustancia esencial del universo. Forman una escala ascendente de existencias de los diferentes niveles del ser (lo inorgánico, las plantas, los animales) que constituyen un esquema del universo basado en la idea del desarrollo. La posición fundamental materialista es de ascendencia cínica. De Heráclito proviene su especulación sobre la razón del mundo y la ley cósmica, así como sobre el fuego primitivo universal.

La psicología de los estoicos es una historia natural de la razón, el alma es la forma más sutil de sustancia y constituye el principio activo de todas las criaturas animadas. “Penetra el organismo entero de la criatura del mismo modo en que la razón penetra el universo”.

Volvemos a encontrar la analogía existente de macrocosmos y microcosmos, asociando así la idea de razón universal, que nos lleva a la teoría de una razón inconsciente que se manifiesta en los instintos. El estoico se plantea el problema del fundamento último del ser, pero rehuye instintivamente el trascender de este mismo ser, al buscar tal fundamento. El fundamento del mundo está en él mismo. El mundo es eterno, inabarcable y tan infinito que se basta a sí mismo para explicarse.
Los estoicos tienen un principio de explicación del mundo y de los procesos cósmicos, pero este principio es inmanente al mundo, es la fuerza primitiva de él, latente o manifiesta que también se designa con los nombres de: fuego primitivo, alma del mundo, e igualmente se concibe como razón del mundo, providencia y destino.
Los estoicos se acercan a los cínicos en la teoría del origen de nuestro conocimiento ya que piensan sensísticamente. El alma es al comienzo una tabla rasa que se va a llenar con los contenidos que le ofrezca la percepción sensible. Lo que entra en el espíritu son pura y exclusivamente representaciones a las que elabora y agrupa. La función de la representación y del conocimiento consiste en cierto copiar y representar.
Partiendo de la dualidad entre sujeto y objeto se piensa que el objeto del conocimiento es algo que puede ser trasladado en imagen quedando impresa en el alma como una copia exacta. Esto constituye un realismo ingenuo, mostrando además el papel que juega el conocimiento del mundo externo corpóreo en el proceso cognoscitivo. Si el conocimiento es una cierta copia, se debe buscar un punto de apoyo para que esa copia reproductiva sea la verdad, porque es posible que nos engañemos con nuestras representaciones.
La garantía de que la copia es tal cual como el modelo, y que las representaciones son “adecuadas”, la encontramos en la cualidad de nuestras representaciones a las que no podemos resistirnos, porque nos atrapan por entero.

Dentro de las condiciones para que se de la evidencia histórica encontramos:
1- debe uno estar seguro de que nuestros órganos sensoriales se hallan en estado normal.
2- que la distancia espacial y temporal que separa objeto percibido y sujeto percibiente no sea excesiva.
3- que el acto de la percepción ha tenido una duración suficiente y se ha realizado concienzudamente.
4- que ningún medio extraño perturbador se ha interpuesto entre sujeto y objeto.
5- que repetidas percepciones propias y ajenas han llevado al mismo resultado.

El hombre no es solo un puro ser pensante, sino que es visto como una realidad compleja en la cual para decidir de lo verdadero se da preeminencia al factor volitivo-afectivo. Para los estoicos, el ser es la corporeidad y lo extenso es la esencia subyacente a todo ser. El es también fuerza, energía. Pero esta fuerza es aquella fuerza viva que se da donde hay respiración, calor y fuego; cuya características es tensión y vigor dinámico.
No hay propiamente estratos de ser incomunicables e infranqueables entre sí. Lo que divide a unos de otros es el grado de fuerza que se encuentra en los diversos sectores del ser; así vamos a encontrar en la naturaleza anorgánica,  el “pneuma”, que simplemente está allí; en las plantas alcanza el grado de crecimiento; en el reino animal se muestra como alma y finalmente en el hombre, como razón. El ser tiene así un carácter monístico, “todo es materia y todo es también fuerza vital”.
La ética es uno de los puntos donde más se destacó este movimiento en la que presupone una serie de ideas sobre la vida anímica del hombre que constituyen no sólo un enfoque psicológico, sino también las bases antropológicas y dogmáticas de la moral estoica.

El hombre no es solo cuerpo, tiene también alma. 

