Aportes del conductismo en sus diferentes estilos y
representantes
Laschley (1923)
Este autor, propuso tres formas de conductismo:
La primera y la segunda forma:
-
casi no se
diferenciaban del conductismo metodológico
-
reconocían la
existencia de los hechos de la experiencia consciente
-
es decir aceptaban los
hechos de la conciencia, pero decían que estos hechos no son susceptibles de
ser sometidos a tratamiento científico a causa de las concesiones excesivas
hacia la psicología de la introspección.
La tercera forma: Además estaba el conductismo estricto
o radical, que afirma que los hechos de la conciencia no existen.
Perry (1921)
Nos propone lo siguiente:
-
adoptar el conductismo
no implica negar que la mente desempeñe un papel en la conducta.
-
afirma que “si se es
conductista se considera que el conductismo rescata la mente de la impotencia
del paralelismo que le había impuesto el introspeccionismo.
Stephen
Pepper (1923)
Sus
postulados contradicen radicalmente a Perry y a Pepper.
Encontramos
en este autor los siguientes conceptos:
-
la tesis central del
conductismo es que la “conciencia no desempeña papel causal alguno en la
determinación de la conducta,
-
y que el destino del
conductismo era conectar la psicología con el resto de las ciencias naturales.
Jastrow (1927)
Joseph Jastrow exploró algunas corrientes principales y
secundarias de la psicología.
Afirmaba que la psicología es la ciencia de las funciones
mentales, no de los contenidos.
La psicología funcional, afirmaba Jastrow, es más universal
y valiosa para los asuntos prácticos que la psicología estructural. Los
psicólogos funcionales adoptaron la teoría de la conciencia de James y la
desarrollaron hacia el comportamentalismo pensaba que entender la psicología
como el estudio de la conducta era parte
de la reconstrucción que se había ido produciendo en psicología a lo largo de
los cincuenta años anteriores.
Según Jastrow, confundir el conductismo radical de Watson con el conductismo más general y moderado
de la mayoría de los psicólogos estadounidenses, era un error. Cuando se comparan las opiniones de
Lashley, Perry, Pepper y Jastrow, se pone claramente de manifiesto que
conductismo era un término de una elasticidad casi infinita.
Woodworth
Concebía el programa fundamental del conductismo como el
estudio de la conducta, los
conceptos de la conducta, las leyes de la conducta y el control de la conducta, no como la interpretación
neuromecánica de la psicología de Watson.
Seres
humanos o robots
El conductismo se basaba en la premisa de que los humanos
no son más que máquinas (robots),
pero esta premisa no estaba demostrada.
Lashley estaba en lo cierto cuando entendió que la batalla en torno al
conductismo no era sólo una batalla entre distintas maneras de practicar la psicología,
sino una batalla mucho más profunda entre la explicación mecanicista y la
valoración finalista, esto es, entre concebir a los seres humanos como robots o como agentes,
con propósitos, valores, esperanzas, miedos y amores.
Stevens (1939)
Llevó las definiciones operacionales a la psicología y lo
llamó: ciencia de la ciencia.
Parecía hacer de la psicología una ciencia natural incuestionable.
La revolución de operacionismo
ratificó la pretensión del conductismo de ser la única psicología científica, porque sólo el conductismo era
compatible con la exigencia operacionalista de que los términos teóricos se definiesen por su
conexión con términos observacionales. En psicología,
esto significaba que los términos teóricos no podían referirse a entidades mentales, sino sólo a clases de
conducta. De ahí que la psicología mentalista no fuese científica y tuviese que ser
sustituida por el conductismo.
Dashiell (1939)
Este autor
señalaba que la psicología y la filosofía volvían a unirse.
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