Programa del
Conductismo.
En 1912, los
psicólogos objetivistas arribaron a la conclusión de que ya no podía
satisfacerlos seguir trabajando con las fórmulas de Wundt.
Sentieron que los
treinta años transcurridos desde el establecimiento de su laboratorio, habían
probado terminantemente que la llamada psicología introspectiva de Alemania se
fundaba sobre hipótesis falsas; que ninguna psicología que incluyese el
problema religioso mente–cuerpo, podría alcanzar jamás resultados
“verificables”. Decidieron que era preciso renunciar a la psicología o bien
transformarla en una ciencia natural.
El conductista se
propone en su programa:
1. Observar el verdadero campo de la psicología
2. Limitarse a lo observable y formular leyes sólo relativas a esas cosas.
3. Se puede observar la
conducta —lo que el organismo
hace o dice.
4. Señalan que hablar es hacer, esto es, comportarse.
5. El hablar explícito o con nosotros mismos (pensar) representa un tipo de
conducta objetiva
La regla del
conductista: ¿puedo describir la conducta que veo, en
términos de “estímulo y respuesta”?
Estímulo:
Se entiende:
“Cualquier objeto externo o cualquier cambio en los tejidos mismos debidos a la
condición fisiológica del animal; tal como el que observamos cuando impedimos a
un animal su actividad sexual, le privamos de alimento, no le dejamos construir
el nido”.
Respuesta:
Entendemos por
respuesta todo lo que el animal hace, como volverse hacia o en dirección
opuesta a la luz, saltar al oír un sonido, o las actividades más altamente
organizadas: por ejemplo, edificar un rascacielos, dibujar planos, escribir
libros, etc.
Algunos
problemas específicos del Conductismo
El conductista
trabaja como cualquier otro hombre de ciencia: Su único objeto es reunir hechos tocantes a la
conducta —verificar sus datos—, y someterlos al examen de la lógica y de la
matemática (los instrumentos propios de todo científico).
Experimentos
conductistas:
Lleva al recién
nacido a su “nursery” experimental y empieza a plantear problemas:
- ¿qué hace ahora el niño?
- ¿Cuál es el estímulo que lo indique a
comportarse así?
- Encuentra que el estímulo de los
cosquilleos en la mejilla provoca la respuesta de hacerle volver la boca hacia
el lado estimulado.
- El estímulo del pezón: la succión.
- El estímulo de una vara sobre la palma
de la mano, el cierre de la mano; y si se levanta la vara, la suspensión de
todo el cuerpo por ésta y el brazo.
- Si estimulamos al niño haciendo pasar
rápidamente una sombra delante de sus ojos, no provocaremos su parpadeo hasta
que tenga sesenta y cinco días de vida.
- Si lo estimulamos con una manzana, o
un caramelo o cualquier otro objeto, no tratará de alcanzarlos hasta
aproximadamente los ciento veinte días de edad.
- Si a un niño correctamente criado,
cualquiera sea su edad, lo estimulamos con serpientes, peces, oscuridad, papel
encendido, pájaros, gatos, perros, monos, no conseguimos obtener el tipo de
respuesta que llamamos “miedo”, que se manifiesta en detenimiento de la
respiración, rigidez de todo el cuerpo y desvío de la fuente de estímulo: un
correr o gatear para alejarse de ella.
- Por otra parte, existen con toda
exactitud dos estímulos que indefectiblemente promueven la respuesta de miedo: un sonido fuerte y la pérdida de base
de sustentación.
Respuestas de miedo:
Ahora bien, por la
observación de niños criados fuera de su “nursery”, el conductista sabe que
múltiples cuestiones despiertan respuestas de miedo, surge pues esta cuestión
científica: si al nacer, únicamente dos estímulos provocan el miedo, ¿cómo es
posible que esas otras cosas logren producirlo? Por ejemplo: Si se muestra una
serpiente, un ratón o un perro a una criatura que nunca haya visto estos
objetos ni se la haya atemorizado de otra manera, empezará a tocarlo apretujando
esa o aquella parte. Si se repite prueba durante diez días hasta obtener una
razonable seguridad de que la criatura se acercará siempre al perro, que nunca
huirá de él (reacción positiva) y de que éste jamás provocará una respuesta de
miedo. En estas condiciones se toma una barra de acero a espaldas del niño y se
golpea fuertemente. De inmediato aparecerán las manifestaciones de miedo.
Entonces, se comprueba lo
siguiente: en el momento en
que se le enseña el animal, y justamente cuando empieza a aproximarse, golpéese
de nuevo la barra del mismo modo. Se repite el experimento tres o cuatro
veces. Se manifestará un cambio novedoso e importante; ahora, el animal provoca
la misma respuesta que la barra de acero —una respuesta de miedo. En el conductismo
denominamos este hecho respuesta
emocional condicionada, una forma de reflejo condicionado.