Las distintas acepciones de alma son:

-      Por alma se entiende aquello que da al hombre movimiento propio y con ello la vida.
-      Otro concepto es el que la ve como uno de los miembros de la tripartición cuerpo-alma-razón; significa también parte rectora del alma, la razón; también puede significar la totalidad de esas funciones y en su compleja interacción.
-      En todo caso se considera al alma como una agregación del fuego y aire, formando así un cuerpo; que no se localiza en ninguna parte del cuerpo sino que se compenetra con todo él.
-      Pero a veces se dice que está en el corazón o como alma racional en la cabeza.
-      Así es vista unas veces como material y otras como inmaterial, algo sensible, otras veces espíritu.

El espíritu culminante de la antropología estoica lo constituye la doctrina de los instintos; o sea el impulso natural que pertenece de por sí al alma sensitiva. A partir del cuerpo, mediante las impresiones sensibles recibe el hombre representaciones que desatan espontáneamente los movimientos instintivos. El instinto es por lo tanto, un padecer, un estar afectado, un afecto. El desorden del instinto proviene de que la razón no acompañe, pero de algún modo es la razón, cómplice del afecto.
Si en el alma racional hay una afinidad entre el apetito y e instinto surgirá la voluntad, que es siempre un apetito racional. Si tal afinidad no existe, tenemos entonces lo contrario de la razón, la ilusión que es siempre falsa  representación. Dolor, temor deseo y placer son la típicas formas de la ilusión.
El estoicismo tiene conciencia de que la teoría sola no basta, no se contente con solventar especulativamente el problema del principio de la moralidad, insisten tanto y más en la dictrina práctica de la virtud.
La primera exigencia del estoico es la de orientarse hacia una vida de acción. Es un hombre de voluntad que ama el esfuerzo y la dura tensión del alma. “El camino de la virtud no es la ancha avenida de los cómodos sino el estrecho sendero de los decididos”. El estoico es realista, enfrentándose a la realidad, adoptando una actitud resuelta.
La idea estoica de armonía es en primer término, una armonía del hombre con un universo, en el cual la libertad es el cumplimiento voluntario de leyes inmutables. Los estoicos al definir la emoción como un movimiento irracional y no natural del alma o impulso excesivo dan como base la idea de impulso; que es una tendencia del alma hacia o a partir de algo. El impulso abarca el apetito y la aversión, se trata de inclinaciones oscuras y son actividades subconscientes de la razón. El impulso llega a ser racional, a medida que se va alcanzando grados de razón más elevados, convirtiéndose en un elemento de la conducta.
La voluntad de lograr o evitar es ahora totalmente consciente y la distinción entre intelecto y voluntad desaparecen.
Los estoicos de la primera escuela como los de las posteriores tuvieron  como dogma que las perturbaciones mentales eran juicios. Esta idea implicaba rechazar la antigua antítesis de partes racionales e irracionales del alma. Los estoicos sostienen que la virtud es conocimiento, pero no que el vicio sea ignorancia. Bien o mal, el resultado es debido a la razón y la persona es responsable.
Al llegar al estoicismo posterior, la idea de armonía es más bien la de armonía en el alma, el efecto es el resultado inevitable de la causa; el hombre no está obligado a ser irracional por naturaleza y la conducta racional como así, la correcta es siempre posible. Nuestras condiciones mentales son de una determinada manera debido a la razón central. En el hombre no existe un yo inferior que esté por encima del superior, nuestra parte afectiva no es esencialmente diferente de la racional.
El estoicismo sufrió continuas modificaciones al surgir diferencias al evidenciarse que el error y el vicio no eran de idéntica naturaleza. Los últimos estoicos son rigurosamente personales y autoconscientes, luchando con los problemas de la existencia cotidiana y esforzándose por explicar cómo un hombre puede conservar su ecuanimidad.
Los estoicos, durante todo su período afirmaron que la voluntad del hombre estaba por encima de todas las cosas externas. Si bien los primeros estoicos dando importancia a la ley y a la necesidad terminaron en un fatalismo, los estoicos posteriores se cuestionaron la forma de dignificar al hombre.
La escuela epicúrea rivalizó con la estoica, que como ya hemos dicho, fue fundada por Zenón de Citio influido por Heráclito. Si bien ambas escuelas han tenido puntos contradictorios, tienen en común exigencias fundamentales. Están de acuerdo en eliminar todo dualismo metafísico, es decir, toda realidad incorpórea y en admitir solamente un monismo naturalístico.
Está también de acuerdo en poner los orígenes del conocimiento en las sensaciones; y por último, en subordinar la investigación científico-filosófica a la consecución de la felicidad. Los estoicos se alejan de los epicúreos al establecer el criterio de verdad, para poder distinguir las representaciones verdaderas de las falsas.


