domingo, 22 de febrero de 2015

Condustismo: representantes




Aportes del conductismo en sus diferentes estilos y representantes

Laschley (1923)

Este autor, propuso tres formas de conductismo:
La primera y la segunda forma:
-        casi no se diferenciaban del conductismo metodológico
-        reconocían la existencia de los hechos de la experiencia consciente
-        es decir aceptaban los hechos de la conciencia, pero decían que estos hechos no son susceptibles de ser sometidos a tratamiento científico a causa de las concesiones excesivas hacia la psicología de la introspección.
La tercera forma: Además estaba el conductismo estricto o radical, que afirma que los hechos de la conciencia no existen.

Perry (1921)

Nos propone lo siguiente:
-        adoptar el conductismo no implica negar que la mente desempeñe un papel en la conducta.
-        afirma que “si se es conductista se considera que el conductismo rescata la mente de la impotencia del paralelismo que le había impuesto el introspeccionismo.

Stephen Pepper (1923)
                        
Sus postulados contradicen radicalmente a Perry y a Pepper.
Encontramos en este autor los siguientes conceptos:
-        la tesis central del conductismo es que la “conciencia no desempeña papel causal alguno en la determinación de la conducta,
-        y que el destino del conductismo era conectar la psicología con el resto de las ciencias naturales.

Jastrow (1927)

Joseph Jastrow exploró algunas corrientes principales y secundarias de la psicología.
Afirmaba que la psicología es la ciencia de las funciones mentales, no de los contenidos.
La psicología funcional, afirmaba Jastrow, es más universal y valiosa para los asuntos prácticos que la psicología estructural. Los psicólogos funcionales adoptaron la teoría de la conciencia de James y la desarrollaron hacia el comportamentalismo pensaba que entender la psicología como el estudio de la conducta era parte de la reconstrucción que se había ido produciendo en psicología a lo largo de los cincuenta años anteriores. Según Jastrow, confundir el conductismo radical de Watson con el conductismo más general y moderado de la mayoría de los psicólogos estadounidenses, era un error. Cuando se comparan las opiniones de Lashley, Perry, Pepper y Jastrow, se pone  claramente de manifiesto que conductismo era un término de una elasticidad casi infinita.

Woodworth

Concebía el programa fundamental del conductismo como el estudio de la conducta, los conceptos de la conducta, las leyes de la conducta y el control de la conducta, no como la interpretación neuromecánica de la psicología de Watson.

Seres humanos o robots

El conductismo se basaba en la premisa de que los humanos no son más que máquinas (robots), pero esta premisa no estaba demostrada.
Lashley estaba en lo cierto cuando entendió que la batalla en torno al conductismo no era sólo una batalla entre distintas maneras de practicar la psicología, sino una batalla mucho más profunda entre la explicación mecanicista y la valoración finalista, esto es, entre concebir a los seres humanos como robots o como agentes, con propósitos, valores, esperanzas, miedos y amores.


Stevens (1939)
Llevó las definiciones operacionales a la psicología y lo llamó: ciencia de la ciencia. Parecía hacer de la psicología una ciencia natural incuestionable.
La revolución de operacionismo ratificó la pretensión del conductismo de ser la única psicología científica, porque sólo el conductismo era compatible con la exigencia operacionalista de que los términos teóricos se definiesen por su conexión con términos observacionales. En psicología, esto significaba que los términos teóricos no podían referirse a entidades mentales, sino sólo a clases de conducta. De ahí que la psicología mentalista no fuese científica y tuviese que ser sustituida por el conductismo.

Dashiell (1939)
Este autor señalaba que la psicología y la filosofía volvían a unirse.


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