Otros tipos de respuestas emocionales condicionadas:
1. Las que se relacionan con el
amor:
Cuando la madre al
acariciar a su niño, al arrullarlo, al estimular sus órganos sexuales durante
el baño, y mediante otras operaciones similares, provoca el abrazo y el gorjeo
como una respuesta original no aprendida.
Pronto esta reacción
se torna condicionada.
2. La ira:
En la ira tenemos una
serie de hechos análogos: el impedir los movimientos de los miembros del niño,
provoca la respuesta originaría no aprendida que llamamos “ira”.
No tarda en ocurrir
que la mera presencia de una niñera u otra persona que lo trate con brusquedad
baste para suscitar un acceso de cólera.
Es posible comprobar,
cuán relativamente simples son al principio nuestras respuestas emocionales, y
cuán terriblemente las complica pronto la vida del hogar.
Condicionamiento en adultos:
El conductista tiene
asimismo sus problemas en lo tocante al adulto.
El problema de
los hábitos profesionales:
- ¿Qué métodos hemos de
utilizar sistemáticamente a fin de condicionar al adulto?
- ¿Cómo le enseñamos
hábitos de trabajo, hábitos científicos?
- Ambas categorías, los
manuales (técnica y habilidad) y los laríngeos (hábitos de hablar y pensar)
habrán de establecerse y relacionarse antes que se complete el aprendizaje. Una
vez formados estos hábitos de trabajo, ¿con qué sistema de estímulos variables
debemos rodearlo si queremos mantener el nivel de eficiencia y su aumento
constante?
Vida
emocional de adulto:
- ¿Cuál es la parte que
trasciende su infancia?
- ¿Cuál estorba su adaptación
actual?
- ¿Cómo podemos hacer
para que la elimine?
- Es decir:
¿desacondicionarlo cuando ello resulte necesario, o condicionarlo cuando el
condicionamiento lo sea?
- En verdad, sabemos
muy poco acerca de la cantidad y calidad de los hábitos emocionales o, mejor,
viscerales (con este término entendemos que el estómago, los intestinos, la
respiración y la circulación se condicionan, forman hábitos), que debieran
crearse. Sabemos que existe gran número y que son importantes.
- Probablemente la
mayoría de los adultos, sufren vicisitudes en su vida familiar y en sus
negocios que se deben más a pobres e insuficientes hábitos viscerales que a la
falta de técnica y habilidad en sus actividades manuales y verbales.
- En el presente, uno
de los relevantes problemas en las grandes organizaciones es el de “la
adaptación de la personalidad”. Al ingresar en las organizaciones comerciales,
los jóvenes de ambos sexos tienen adecuada capacidad para desempeñar sus
tareas, mas fracasan por no adaptarse a los demás.
¿Todas estas
conclusiones: Excluye algo propio de la psicología?
Después de este breve
examen de la orientación conductista en lo tocante a los problemas de la
psicología, podría decirse lo siguiente: “Bien, vale la pena estudiar la
conducta humana de esta manera, pero el estudio de la conducta no es toda la
psicología. Omite demasiado. ¿Acaso no tenemos sensaciones, percepciones,
conceptos? ¿No existe el olvido y recuerdo y la imaginación? ¿No tenemos
imágenes visuales y auditivas de cosas anteriormente vistas u oídas? ¿No vemos
y oímos cosas que nunca se han visto ni oído en la naturaleza? ¿Y la atención y
desatención según la circunstancia? ¿Algunas cosas son placenteras y otras
displacenteras? El conductismo pretende privarnos de todo cuanto desde la más
tierna infancia ha constituido para nosotros un artículo de fe”. Decían los
psicólogos de formación en psicología introspectiva, según acontece con
la mayoría, es lógico que se planteen estas consideraciones y se encuentre
difícil apartarse del antiguo vocabulario para empezar a delinear una nueva
vida psicológica en los términos del conductismo.
Costaba aceptar los
postulados del conductismo: Entonces notará que ha progresado tanto en el
conductismo que las preguntas que ahora formula se contestarán por sí mismas de
una manera perfectamente satisfactoria y científica. A continuación debemos
agregar que si el conductista se le interroga qué entiende por los términos
subjetivos que empleamos habitualmente, caería en un mar de contradicciones.
Inclusive podría convencerle de que lo ignora. Los aplicaba sin analizarlos;
integraba su tradición social y literaria.
Para comprender el
Conductismo es necesario comenzar por la observación de la gente:
Auto-observación:
a) Es el punto de partida fundamental del conductismo.
b) Muy pronto se descubrirá que la auto–observación, además de no ser la
manera más fácil y natural de estudiar psicología, resulta simplemente
imposible.
c) Dentro de nosotros mismos sólo podemos comprobar las formas más elementales
de respuesta. Por el contrario, cuando empezamos a estudiar lo que hacen
nuestros vecinos advertimos que rápidamente adquirimos experiencia para
clasificar su conducta y crear situaciones (presentar estímulos) que lo harán
comportarse de una manera previsible para nosotros.
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