Para los estoicos, el universo es un organismo viviente, que tiene en sí mismo el principio de su ser y de su devenir. El alma del mundo es para ellos de naturaleza corpórea y penetra toda la materia. En contraposición a los cambios sociales, miseria, opresión y guerra se apoyaron en la filosofía para encauzar al hombre por el camino de la virtud. Pero pusieron tanto énfasis en la virtud, que todas las demás cosas, riqueza o pobreza, salud o enfermedad, e incluso la muerte, resultaron indiferentes. Esta época resultó ser retrógrada porque no se dieron en ella nuevos descubrimientos; la ciencia no contribuyó con hechos recientes.

lunes, 8 de junio de 2015

Aristóteles

Historia de la Psicología
Los primeros filósofos griegos
Image result for aristoteles imagenes
Al investigar acerca de la naturaleza del universo surge la pregunta “como podemos conocer”.
Desde muy temprano los filósofos distinguieron entre conocimiento obtenido por los sentidos y conocimiento alcanzado por la razón.

Aristóteles, fue discípulo y sucesor de Platón. Este filósofo pensó en términos de materia y forma, no distinguió entre materia y espíritu o forma. Ninguna existía separada de la otra. Su  filosofía  entiende al sujeto como interacción 
Aristóteles (389-322 A.C.)

Fue discípulo de Platón. Creó todo un sistema filosófico y abarcó territorios como los de la biología, sociología, política, psicología, etc. Nosotros nos ocuparemos de sus aportes a lo relacionado con el campo psicológico.
Tuvo gran influencia sobre el pensamiento de Hegel, y de Santo Tomás de Aquino. Si su maestro Aristócles (Platón) fue el prototipo del hombre idealista, Aristóteles v a serlo del realismo”, porque para él el verdadero ser no se halla en el trasmundo de las ideas platónicas, sino en este mundo concreto en el que habitamos todos los días.

Según Aristóteles el rasgo que caracteriza a todo organismo es su capacidad para auto-mantenerse, para poder reaccionar frente a los estímulos del medio ambiente. En el hombre específicamente ese poder se da a través de lo que él llama “alma nutritiva”, “alma sensitiva”, y por último el “alma racional”.
La nutritiva sería la que ingiere los alimentos, la sensitiva percibiría los objetos y la racional, por último, que trasciende en el pensamiento en el momento inmediato de la percepción. O sea que el hombre, a diferencia de las plantas que sólo asimilan materia nutritiva, y de los animales, que le suman a esto último el poder de discriminación, poseería las tres capacidades.
Alma
Aristóteles define el alma como: “la primera obtención completa de la forma por parte de un agregado de materia”. Una mesa, por ejemplo, es materia y tiene forma, pero no tiene alma. Por lo tanto no toda materia llega a la vida por la forma; solo la alcanzan aquellos agregados materiales que están potencialmente vivos, aquellos que por su naturaleza, se hallan destinados a realizarse a sí mismos en esa forma del ser que es la vida.
Clasifica las sustancias en: forma, materia y la combinación de ambas.
El cuerpo considerado aparte del alma, es decir, como una potencialidad es: Materia, el alma considerada de modo abstracto es: Forma, la esfera real de la psicología es la combinación de materia y forma, cuerpo y alma.
A la naturaleza del alma se llega por el estudio de sus funciones y las clasifica en:
-      Capacidades de nutrición
-      Sensación
-      Pensamiento
-      Movimiento
Con respecto a la nutrición, Aristóteles piensa que el alimento para el estómago y que allí se cocina por medio del calor animal. El alimento “se licúo en el estómago y en el intestino este líquido se evapora a través de los pequeños vasos de mesenterio, que conducen a los vasos mayores y de aquí al corazón donde se convierte en sangre. Con respecto al sistema vascular vemos que no tiene un conocimiento demasiado exacto del mismo.
El corazón es la sede central de la vida, de allí parten los tendones que mueven los miembros.
El cerebro tendría una situación inferior, una de las razones de ello es dónde está situado. Es frío y su función consiste en contrarrestar el calor excesivo del corazón.
Aristóteles desconoce los nervios y el lugar de esos es ocupado por canales que contienen los espiritus.
Ubicó a los sentidos en el siguiente orden:
1) El tacto y el gusto: son los más importantes para la vida.
2) El olfato, la visión y la audición: no sólo son útiles para la vida, sino que lo serían también para “una vida buena”, una vida que se eleva por encima de lo meramente necesario hasta un estado de cultura.

La sensación es una facultad discriminativa, las diferencias que percibe son diferencias reales entre los objetos, pero son también diferencias relativas pues su percepción depende de una relación entre objeto y sentidos.
En cada sentido, Aristóteles distingue entre: la actividad y la causa. Las dos se definen en forma relativa, solo al estimulo que se oye realmente en cierto momento, se lo puede llamar: estímulo de la audición. Cuando el estímulo no se convierte en sensación, se lo denomina movimiento. El mundo que nos rodea es un mundo de movimientos, los cuales pueden relacionarse cuantitativamente los unos con los otros como: mayores o menores y algunos de ellos se realizan en relación con nuestro organismo y producen el cambio cualitativo que llamamos: sensación.
Por ejemplo: “si tocamos algo y decimos que es áspero, la propia mano debe ser suave comparada con lo que toca, igualmente si tocamos con la misma mano alguna otra cosa y decimos que es suave, la mano debe ser áspera comparada con lo que ahora toca. La misma mano entonces, debe ser suave para una cosa y áspera para la otra y percibimos en el primer caso el exceso de aspereza del objeto comparado con la mano, y en el segundo, el defecto de la misma”.
Con respecto a los sentidos enuncia tres cosas:
a) cómo es la naturaleza de un órgano determinado
b) cómo se relaciona cada órgano con los objetos
c) la naturaleza de las sensaciones

A) Tacto:
Aristóteles sostiene que la carne no es el órgano sino sólo el medio. El tacto es así clocado al mismo nivel que las demás sensaciones.
El verdadero órgano del tacto es algo interno, posiblemente el corazón.
El hombre está rodeado de carne, lo mismo que está rodeado de aire, la carne lo cubre como una membrana y cuando el objeto nos toca, o es tocado, penetra a través de la envoltura hasta el órgano interno de la sensación.
El tacto es el sentido de lo tangible, incluye:
a- lo caliente y lo frío
b- lo fluido y lo sólido

B) Gusto:
El gusto es análogo al tacto por el hecho de ser un sentido cuyo medio es una parte del organismo.
Se diferencia del tacto porque en él, órgano y medio son la misma cosa: la lengua.
El tacto y el gusto son sentidos vinculados con la nutrición. Aristóteles rechaza la reducción de todos los sentidos al tacto, pero considera que el gusto es una forma de tacto: la materia nutritiva debe entrar en contacto real. Vemos ahora por qué la carne es el medio pero no el órgano del tacto. El contacto como tal no es la causa de la sensación, le mera yuxtaposición es inútil. Toda sensación para producirse necesita un medio entre el objeto externo y el órgano.

C) Olfato:
El órgano del olfato es la nariz, en el caso de los animales que respiran, está constituido por aire, y el oler ocurre durante la inhalación. En el caso de los peces, el proceso es el mismo, pero las branquias y el agua son respectivamente el órgano y el elemento. El medio entonces, es el aire (o agua) que se lleva a los canales de la nariz (o branquias) y produce luego la sensación por medio del espíritu connatural. El estímulo llega así al corazón.
Aristóteles, oponiéndose a Platón, afirma que existen especies de olores: algunos son agradables de una manera accidental, por ejemplo, los que se hacen agradables a causa del hambre cuando el animal se alegra por el olor a comida; otros son agradables en sí mismos, por ejemplos, el olor a flores.

D) Audición:
El órgano de la audición es el oído. El medio del sonido es el aire externo, el proceso del que resulta la audición, consiste en un cambio en el medio que se produce por:
      El choche de dos cuerpos sonoros
      La expulsión intencional de aire a través de la laringe.
Los sonidos se dividen en dos clases: vocales y no vocales.
Los sonidos vocales pueden subdividirse según que sean significativos o no.

E) Visión:
Decía que el ojo estaba compuesto por agua y fuego.
El agua actúa como espejo y explica la reflexión sobre la superficie del ojo, que una persona observa cuando mira en los ojos de otro.
El fuego es un poder activo que es enviado hacia el objeto de modo tal que cabria decir que el ojo ilumina su propio objeto como una linterna ilumina el camino.
Las categorías permanentes de Aristóteles son la de potencialidad y actualidad. La visión es la actualización de un medio que en la oscuridad existe potencialmente. Ese medio no puede pertenecer sólo al ojo pues en la oscuridad miramos pero no vemos, ni puede pertenecer al objeto porque el objeto existe aunque no se lo vea. En consecuencia, debe ser algo que cuando se actualiza, hace real la relación del objeto y del ojo.
Aristóteles deduce así la existencia de lo diáfano.
Lo diáfano no sería la condición objetiva del ver, la posibilidad universal que en su actualidad seria la condición indispensable que todo ver.
Lo diáfano al actualizarse, constituye la luz, el color depende de la luz como la luz depende de lo diáfano, el color es esa cualidad de la luz que se propaga a través de lo diáfano hasta el ojo. Aristóteles dice que el ojo es diáfano porque está formado por agua. El cerebro le proporciona agua al ojo y el ojo es en realidad “un foco del cerebro”.
La doctrina de los sentidos explica la relación del hombre como ser psíquico, con el mundo circundante, muestra cómo entra en contacto con ese mundo, no simplemente como un cuerpo que entra en contacto con otro cuerpo. O sea que no se trata de una relación física entre objetos, sino que como ser que siente entra en relación con lo sensible de modo tal que cada miembro de la relación se actualiza a sí mismo en la unidad de la relación.

Imaginación
Con respecto a la imaginación, Aristóteles sostiene que ésta es la representación o la reproducción de la imagen en ausencia del estímulo original. El hombre es capaz de acumular y reproducir multitud de imágenes, y una imagen puede ser la causa de otra. La memoria es una condición en la cual se sabe que una imagen que se presenta a la mente es la copia de un objeto que había estado él mismo presente en alguna ocasión anterior. En ese sentido, la memoria es una experiencia que se encuentra a mitad de camino entre la mera retención pasiva y la recordación activa.
La condición de recordar es la posterior posibilidad de revivir una actividad por medio de su relación con una actividad existente. La recordación es el esfuerzo voluntario, que al excitar una idea, crea un estímulo para la cadena total de ideas. Las leyes de este proceso son las leyes de la asociación entre las actividades psíquicas. Las leyes de asociación son:
1.   La ley de semejanza
2.   La ley de contigüidad
3.   La ley de contraste
Sentido común
Es la base de los fenómenos del dormir y de los sueños.
El dormir es provocado por la fatiga, en la cual “el sentido común” pierde vitalidad. También puede ser provocado por la comida en el estómago, ya que durante la digestión hay gases que ascienden al cerebro y luego, al descender al corazón, hacen que el calor del cuerpo se concentre alrededor del corazón. El dormir provocado por la fatiga o por el proceso de digestión involucra una interrupción de la actividad de los sentidos, sus imágenes son, sin embargo, de orden sensible, y por lo tanto llegamos a la conclusión que dependen del “sentido común”. Aristóteles no niega que los sueños son algo más que meras imaginaciones, con ellos se mezclan algunos elementos de la opinión, pero sus características predominantes se vinculan de manera muy estrecha con la imaginación, ya sea ésta normal o anormal.
Razón
La razón es algo muy diferente de los sentidos, es algo más elevado que se ubica por encima de la sensación y de sus resultados inmediatos.
Razón no es lo mismo que conciencia, pues la sensación es una forma de conciencia, tampoco es autoconciencia, dado que hasta ese momento esa noción no había sido todavía desarrollada. La razón pertenece a la parte racional del alma, pero si dividimos el alma en “partes racionales e irracionales”, es difícil decir donde corresponde la sensación, ya que esta no es irracional en el sentido que lo es la nutrición.
La sensación es potencialmente razón en virtud de su poder de discriminación inherente y su tendencia a desentrañar lo universal de lo particular.
La razón puede ser examinada como antes lo fue la sensación: en ambas tenemos dos potencialidades correlacionadas y una actualidad. En el caso de la sensación está el objeto, el órgano sensorial, y la sensación actualizada. En el caso de la razón tenemos el objeto, la razón potencial y la razón actual. El paralelo no es exacto: no hay un órgano de la razón como hay un órgano de los sentidos, pero la diferencia es pequeña, porque un órgano de los sentidos sólo es propiamente tal cuando se lo considera como una potencialidad de sensaciones.
 alma-cuerpo. El individuo es la sustancia completa compuesta de materia-potencia (el cuerpo) y forma sustancial o esencia (el alma).